Circuitos cerrados de TV logran aplicaciones impensadas gracias a la tecnología IP
La evolución también pasa por los videos. Actualmente, en el nivel industrial u organizacional los gerentes se dieron cuenta que esto no es sólo una solución de seguridad para proteger los bienes, sino que para cuidar a las personas y supervisar los procesos, permitiendo controlar lo que ocurre a kilómetros de distancia y verificar por ejemplo que no hayan anormalidades en una línea productiva o que se genere una alarma automática si es que hay una variación de temperatura, gracias a las cámaras térmicas.
El desarrollo de la tecnología IP ha permitido un crecimiento explosivo de la CCTV digital en contraposición al sistema análogo, un fenómeno del cual Chile no ha estado exento, ya que según un estudio de IMS Research de 2012, la videovigilancia IP está creciendo a un ritmo de tres veces por encima del mercado total, superior al 30%.
Las CCTV IP entregan una mejor calidad de imagen, gracias a que las cámaras pueden ser de multimegapixel y no se restringen a las normas NTSC o PAL como las análogas, llegando a captar imágenes de cinco megapixeles, además de posibilitar el monitoreo de miles de cámaras a la vez a través del sistema de video inteligencia que permite definir parámetros de monitoreo de acuerdo a lo que se requiera, ya sea movimientos, desaparición de objetos, cantidad de entradas y salidas, seguimiento, entre muchas otras.
Este tipo de vigilancia ofrece ahorro y comodidad, ya que para una instalación análoga se debe contar con 4 cables: uno coaxial, otro para el audio, otro para la imagen y si se requiere que la cámara se mueva se debe tener un cuarto. En cambio para la IP todo va en el mismo cable, como explica Rodrigo Paredes, gerente de negocios CCTV de la empresa de seguridad Artilec: “Es un ahorro tremendo en mano de obra, materiales, gestión, personal” sintetiza.
La evolución también pasa por los videos. Actualmente, en el nivel industrial u organizacional los gerentes se dieron cuenta que esto no es sólo una solución de seguridad para proteger los bienes, sino que para cuidar a las personas y supervisar los procesos, permitiendo controlar lo que ocurre a kilómetros de distancia y verificar por ejemplo que no hayan anormalidades en una línea productiva o que se genere una alarma automática si es que hay una variación de temperatura, gracias a las cámaras térmicas. En el consumo masivo también vemos que la gente está preocupada de ver su casa, cómo están sus hijos, lo cual es posible con cámaras diminutas, prácticamente imperceptibles que es posible monitorear desde el teléfono celular.
Ejemplo de lo anterior es lo que ocurre en rubros como la minería, en donde se trabaja con cámaras a distancia para disminuir riesgos en faenas de detonación de explosivos por ejemplo. En el retail, se puede utilizar como herramienta de marketing ya que permite a través de software de video inteligencia medir cuántos clientes entraron v/s cuántos compraron o saber qué vitrina atrae más público. En un casino de juegos se puede saber cada carta que se está jugando mediante cámaras HD y utilizar reconocimiento facial para distinguir a todas las personas que ingresan o bien programar que genere una alerta cuando identifique a determinadas personas gracias al uso de reconocimiento facial.
Usos más cotidianos como el control de las vías exclusivas a través de los partes empadronados o tan estratégicos como el control de fronteras con cámaras termo sensibles de visión nocturna, también son posibles gracias a la CCTV digital, con tecnología IP.