jueves, 22 de octubre de 2020 Actualizado a las 03:18

Gastronomía

Los productores de vinos campesinos de Ránquil que se consagraron en Catad’Or 2019

por 17 julio, 2019

Los productores de vinos campesinos de Ránquil que se consagraron en Catad’Or 2019
Además de ser reconocidos en las categorías de Mejor Vino Ancestral Campesino y al Mejor Espumante Ancestral, otros pequeños productores obtuvieron distinciones.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

Desde Ránquil, comuna de alrededor de 6 mil habitantes de la Provincia de Itata, en el secano costero de la Región de Ñuble, llegaron dos pequeños vitivinicultores a recibir los premios al Mejor Vino Ancestral Campesino y al Mejor Espumante Ancestral en la 24ª edición del concurso internacional Catad’Or Wine Awards. La zona cuenta con reconocidas cepas patrimoniales y ha empezado a desarrollarse con los sabores más autóctonos y tradicionales.

Elita Fierro se ha dedicado desde siempre a la producción de uva vinífera en Ránquil, primero con su padre y ahora junto a su hijo Felipe y a su marido. Sin embargo, los últimos años decidió emprender un rumbo distinto. cuando empezó a embotellar en 2013, ante el bajo precio que pagaban por la fruta y el vino a granel. Gracias al Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de la comuna ha tenido excelentes resultados.

Recibió el premio al Mejor Espumante Ancestral - El Mostrador por Doña Elita Brut Cinsault 2018, de Viña Doña Elita. Su espumante premiado es el segundo que hace y cuenta que lo descorchó especialmente para el concurso. Se trata de una producción de alrededor de 1.300 botellas que espera vender a un buen precio “para que valga la pena el esfuerzo”. También produce Cabernet, Cinsault, Blanco Seco, Rosé y Moscatel de Alejandría.

La productora afirma que el secreto de un buen vino es hacerlo con amor: “Yo me dedico todos los días a mi viña (de 2 hectáreas, aproximadamente, con una producción de alrededor de 50 mil kilos de uvas por temporada). Hay que estar limpiando, vigilando y, en el caso del espumante con método tradicional, dando vuelta las botellas en forma permanente. Es lo que más me gusta en la vida”.

Vino ancestral

En el caso del Mejor Vino Ancestral Campesino fue para Viña Piedras del Encanto, a cargo de Joel Neira (61). Él es tercera generación de viñateros y junto a su esposa, Elizabeth Torres, y a su hijo mayor, el ingeniero agrónomo Cristian Danilo Neira, lidera la empresa familiar que cuenta con 15 hectáreas ubicadas en Ránquil y Coelemu y produce vinos artesanales tintos, blancos, late harvest, espumantes con método tradicional y ahora último ensamblajes. Así llegó al premiado Mezcla Tinta 2018, una producción de 4 mil botellas elaborada con cepas País, Cinsault y Cabernet Sauvignon.

Los primeros vinos embotellados de la viña datan de 2004. Antes vendían a granel. Partieron de forma rústica, con ensayo y error. En la media que adquirieron más tecnología, y con el apoyo de Indap, fueron mejorando sus procesos. La materia prima estaba y también un terroir singular. “Mi campo en Ránquil está lleno de cuarzo y eso le da una buena energía a los vinos y controla la temperatura, ya que el microclima costero es cálido en el día y frío por las noches. Además, todo se hace a mano: la poda, la vendimia, el trabajo de follaje”, cuenta Joel Neira.

El productor, que también ha sido premiado por sus espumantes -en esta versión obtuvo medalla de plata por su Kürüf Brut Rosé Cinsault 2015-, afirma que estos galardones son un orgullo, por la calidad de los jurados, y le han permitido mejorar su comercialización, impulsar el enoturismo, exportar -en 2018 envió 6 mil botellas a Shanghái- e innovar, “no hacer siempre lo mismo, sino que ponerle otro toque”.

Desarrollo de la zona

Indap ha apoyado a varias pequeñas empresas vitivinícolas de la región para poder desarrollarse. En total, ocho de ellas obtuvieron medallas en la categoría de Vinos Ancestrales Campesinos del concurso. Además de las ya nombradas, están Viña Casa de Valenzuela, del Valle de Colchagua con Fundador Cabernet Sauvignon 2018; Daniel Romero Chandía, de Quirihue, con Doña Leonor Moscatel de Alejandría 2019; Juan Arriagada Montecinos, de Trehuaco, con Pipeño Cinsault 2019; y Viña El Churcal, del Valle de Huasco, con Pajarete Moscatel de Alejandría 2017.

Las de plata, en tanto, fueron para Viña Cortez, de Portezuelo, con Sei Cuori Late Harvest Moscatel 2017; y Viña Piedras del Encanto, de Ránquil, con Kürüf Brut Rosé Cinsault 2015.

Más información sobre El Mostrador