Publicidad

Documental reúne a montañista quechua, glaciología y música de Camila Moreno en cerro El Plomo

Publicidad

Cuenta la historia real de Nilda “Sumaq” Torres, que huyó con solo 11 años de su pueblo en Perú, donde aún se realizaban ceremonias de capacocha. Veinticinco años después, viaja hacia Cerro El Plomo, antiguo santuario ceremonial inca. Tendrá una función el próximo 5 de agosto.


El Mostrador Fuente Preferida

El documental chileno Apu (30 minutos), producido por Earth Rise Productions, que en mayo realizó su preestreno en el Festival de Cine de Montaña Lo Valdés, donde fue reconocido con los premios a Mejor Película, Mejor Guión y Premio del Público, tendrá una función la próxima semana.

Apu —palabra quechua que significa montaña sagrada— cuenta la historia de una mujer quechua, lejos de casa, que intenta reconectarse con su madre y su cultura a través del ascenso a Cerro El Plomo.

La película sigue la historia real de Nilda “Sumaq” Torres, quien huyó con solo 11 años de su pueblo en Perú, donde aún se realizaban ceremonias de capacocha. Veinticinco años después, inicia un viaje hacia Cerro El Plomo, antiguo santuario ceremonial inca y una de las montañas más emblemáticas de la zona central de Chile.

La película será exhibida en el marco de la exposición Agua Santiago (Escrivá de Balaguer 5.600, Vitacura), el miércoles 5 de agosto, a las 16:30 horas, con inscripciones AQUÍ.

 

“Nos interesaba contar una historia capaz de conectar con personas que quizás no saben mucho de montaña o que miran la cordillera todos los días sin conocer realmente las historias que existen allí”, comenta Matías Rivas, guionista y productor de la cinta.

“Ojalá la película pueda generar esa sensación de asombro frente a un paisaje que muchas veces damos por sentado y abrirse a la magia que existe en esta montaña sagrada y en las personas que se sienten atraídas por ella. Desde el inicio sentimos que Apu tenía el potencial de trascender el nicho del cine de montaña”.

Rodada entre Santiago y la alta cordillera de los Andes, y desarrollada durante casi dos años, la película explora temas como el agua, la memoria, el desarraigo y la identidad indígena contemporánea. Más que registrar la montaña desde una dimensión deportiva o geográfica, Apu busca ampliar el entendimiento colectivo de la cordillera en sus múltiples facetas: espirituales, culturales, históricas, científicas y humanas.

Crédito: Cedida

Para ello, el documental incorpora también a la glacióloga Javiera Carraha, quien aporta una mirada científica contemporánea sobre el rol de los glaciares y las reservas de agua de la cordillera central. A través del encuentro entre Javiera y Sumaq, Apu entrelaza conocimiento ancestral y glaciología de punta, construyendo un diálogo poco habitual que busca generar un entendimiento más completo de los ecosistemas de donde proviene nuestra agua.

El proyecto fue financiado por Aguas Andinas como un aporte al relato del agua y la memoria quechua en torno a la cordillera de Santiago. La banda sonora cuenta con música de la destacada artista Camila Moreno, además de composiciones originales de Pedro Santa Cruz. Más de 20 profesionales trabajaron en la producción de Apu, incluyendo registros audiovisuales a 5.424m en la cumbre del Cerro El Plomo.

La película actualmente se prepara para iniciar su recorrido por festivales nacionales e internacionales, además de futuros estrenos y actividades de difusión junto a Aguas Andinas.

“Queríamos contar una historia del icónico Apu Cerro El Plomo que nunca se había contado. Una historia de una persona indígena, sí, pero que buscaba retratar su humanidad y cómo esta se expresa de una forma universalmente reconocible. Sin narración, la película invita a reflexionar sobre su vida cotidiana en Santiago y el significado de su deseo de algún día subir el Apu Wamani Cerro El Plomo”, señala el director Matt Maynard.

“Sentíamos que hacer una película contada en gran parte en quechua implicaba una responsabilidad. Aunque yo no hablo el idioma, sí creía importante intentar sumergirme genuinamente en la cultura y aproximarme a ella desde el respeto. Durante el proceso me inscribí en clases de quechua en Duoc UC con Modesta Merma, donde además surgieron nuevas opciones de casting”.

Crédito: Cedida

Por su parte, Nilda “Sumaq” Torres, protagonista de la obra, explica que le interesó participar de este documental “porque tan solo cuando me mencionó el nombre del Apu ya me llamó la atención”.

“Yo quería mostrar mi identidad y quería compartir mi historia y mis raíces, que son autóctonas quechuas. La palabra Apu proviene de nuestra lengua materna, que es el quechua. El Apu significa la montaña más alta, la montaña que gobierna al pueblo. Para nosotros, el Apu es como nuestro padre”.

En tanto, Felipe Sánchez, subgerente de sostenibilidad Aguas Andinas, destaca que el glaciar El Plomo, “el glaciar más visible desde Santiago, guarda la memoria del agua que sostiene en parte a nuestra ciudad”.

“Este documental, apoyado por Aguas Andinas, conecta ciencia, cultura y música para recordarnos que el agua que corre por nuestros hogares nace en la cordillera. Con el relato desarrollado buscamos generar conciencia pensando en asegurar el agua para las futuras generaciones”.

Crédito: Cedida

“Apu” es el tercer documental del director Matt Maynard, junto con Earth Rise Productions, en torno a la relación entre los pueblos indígenas, el agua y la cordillera.

Previamente, realizó Wala (2022), centrado en la comunidad yagán en Isla Navarino, y Laguna Negra (2024), proyecto también apoyado por Aguas Andinas que incluyó investigación sobre el rol histórico de los chaskis y la importancia fundamental que tiene esta laguna de alta montaña en el Cajón del Maipo para el abastecimiento de agua de Santiago.

Inscríbete en el Newsletter Cultívate de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para contarte lo más interesante del mundo de la cultura, ciencia y tecnología.

Publicidad