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Entrevista en El Mostrador TV

Eric Parrado y la nueva Ley de Bancos: “Es una innovación estructural, grande y que va a ser recordada por mucho tiempo”

por 24 julio, 2017

El superintendente de Bancos e Instituciones Financieras hace una férrea defensa del proyecto de ley que está ahora en el Congreso, pero admite que queda en deuda en términos de supervisión consolidada de holdings financieros que controlan a algunos de los bancos más grandes de la plaza, algo que el FMI lleva años criticando. En la entrevista, Parrado reconoce que el recorte de nota crediticia podría aumentar los costos de fondeo de la banca, habla sobre la áspera disputa con Itaú CorpBanca y Álvaro Saieh, y revela detalles desconocidos del rol que jugó la Sbif para que BCI recibiera el Ok de la Fed en compra de City National Bank en Florida. Y, acerca del compromiso del Gobierno con la inclusión financiera e igualdad de género, explica que es clave en la estrategia de la lucha contra la desigualdad y el desarrollo de un crecimiento inclusivo.
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Si hay algo que no se puede decir de los tres años y medio de Eric Parrado al mando de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif) es que hayan sido aburridos.

Lo más probable es que sean recordados por la profunda actualización a la Ley General de Bancos, un proyecto que se viene prometiendo desde la administración de Sebastián Piñera –e incluso era tema ya en el primer paso de Michelle Bachelet por La Moneda– y que ahora está en manos del Congreso. Pero no hay que olvidar que durante su mandato se aplicó la mayor multa en la historia de la banca. Fue a Itaú CorpBanca y el caso generó una áspera pelea con Álvaro Saieh, que terminó con un fallo adverso en la Corte Suprema, aunque la Sbif no lo da por cerrado.

Los años de Parrado a cargo de la Sbif también serán recordados por su agresiva postura en favor de la inclusión financiera e igualdad de género.

En una entrevista en El Mostrador TV, habla en extenso sobre estos temas y reserva algunos minutos para hacer su evaluación de lo que ha sido la agenda reformista del Gobierno de Michelle Bachelet.

Parrado afirma que hay optimismo, tanto en la banca como en el Ejecutivo, respecto a que la nueva Ley de Bancos será aprobada en el Congreso antes de que llegue un nuevo inquilino a La Moneda, ya que no ve temas mayores aún en discusión.

Para él el proyecto “es una innovación estructural, grande y que va a ser recordada por mucho tiempo. Yo creo que estamos pegándole muy fuerte en ponernos al día con la modernización de la Ley General de Bancos. La última gran reforma que se hizo, en términos bancarios, se hizo el 97 y no fue tan grande como la que estamos planteando hoy día. La gran reforma se hizo el año 86, producto de la crisis de los años 80”.

Explica que fue una iniciativa que empujó desde que llegó a la superintendencia “y ahí lo que hicimos fue tratar de convencer al ministro de Hacienda de ese tiempo (Alberto Arenas) de que había que hacer una Ley de Bancos, sobre todo porque los multilaterales empezaban a hacer críticas respecto a la mejora del gobierno corporativo de la propia superintendencia: temas de resolución bancaria cuando ya estamos en una crisis bancaria, y cómo resolverla, y también los temas de Basilea III respecto a los requerimientos de capital y la supervisión consolidada”.

El proyecto que se envió al Congreso se hace cargo de casi todos los puntos, pero deja a mitad de camino el señalado tema de supervisión consolidada. “Estamos dando un paso adelante con la creación de esta comisión para el mercado financiero, donde la Superintendencia de Bancos también se va a integrar y, por lo tanto, hay que hacer trabajo más adelante para proponer una ley en el nuevo Gobierno”, indica.

Aunque el superintendente de Bancos e Instituciones Financieras admite que queda en deuda en términos de supervisión consolidada de holdings financieros que controlan a algunos de los bancos más grandes de la plaza, algo que el FMI lleva años criticando.

Supervisión de holdings financieros queda en deuda

Tal vacío se vio claramente en las dificultades que tuvo el Bci con el regulador de Estados Unidos para cerrar la compra de City National Bank en Florida, un negocio que ha resultado tremendamente lucrativo para el banco controlado por la familia Yarur.

Parrado revela que, cuando surgió el tema de la operación, se revisó cuáles eran las cosas que ellos observaban de las características propias del sistema financiero chileno y tuvieron (desde la Sbif) que explicar la situación en términos de regulación y supervisión. “Las dos principales trabas eran la propiedad y la compleja malla societaria, que era muy enredada respecto a lo que pensaba el regulador financiero americano, y la otra crítica era relacionada con la supervisión consolidada a los holdings financieros”, detalla.

