PAÍS
Moreno y Van Klaveren advierten: “Chile y Argentina no pueden darse el lujo de retroceder”
“La relación chileno-argentina es demasiado importante para quedar a merced de declaraciones destempladas o interpretaciones desafortunadas o mal intencionadas que generan coyunturas espinosas”, señalan los exministros.
Los excancilleres chilenos Alfredo Moreno y Alberto van Klaveren hicieron un llamado a preservar la relación diplomática entre Chile y Argentina y evitar que las recientes controversias en torno al Estrecho de Magallanes y las Islas Malvinas deterioren una relación bilateral que, a su juicio, se ha construido sobre décadas de acuerdos, integración y confianza.
En una columna publicada este sábado en el diario argentino La Nación y también en El Mercurio, ambos exministros expresaron su preocupación por “una escalada de declaraciones” relacionada con el Estrecho de Magallanes y con informaciones sobre un eventual tránsito marítimo bajo bandera chilena entre Punta Arenas y las Islas Malvinas.
Para Moreno y Van Klaveren, ministros de los expresidentes Sebastián Piñera y Gabriel Boric, respectivamente, se trata de materias particularmente sensibles que deben ser abordadas con “prudencia, rigor jurídico y la mirada de Estado que ha caracterizado la relación bilateral desde el retorno de la democracia en ambos países”. Asimismo, reivindican como hitos de esa relación el Tratado de Paz y Amistad de 1984 y el Tratado de Maipú de 2009, acuerdos que, sostienen, permitieron transformar “una historia de desconfianzas en una alianza de futuro”.
En ese contexto, plantean que no existen ambigüedades respecto de las posiciones históricas de ambos países. “No hay duda de la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes”, señalan, precisando que Chile mantiene el reconocimiento de los “legítimos derechos soberanos de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes”.
“La relación chileno-argentina es demasiado importante para quedar a merced de declaraciones destempladas o interpretaciones desafortunadas o mal intencionadas que generan coyunturas espinosas”, sostienen.
Una relación que excede los asuntos fronterizos
En esa línea, los exministros de Relaciones Exteriores subrayan que la importancia estratégica del vínculo trasciende las controversias territoriales.
“Representamos juntos cerca del 20% del territorio sudamericano” indicando, precisando que “somos socios comerciales estratégicos con un dinámico intercambio comercial que prácticamente se duplicó en los últimos cinco años, pasando de US4.000 millones en 2020 a US7.931 millones el año 2025, lo que actualmente convierte a la Argentina en nuestro quinto socio comercial a nivel global y el segundo en Sudamérica”, destacaron.
El texto además enfatiza las oportunidades de integración económica. Entre ellas, mencionan las inversiones mineras que Argentina proyecta bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), así como la posibilidad de utilizar infraestructura portuaria chilena para potenciar la salida de recursos argentinos hacia los mercados del Pacífico.
Moreno y Van Klaveren plantean, en ese sentido, que la producción energética argentina podría utilizar puertos e infraestructura chilena, convirtiendo la conexión entre ambos países en “un verdadero corredor energético que beneficie a ambos países”. A ello agregan el rol del Paso Los Libertadores-Cristo Redentor, por donde circulan habitualmente unos 1.500 camiones diarios y cuya carga ingresada alcanzó operaciones por US$7.050 millones durante 2025.
“Chile y Argentina no pueden darse el lujo de retroceder”
Los excancilleres también reivindican la integración cotidiana de la relación bilateral la que, a su juicio, constituye otra de las bases que explican la profundidad del vínculo.
“Chilenos y argentinos mantenemos una profunda hermandad que se refleja también en una integración humana real y cotidiana que desafía las barreras físicas de la cordillera de los Andes”, escriben.
Frente a un escenario internacional que describen como crecientemente inestable, con una “preocupante horadación del sistema de reglas internacionales” y una fuerte competencia por recursos estratégicos, Moreno y Van Klaveren consideran especialmente relevante mantener abiertos los canales diplomáticos.
“Poniendo siempre por delante la diplomacia reservada y prudente, el diálogo entre cancillerías y la construcción de una agenda positiva”, plantean al repasar la forma en que ambos países han enfrentado históricamente sus diferencias.
Finalmente, hicieron un llamado no solo a los gobiernos, sino también a la clase política, los medios de comunicación, la sociedad civil y los líderes de opinión a “estar a la altura”, ya que “Chile y Argentina no pueden darse el lujo de retroceder”.