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Mercado atento a señales del Banco Central sobre posible intervención cambiaria en reunión de política monetaria de hoy

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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No se anticipan sorpresas en la reunión de política monetaria del Banco Central de esta tarde. El consenso unánime del mercado es que el Central mantendrá la Tasa de Politica Monetaria en 5 % por noveno mes. Además, con pequeñas discrepancias, los economistas estiman que la tasa se mantendrá en el entorno de su nivel actual por los próximos dos años.

Ayer, el Grupo de Política Monetaria aconsejó al BC “que conviene mantener la TPM en su nivel actual de 5 % sin sesgo ni al alza ni a la baja”.

Lo sabroso de la reunión de hoy es lo que la entidad diga acerca de la fortaleza de peso y del creciente déficit de cuenta corriente.

Ambos temas han sido abordados tanto por el Consejo como por el Presidente del Banco, Rodrigo Vergara, y algunos de los consejeros.

La fortaleza del peso es la mayor preocupación para los exportadores y la presión a que el banco intervenga ha ido aumentando.

El Banco Central estima que el tipo de cambio real (TCR) de septiembre se ubicó en 87,1 (en su medida 1986=100). Economistas calculan que un valor cercano a 86 ($460) es lo que el Consejo del Banco comenzaría a considerar para intervenir.

El año pasado el Banco Central de Chile intervino en el mercado cambiario para debilitar el peso y ayudar al sector exportador. Las operaciones empezaron cuando el peso se transaba en $466.05 por dólar, lo que era su nivel más alto en casi tres años. El plan consistía en comprar US$ 50 millones diarios en el mercado, utilizando un total de US$ 12.000 millones.

Ayer, en un seminario de la Universidad San Sebastián, el ex presidente del Banco Central, Roberto Zahler, señaló que eso sería algo razonable:

“El dólar podría estar entre $470 y $490 en lo que queda de 2012 y 2013, se está depreciando en comparación a las monedas de las economías emergentes. El peso, por su parte, se ha transformado en la moneda de refugio a nivel local, lo que hará presión fuerte a la intervención cambiaria, medida perfectamente razonable y deseable desde el punto de vista de no permitir una apreciación excesiva del peso”.

En el mismo seminario, el economista Jorge Desormeaux, que fue consejero del banco, argumentó que a corto plazo, la única forma de frenar el peso es con una intervención.

Hace un par de semanas, Vergara, salió al paso de esos llamados a intervenir, advirtiendo que hay riesgos asociados a una intervención cambiaria para un mercado emergente como el chileno.

“Es importante tener cuidado en el análisis, ya que ninguna medida es gratis”, añadiendo que con una intervención “siempre existe el riesgo de actuar muy pronto, en cuyo caso la intervención no tendría efecto”. Vergara dijo que es difícil definir cuando hay un claro desalineamiento cambiario, y por eso el timing de una intervención es complicado. Igualmente explica en su presentación que una intervención “esterilizada”, que implica la venta de bonos, empeora el balance general del Banco Central.

Este año inversionistas internacionales han movido más de US$ 2.000 millones apostando a favor del peso, motivados por una tasa de interés que les retorna 5% y el más alto crecimiento entre los países miembros de la OCDE. En julio la economía creció 6,2% y en el segundo trimestre 5,5 %. Analistas observan que otro factor que está atrayendo flujos del extranjero es el hecho que la inflación está cerca de sus bajos históricos.

Asimismo el fuerte perfil crediticio atrae a inversionistas en busca de seguridad. Chile tiene la mejor calificación de crédito en la región (AA y A+).

“Es una de las historias más atractivas en términos de ‘carry trade’ y crecimiento”, dijo Flavia Cattan-Naslausky, estratega de divisas de la corredora RBS.

“Carry trade” es una estrategia de inversión en la cual un inversionista vende una moneda que tiene una tasa de interés relativamente baja y utiliza estos recursos para comprar otra moneda la cual tiene un interés mayor. Con esta estrategia se busca capturar la diferencia entre las dos tasas de interés la cual en muchos casos puede ser bastante grande.

El otro tema que acapara el interés de los inversionistas en la reunión de política monetaria de hoy es lo que el Consejo diga acerca del déficit de cuenta corriente. Ya en el IPoM de septiembre el banco expresó su preocupación.

En su presentación ante el Congreso, el Presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, advirtió que la ampliación del déficit puede generar vulnerabilidad y podría tener impacto en las condiciones de acceso al financiamiento externo. “Los cambios bruscos en las fuentes de financiamiento y/o en los términos de intercambio, por ejemplo por una caída significativa del precio del cobre, podrían precipitar ajustes difíciles en la economía interna, con efectos en la demanda, el empleo, el crédito y el tipo de cambio real. En el pasado, gran parte de las crisis a las que se ha enfrentado el país han sido precedidas por déficits elevados y persistentes en la cuenta corriente”.

En el informe, el Consejo alertó sobre el deterioro de la cuenta corriente. El documento advierte que el déficit alcanzará a 3,2% del PIB este año y que en 2013 “se ampliará a 4,4 % reflejando el dinamismo de la demanda interna, y en menor medida, un precio del cobre más bajo”. El déficit de cuenta corriente llegó a 3,9 % en el segundo trimestre y la estimación original para el año alcanzaba el 3,1 %.

Economistas prevén que es una amenaza a los equilibrios macroeconómicos del país. Matías Madrid, economista jefe del Banco Penta, dijo que si el déficit toca 5 % y el precio del cobre cae por debajo de los US$ 3,50 la libra, el Banco Central tendría un serio problema.

El Presupuesto 2013 que presentó el Gobierno proyecta un aumento de gasto de 4,8 % y muchos economistas consideran que el proyecto está al borde de lo expansivo.

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