CULTURA
Crédito: Cedida
Remezón en la Furia Ilustrada: sale directora de la feria mientras se expulsa a una participante
El evento se vio empañado por críticas a la presencia de una cadena internacional de hamburguesas, por un lado, y a la expulsión de una participante que se quejó por las condiciones de trabajo.
La directora de la Furia del Libro, Carolina Ruiz, dejó el cargo, a pocos días de finalizar una nueva versión de la Furia Ilustrada.
“La Furia del Libro decidió realizar cambios en su estructura y, en ese contexto, se propuso a Carolina Ruiz asumir otras funciones vinculadas al desarrollo de proyectos”, informó la entidad a El Mostrador.
El evento se realizó del 9 al 11 de octubre en el Centro Cultural GAM, donde reunió a más de 170 expositores y 32 mil personas visitantes.
La renuncia ocurrió en el marco de críticas por la presencia de una transnacional de hamburguesas y la expulsión de una participante que criticó las condiciones de trabajo.
Presencia de transnacional
La presencia de la transnacional llamó la atención de varios participantes en un espacio que presume de su independencia.
De hecho, el espacio nació como una alternativa a la Feria Internacional del Libro De Santiago (FILSA) y en 2019 incluso rechazó obtener fondos públicos tras las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el marco del estallido social iniciado el 18 de octubre de ese año.
“El crecimiento de La Furia del Libro también implica tomar decisiones para asegurar su sostenibilidad. En esa línea, los auspicios contribuyen a mantener condiciones que consideramos fundamentales, como la entrada gratuita para el público y la posibilidad de que los expositores realicen actividades sin un cobro adicional”, señalaron desde la Furia del Libro.
“La participación de McDonald’s se evaluó considerando su trabajo de fomento lector. Además, en la encuesta realizada a los expositores después de La Furia del Libro de Invierno, el 87% manifestó estar a favor de contar con auspicios para sostener estas condiciones. La colaboración con esta empresa tenía una duración acotada y concluyó con La Furia Ilustrada”, agregó.
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Por otro lado, esta semana una participante denunció haber sido expulsada del espacio, tras reclamar por las condiciones de trabajo en el Zócalo del GAM, mucho más desventajoso que el hall central.
La responsable de esta editorial había reclamado ya que, debido a sendos plásticos colocados el techo del Zócalo, se produjo un “efecto invernadero” que dañó varios de los materiales expuestos.
Se trata de La Mano Ediciones, que en el marco de las desventajas del espacio decidió trasladar su puesto de forma unilateral al hall central, tras lo cual la organización decidió echarla.
“A propósito de la situación ocurrida en la última versión de La Furia Ilustrada, realizada en el GAM, queremos reafirmar que el respeto y el cumplimiento de los protocolos de convivencia son fundamentales para el buen desarrollo de la feria. Lamentamos haber tenido que poner término a la participación de una expositora, pero la organización debe contar con la facultad de adoptar estas medidas cuando una situación compromete el funcionamiento del evento y el bienestar de quienes participan y trabajan en él”, señalaron al respecto desde la Furia.
“Por otra parte, las observaciones sobre las condiciones del zócalo nos invitan a seguir evaluando aspectos como la circulación, la visibilidad y las condiciones de participación, con el objetivo de mejorar la experiencia de expositores y visitantes”.
Espacio de encuentro
La Furia del Libro además indicó que “es un espacio de encuentro para editoriales independientes, ilustradores, artistas y lectores, construido a lo largo de los años gracias al compromiso de una amplia comunidad en torno al libro y la edición independiente. Nuestro propósito es ampliar las oportunidades de exhibición, circulación y encuentro entre proyectos editoriales y públicos, manteniendo condiciones de acceso que favorezcan la participación y el desarrollo del sector”.
Asimismo, la entidad admitió que “la organización de una feria de estas características implica importantes desafíos, especialmente cuando buscamos ampliar los espacios de exhibición y dar cabida a un número creciente de proyectos. Cada año trabajamos para responder a las necesidades de expositores y visitantes, considerando aspectos como la distribución de los espacios, la circulación, la visibilidad y las condiciones de participación. Sabemos que estas tareas presentan dificultades y que siempre existen oportunidades para revisar y mejorar distintos aspectos de la experiencia ferial”.
“Seguimos trabajando para fortalecer La Furia del Libro como un espacio abierto, diverso y colaborativo, capaz de responder a los desafíos de su crecimiento y de escuchar las distintas experiencias de su comunidad. Creemos que el diálogo, el respeto mutuo y la responsabilidad compartida son fundamentales para seguir construyendo una feria que contribuya al desarrollo de la edición independiente y resguarde el bienestar de expositores, visitantes y equipos de trabajo. Agradecemos a quienes forman parte de este encuentro y reafirmamos nuestro compromiso con la comunidad editorial”, concluyó.
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