Fabián Corbalán B.
Frainstrumentos: “Jackson Frayz” y la resistencia de un rap que se cocina a fuego lento
Con Portavoz, Jonas Sanche, Rick Santino, Mikayla Faye, Niel Brown, Matías Chinaski y otros nombres de la escena, el productor detrás de Frainstrumentos reúne en “Jackson Frayz” una declaración de principios sobre lo que significa hacer hip-hop en 2026.
Hay una pregunta incómoda detrás de Jackson Frayz: ¿qué pasa cuando un productor decide hacer un disco sin preguntarse qué quiere escuchar el algoritmo?
Víctor Frayz tiene 42 años y lleva más de dos décadas construyendo beats. No viene del conservatorio, no lee partituras y tampoco parece interesado en convertir su música en una fábrica de canciones diseñadas para durar lo que dura un trend.
Su escuela fue otra: escuchar, samplear, cortar, pegar, equivocarse, volver a empezar y entender que un buen beat no necesariamente aparece rápido.
Conocido como Frainstrumentos, Frayz acaba de lanzar Jackson Frayz, un trabajo compilatorio que reúne a distintas generaciones y sensibilidades del hip-hop nacional y continental. Portavoz, Jonas Sanche, Rick Santino, Mikayla Faye, Niel Brown, Matías Chinaski, Gran Rah, y otros artistas pasan por una producción que reivindica el boom bap, el jazz rap, el funk y esa textura sonora que convirtió al hip-hop de los 90 en una escuela estética que todavía sobrevive.
Pero Jackson Frayz no busca simplemente mirar hacia atrás.
El disco utiliza el pasado como materia prima para discutir el presente.
Y ahí aparece la primera contradicción: mientras buena parte de la industria musical parece correr detrás de la velocidad, Frayz reivindica exactamente lo contrario.
Paciencia. Técnica. Artesanía.
“Yo no soy un músico de conservatorio. Lo mío es artesanía”
—Jackson Frayz parece construido desde una idea muy clara: recuperar el rap que escuchabas cuando eras más joven. ¿En qué momento decides que ese va a ser el concepto del disco?
—Ese era el concepto central: hacer el rap que me gustaba cuando era chico. Tengo 42 años y quería desmarcarme también de los nombres genéricos que suelen tener muchos álbumes hoy. El título nació jugando con las palabras, pero también con el concepto del sampleo.
Mi papá tenía un equipo de sonido muy bueno en la casa y ponía Michael Jackson a todo volumen. Entonces la intro tiene una entrevista de Michael explicando cómo hacía sus ritmos con la boca y también aparecen voces de Los Jackson 5. En el fondo, es tomar un nombre y un concepto y transformarlo, igual que cuando sampleamos un disco antiguo, un piano o una melodía.
—El disco tiene una sonoridad que recuerda inevitablemente a la tradición del jazz rap y del East Coast. Hay algo muy Jazzmatazz en la manera de entender el beat. ¿Te consideras un artesano del sonido?
—De todas maneras. Yo no soy un músico de conservatorio ni sé leer partituras. No soy un Horacio Saavedra. Lo que he hecho lo aprendí por las mías, componiendo con mi propio método y buscando que el producto sea acabado, meticuloso y de calidad. No me interesa hacer cantidad rápida.
Hoy la música también hace un filtro. Puedes llevar dos años intentando hacer beats y, si no te resulta, mucha gente lo deja. Lo mío ha sido paciencia y disciplina.
Una escena completa dentro de un solo disco
El atractivo de Jackson Frayz no está solamente en su sonido. También está en la cantidad de voces que consigue reunir.
En tiempos donde las colaboraciones muchas veces parecen responder a estrategias de posicionamiento, Frayz viene desarrollando el formato compilatorio desde mucho antes de que la colaboración entre artistas se transformara en una herramienta habitual de promoción.
Antes estuvieron Respira (2008), Canallas, Recortes y Sobras de Arte.
Jackson Frayz continúa esa tradición.
—Juntar a artistas como Portavoz, Jonas Sanche, Rick Santino, Mikayla Faye y tantos otros supone una logística importante. ¿Cómo se consigue que todas esas voces convivan dentro de una misma obra?
—Estos discos compilatorios son un proceso largo. Vengo haciendo este formato desde Respira, en 2008. Después vinieron Canajazz, Recortes y Sobras de Arte. Con Mikayla Faye, por ejemplo, ya venía trabajando porque le produje un trabajo el año pasado (Gata Negra 2025) Ella es de Indiana, Estados Unidos, pero vive en Chile hace años y tiene un flow impecable.
