PAÍS
Créditos: El Mostrador, imagenes de Agencia Uno
Boric sale al paso de Frei Ruiz-Tagle e insiste en sus reparos contra el Escudo de las Américas
El exmandatario negó cualquier diferencia (suya o de Bachelet) sobre la necesidad de alcanzar un acuerdo de cooperación para luchar contra el crimen organizado. Donde sí reparó es en el compromiso estratégico que asumiría el país, en caso de sumarse plenamente al plan regional de Donald Trump.
Gabriel Boric defendió los reparos que manifestó, junto a la expresidenta Michelle Bachelet, a la adhesión de Chile al “Escudo de las Américas”, luego de que el también expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle respaldara la decisión adoptada por el Gobierno de José Antonio Kast.
Mediante una carta publicada este sábado en El Mercurio, Frei —quien por hoy ocupa el cargo, entregado por el actual Presidente, de embajador de Chile en Misión Especial ad honorem— defendió la incorporación de Chile al mecanismo impulsado por Estados Unidos, argumentando que permitirá fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado y el narcotráfico. A su juicio, se trata de una herramienta concreta para enfrentar una amenaza compartida de la cual el país “no puede quedarse al margen”.
“Integrarse a este mecanismo voluntario abre oportunidades concretas: compartir información oportuna, mejorar el análisis de datos, capacitar a Carabineros y a la Policía de Investigaciones, y profundizar la coordinación fronteriza”, sumó también en la misiva.
Frente a esa postura, Boric planteó este domingo que existe plena coincidencia entre los tres exmandatarios respecto de la necesidad de cooperación internacional para combatir el narcotráfico. ¿El punto de contraste? En que el acuerdo contempla materias que exceden ese objetivo.
“Él defiende, y de manera tangencial defiende la integración de Chile al Escudo de las Américas desde la perspectiva de la importancia del combate al narcotráfico. Pero nosotros con la presidenta Bachelet en ningún momento señalamos que estábamos en desacuerdo con eso”, afirmó hoy en la segunda jornada de MUDA (el Festival de la Memoria organizado por la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional). “Nosotros, y yo creo que todos los ciudadanos deben estar dispuestos, y los países, a cooperar con todos los países del mundo para poder combatir el narcotráfico”, agregó.
“¿Cuál es el problema?”, preguntó y se respondió el propio Boric, “es que el Escudo de las Américas no se trata principalmente de eso, sino que también en lo que se firmó y se adhirió se habla del resguardo de las cadenas de suministro de los metales, de los minerales críticos”, señaló. Boric relacionó estos aspectos con la autonomía estratégica que, afirmó, debe mantener Chile en materia de política exterior, los que resultarían en el “Escudo de las Américas” según la carta de coautoría con Bachelet, y con la posibilidad de establecer relaciones con distintos actores internacionales.
“¿Qué significa eso? El resguardo de evitar mediante un concepto de seguridad continental, de soberanía continental, que otras potencias, léase China, interfieran o tengan relaciones con las cadenas de suministro de los minerales críticos”, sostuvo, a lo que sumó también la posibilidad de “incorporar mecanismos de defensa con ejércitos extranjeros en el territorio de países soberanos”. El expresidente cuestionó que estos aspectos no estén siendo abordados en la defensa de la incorporación de Chile al mecanismo.
Boric también vinculó sus reparos con lo que calificó como un historial de consensos en la política internacional chilena, “que tiene que ver con su integración en el mundo, con la voluntad de conversar y de generar alianzas más allá de los ciclos políticos que hoy día, desgraciadamente, se han roto”, sostuvo.
El punto del exmandatario progresista cae peligrosamente cerca del propio historial político y diplomático de Frei por cuanto él, en calidad de presidente —y embajador en misión especial para el Asia Pacífico desde el segundo mandato de Michelle Bachelet hasta abril de 2022—, fue uno de los principales impulsores de la apertura comercial chilena hacia Asia y otros mercados: bajo su administración Chile firmó el Tratado de Libre Comercio con Canadá en 1997; en 1994 Chile ingresó como miembro pleno del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC); también el país firmó un Acuerdo de Cooperación Económica y Política con la Comunidad Europea en 1996, mismo año en que incorporó al país como miembro asociado del Mercosur.
“Chile mantiene una autonomía estratégica, negocia con todo el mundo, con quien le convenga para defender nuestros intereses en función de ciertos principios que han continuado desde el retorno a la democracia, y desde nuestra perspectiva eso se pone en riesgo”, sentenció Boric.
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