Explica que existen memorandos de entendimiento con el regulador financiero de Estados Unidos “y, por lo tanto, tenemos constante conexión con ellos y, cuando surgió el tema del BCI, empezamos a revisar cuáles eran las cosas que ellos observaban, las características propias del sistema financiero chileno. Y, por ejemplo, les plantéabamos que acá tenemos el consejo de estabilidad financiera, donde se sienta el ministro de Hacienda conjuntamente con el presidente del Banco Central y los reguladores financieros, para revisar en conjunto el sistema financiero, por lo menos a nivel sistémico.”

El economista reconoce que la Ley de Bancos queda en deuda con el tema de supervisión consolidada. “Obviamente esto va a requerir una ley en el próximo Gobierno y yo creo que ese es el paso necesario que tenemos que dar”.

Y admite, asimismo, que no hay espacio político para hacer más reformas. “Yo creo que el Gobierno está haciendo bastantes reformas, que son estructurales y son un hito importante y que obviamente quitan tiempo al Ejecutivo y quitan tiempo al Congreso, y, por lo tanto, hay que ser bien cuidadoso respecto a qué proyectos de ley vas a priorizar”, manifiesta.

Impacto de recorte de rating

En la entrevista, Parrado reconoce que el recorte de nota crediticia de Chile y la advertencia sobre la industria podrían aumentar los costos de fondeo de la banca, pero hace hincapié en que, de alguna forma, ya está incorporada la información respecto a esta posibilidad. “Entonces, en términos del impacto hoy día, esto ya estaba asumido de alguna forma desde algunas semanas atrás. Por ejemplo, si tú revisas las tasas de interés de crédito hipotecario, son las más bajas en la historia de Chile y, por lo tanto, uno podría decir que esto debería haberse ajustado hace un mes o un par de semanas y no hemos visto ninguna reacción. Por ese lado, nos quedamos tranquilos”, señala.

Aunque asume que “esa es la foto. Hay que mirar para adelante, porque a veces, cuando las clasificadoras de riesgo sacan sus opiniones, uno tiene que ponderar de alguna forma, porque, si uno proyecta la economía hacia adelante, la economía va a mejorar, uno ve tasas de crecimiento en 2018 mejores que en 2017, entonces uno ve una relación entre colocaciones, en términos de créditos hipotecarios, comercial y consumo, y vamos a ver una reacción mucho mejor de lo que estamos viviendo en 2017, y hoy día estamos viendo tasas de colocación en torno al 5% o 6%, lo que es bastante razonable y muy asociado a lo que está pasando con la economía”, plantea.

Industria está preparada para nueva Ley de Bancos 

Parrado dice que, si hoy día aplicamos Basilea III al sistema bancario, el sistema chileno cumple. “Hoy día estamos sobre el 10,5%, que va a ser el requerimiento mínimo de capital, pero hay bancos que tienen superávit de capital y hay bancos que tienen déficit de capital. Si sumamos todos los déficits de capital para llegar al 10,5% sobre los activos ponderados por riesgo, llegamos a un total de 2.700 millones de dólares. Ese es el requerimiento de capital que necesitan estos bancos con déficit de capital”, detalla.

Y agrega que es una cifra que es perfectamente digerible para la industria. “Para el sistema es poco. Si uno revisa en términos de utilidad, representa un 15% de las utilidades en 6 años, que es el periodo de implementación de Basilea III, y, por lo tanto, esa gradualidad no va a tener un impacto significativo en términos de los mayores requerimientos de capital sobre tasa de interés y sobre crédito. Es bastante razonable y, dado el periodo de implementación de 6 años, se puede hacer y se puede hacer normalmente”, recalca.

Ante las críticas de que la nueva legislación beneficia a los grandes y favorece la concentración, el regulador responde que eso es un mito. “Se instaló que los grandes van a poder emitir bonos, que pueden ser perpetuos, en el exterior, y eso es verdad”, pero agrega que el cuestionamiento se hace mirando el vaso medio vacío.

“De alguna forma los bancos grandes tienen la posibilidad de hacer emisiones de bonos perpetuos en el exterior, hay un mercado de capitales que se está desarrollando fuertemente producto de la implementación de Basilea III en todo el mundo, hoy estamos hablando de emisiones por 3 mil millones de dólares. Pero los bancos pequeños, dado que no pueden emitir bonos tan grandes, porque el inversionista extranjero quiere bonos grandes de 250 o 300 millones de dólares, pueden hacer emisiones internamente, y ese mercado puede existir y estamos apostando a que exista, dado que tenemos institucionales muy grandes que están en busca de retornos y este tipo de inversiones relativamente más riesgosas en términos de que tengan retornos mayores", sostiene.

Y, en tal sentido, precisa: "Las AFP están buscando retornos, las compañías de seguros están buscando retornos, están buscando plazos largos. Entonces, el bono perpetuo encaja perfectamente con esa revisión”,

Para ver la entrevista completa, haga clic en la imagen de portada o entre directamente a El Mostrador TV.

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