Juntar a todos los cabros requiere coordinar tiempos, pero cuando las barras encajan con el ritmo, el tema fluye solo. Llegó un momento en que dije: “Ya está listo. Lo suelto”.
Y lo subí. Me puse un plazo y ya estaba pasado. De hecho, cuando lo terminé, me quedé en el estudio subiéndolo a las plataformas porque dije “ya está”. Quedaron algunos temas afuera y otros que me gustaría agregar y que se archivan para una próxima entrega. Por ahí viene una bomba que ya se está armando…
“El rap chileno es potencia mundial”
La discusión sobre el lugar que ocupa Chile dentro del hip-hop latinoamericano tampoco es nueva. Lo que sí resulta interesante es escucharla desde el lado menos visible de la industria: el productor.
Frayz observa una escena donde conviven artistas con décadas de trayectoria, nuevas generaciones y un underground que muchas veces funciona con reglas propias.
—Desde tu perspectiva, ¿en qué momento está el rap chileno?
—El rap chileno es potencia mundial. Así de brígido. Pasa por encima de muchas cosas porque hay cabros con una trayectoria enorme y un talento increíble. Obviamente, hay muchos artistas excelentes que siguen en el underground porque prefieren mantener su ética, no exponerse o no someterse a la vitrina comercial tradicional ni a programas que buscan lucrar con la cultura.
Eso le da al rap chileno un carácter auténtico que se respeta en todos lados.
El problema de hacer música en tiempos de consumo desechable
Hay una idea que atraviesa Jackson Frayz: la música no necesariamente tiene que perseguir al público. Puede también obligarlo a detenerse.
En una industria donde los segundos iniciales de una canción pueden determinar su rendimiento, Frainstrumentos apuesta por otra temporalidad. Sus beats no buscan funcionar como un fondo sonoro intercambiable. Tienen capas, referencias, cortes, samples y una construcción que exige escucha.
—¿Crees que hacer este tipo de música hoy es también una forma de resistencia?
—Sí. Yo nunca he hecho música pensando “esta canción se va a pegar” o “voy a hablar de esto porque está de moda”. Todos mis discos los he hecho primero para mí. Eso es lo importante.
Jackson Frayz es un juego de palabras, pero también es una entrega de rap puro y duro para quienes disfrutan la vieja escuela y el sonido cuidado.
Del sample a la calle
La paradoja de Frainstrumentos es que su música mira hacia atrás sin necesariamente sonar antigua. Ese es probablemente uno de los mayores méritos de Jackson Frayz.
El disco recoge elementos reconocibles del boom bap, el funk y el jazz rap, pero los pone a dialogar con voces y discursos pertenecientes a una escena contemporánea.
La referencia a Guru y Jazzmatazz aparece como una coordenada, no como una copia. El jazz funciona como textura; el funk, como músculo; el sample, como memoria.
Y, sobre todo, el beat vuelve a recuperar protagonismo. En Jackson Frayz, el productor no desaparece detrás de los MC. El beat también habla.
Portavoz, Jonas Sanche, Rick Santino, SQB (Viejos habitantes) Mikayla Faye, Niel Brown, Matías Chinaski, Gran Rah, Dr. Bene, Liricistas, entre otros, aparecen dentro de una arquitectura sonora común, pero sin perder completamente sus propias identidades.
Eso transforma al álbum en algo más que una colección de colaboraciones. Es, en cierto modo, una fotografía de una escena.
La vieja escuela no está muerta. Está produciendo.
Quizás ahí radica la verdadera apuesta de Jackson Frayz. No intenta demostrar que el rap de los 90 debe volver. Intenta demostrar que nunca se fue.
Mientras la industria acelera, Frainstrumentos desacelera. Mientras otros producen para el algoritmo, él reivindica el proceso. Mientras las canciones buscan convertirse rápidamente en contenido, Jackson Frayz apuesta por convertirse en obra. No es nostalgia. Es método.
Y en 2026, hacer las cosas con tiempo puede ser uno de los gestos más radicales que todavía le quedan a la música. Jackson Frayz, de Frainstrumentos, ya está disponible en todas las plataformas digitales.
Inscríbete en el Newsletter Cultívate de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para contarte lo más interesante del mundo de la cultura, ciencia y tecnología.