CULTURA
Crédito: DW
Muere a los 104 años el filósofo francés Edgar Morin
Impartió clases en Santiago de Chile en los 60. Su magna obra marcó a generaciones de estudiantes del mundo entero y era especialmente venerado en las universidades latinoamericanas, desde México, pasando por Brasil y Argentina.
El intelectual francés Edgar Morin, uno de los filósofos y sociólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX e inicios del XXI y creador de la teoría del pensamiento complejo, falleció a los 104 años, informó este sábado su familia al diario ‘Le Monde’.
Considerado un humanista que transformó la sociología y la filosofía moderna, Morin es estudiado en universidades del mundo entero, especialmente en las latinoamericanas, con obras como El Método (‘La Méthode’, seis volúmenes, 1977-2004), un proyecto monumental que tardó casi 30 años en escribir en el que sienta las bases del pensamiento complejo conectando la física, la biología, la cibernética y la sociología.
Nacido en París el 8 de julio de 1921 en el seno de una familia judía sefardita de Tesalónica, pero con lejanos orígenes italianos, se afilió al Partido Comunista y estuvo enrolado en la resistencia durante la Ocupación nazi en Francia.
Desencantado con el comunismo estalinista, Morin dejó de militar, aunque siguió considerándose de izquierdas.
Años más tarde de esa traumática ruptura, publicó dos obras clave en su carrera: ‘La Rumeur d’Orléans’ (1969), una exploración sociológica sobre lo pernicioso del rumor, y ‘Le Paradigme perdu: la nature humaine’ (1973), donde vincula biología y antropología.
Antes había ingresado en el prestigioso Centro Nacional de Estudios Científicos (CNRS) de Francia en 1950, un organismo del que 43 años después llegó a ser director emérito de investigación.
De hecho, la enseñanza ocupó buena parte de su vida e impartió clases en Santiago de Chile en los 60 y también en San Diego (California, EE.UU.), donde estableció las bases de su teoría del pensamiento complejo, que fue plasmando a lo largo de su carrera.
Coetáneo de figuras como Albert Camus, Roland Barthes, Michel Foucault y Jacques Derrida, Morin era el último gran baluarte de la filosofía francesa de los siglos XX y XXI.
“Dudo de la humanidad creyendo profundamente en ella”, dijo el gran sabio francés en una de sus últimas entrevistas concedidas a Le Monde hace menos de dos meses. La paradoja de Morin puede considerarse un resumen de la riqueza de su vida y obra.
Resistente contra el nazismo durante la ocupación alemana de la II Guerra Mundial, comunista convencido en los años 40 del siglo pasado, expulsado una década después del partido de la hoz y el martillo por sus críticas a Stalin, el intelectual se vio siempre como un electrón libre.
Su magna obra marcó a generaciones de estudiantes del mundo entero y era especialmente venerado en las universidades latinoamericanas, desde México, pasando por Brasil y Argentina.
De hecho, impartió clases en Santiago de Chile en los 60 y también en San Diego (California, EE. UU.). ‘El Método’ (La Méthode, seis volúmenes, 1977-2004) sobresale como un proyecto monumental que tardó casi 30 años en escribir, en el que sienta las bases del pensamiento complejo conectando la física, la biología, la cibernética y la sociología.
Otras de las obras destacadas de Morin fueron ‘La Rumeur d’Orléans’ (1969), una exploración sociológica sobre lo pernicioso del rumor; ‘Le Paradigme perdu: la nature humaine’ (1973), donde vincula biología y antropología; y ‘Vidal et les siens’ (1989), donde explora los orígenes de su familia judía de origen griego.
Director emérito del prestigioso Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), Morin estuvo activo los últimos años, mostrando una lucidez admirable. Desde un punto de vista progresista, disertó sobre la ecología, el confinamiento del covid-19, los peligros de la dominación tecnológica y de la ultraderecha.
“La hora de una nueva resistencia ha llegado. La de anteayer fue contra el ocupante nazi; la de ayer, contra el regreso de la vieja barbarie del odio y el desprecio (…) Esa nueva resistencia toma partido por Eros, la potencia creadora, contra Pólemos y Tánatos, la guerra y las pulsiones de muerte”, aseveró en una entrevista concedida a Libération cuando tenía 102 años.
Morin incitaba entonces a frenar en las urnas a la ultraderecha de Marine Le Pen durante las elecciones legislativas anticipadas de 2024.
“El humanismo hecho persona”
El presidente francés, Emmanuel Macron, encabezó los homenajes al último gran pensador francés.
“Soldado de la Resistencia, militante y hombre libre, escritor y pensador del siglo, defensor de la naturaleza y de los pueblos, Edgar Morin era el humanismo hecho persona. Con su amabilidad y su curiosidad, no dejaba de iluminarnos”, declaró Macron en un mensaje en X.
El socialista François Hollande, presidente entre 2012 y 2017, destacó que Morin dio “las llaves para la comprensión de la evolución humana”, mientras que el antiguo primer ministro francés y posible candidato a las presidenciales de 2027, Dominique de Villepin, resaltó que el filósofo deja como legado la práctica de la empatía.
Jean-Luc Mélenchon, líder del principal partido de izquierdas, la Francia Insumisa (LFI), y candidato presidencial en 2027, fue el que dio la lectura más política a Morin.
“Antifascista, resistente y teórico de la complejidad, al inicio de su carrera formó parte del equipo que investigó la sociología de ‘El rumor de Orleans’, el modelo de conspiracionismo anterior a las redes sociales”, señaló Mélenchon en su mensaje.
“Lúcido, benévolo y pensador, a sus 102 años alzó su voz para denunciar la masacre de los palestinos en Gaza”, finalizó.
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