Henry Rudnick: «Manuel Cruzat es un outsider. Jamás va funcionar como dicta el sistema. Y eso, siempre le va a pasar la cuenta»
Fue la cara visible de CB Capitales por más de siete años. Trabajó codo a codo con Manuel Cruzat en la formación del área de inversiones de la firma, desarrollando un departamento de estudios que llegó a estar entre los más influyentes del país. Henry Rudnick lo conoce bien. No en términos personales, claro está, pero en sí en su estilo de trabajo, sus máximas empresariales y consignas.
Sabe perfectamente por qué cada cierto tiempo está en el ojo del huracán y lo define como un «outsider» entre los empresarios nacionales. Ahora que está prácticamente radicado en Hong Kong, manejando los dineros de chilenos que quieren invertir directamente en Asia a través de su firma Ojos del Salado, dice que don Manuel -como le llama- hubiera triunfado en cualquier país donde las ideas son bien recibidas. El problema es que acá, dice, nadie está dispuesto a financiar eso.
¿Por qué cree que cada tanto a Manuel Cruzat el mercado le pasa la cuenta? El problema que ha tenido siempre don Manuel es que tiene mucho patrimonio, pero poca liquidez. Y eso se ve agravado por su particular forma de manejar sus empresas y negocios. Él es un tipo extremadamente agresivo y en un mercado como éste, llenó de actores tradiconales, eso resulta bastate molesto. Además, la banca no lo quiere…
Y él tampoco quiere a la banca. Sí, es una enemistad mutua. Él siempre ha dicho que son un cartel, que se aprovechan de la gente y de las empresas. Dice que las tasas de crédito que hay en Chile, comparadas con otros países del mundo son un disparate. Lo que pasa es que don Manuel tiene una visión bastante más filantrópica de la banca. Él cree que hay que cobrar, pero no a los niveles que se hace en Chile y eso, a ojos de cualquiera, es una locura. Una vez le ganó un juicio a una filial bancaria frente a la Comisión Antimonopolio. Creo que nunca lo más más feliz que ese día.
Por eso no le prestan plata. El financiamiento que él tiene es súper precario y lamentablemente en Chile no existe el principio de que un buen proyecto siempre va a tener financiamiento. Yo vi muchas ideas de don Manuel caerse por falta de apoyo financiamiento.
Pero sus amigos siempre le han tenido una mano. Fernando Larraín, Juan Hurtado… Sí, pero lo han hecho en momentos en que a don Manuel no le ha quedado más alternativa que vender barato. Le vendió Cruz Blanca a Hurtado y luego Hurtado la vendió cuatro veces más cara. Dicen que Hurtado salvó a Cruzat… Yo diría que le regaló un tremedo negocio. Y eso ha pasado con varios que han dicho que le tendieron una mano. Después de la venta de Cruz Blanca a mi me quedó claro que nada vale para el mercado si está bajo el dominio de don Manuel. No me extrañaría que vendiera Curauma a precio de huevo y que en cinco años más el comprador hiciera el negocio de su vida vendiendo esos paños diez veces más caro.
¿Cuál es la diferencia entre él y otros empresarios que también han caído, pero se han vuelto a levantar? Como Fernando Larraín, por ejemplo.Larraín se metió al sistema. Funciona de acuerdo a los cánones establecidos. Y funciona perfecto. No se mete con nadie y no le hace ruido a nadie. Al contrario, todo el mundo lo alaba y admira por las cosas que hace. Don Manuel, en cambio, es un outsider. Él se mueve fuera de del sistema. Y el mercado lo castiga. Chile se mueve por ciertas reglas y él las quiebra permanentemente, por lo tanto nunca va a poder operar con tranquilidad. No es un problema de patrimonio.
Pero algo más tiene que haber. En Chile hay varios outsiders que han logrado salir adelante. No sé… Yo veo a Horst Paulmann, que tiene su boliche y lo abre todos los días y gana dinero a manos llenas. Y mientras más comisiones cobra y más caro tiene las cosas, mejor le va. Don Manuel, en cambio, no tiene vocación de almacenero. A él le interesa hacer cosas por el bien común. Si tuviera un banco, cobraría barato. En la misma corredora, sin ir más lejos, cobra un precios bajísimos aen comparación con cualquiera.
¿Qué cree que está pasando ahora con Capitales, la fiscalización de la SVS, la suspensión de la corredora? Mi lectura es que la SVS salió trasquilada con el caso La Polar. Y con razón o sin razón, ahora está buscando validarse en el mercado. El caso de Cruzat le da una oportunidad para tener esa validación sin pisar muchos huevos. Esto no le pasa a un LarrainVial, a un Banco de Chile, ni a ningún grande. Si yo fuera la SVS, también hubiera puesto el ojo en las empresas del grupo. Después de todo, está claro que algo iba a encontrar.
¿Quieres decir que siempre hay algo border line en él? No. Jamás. Yo ya no trabajo con don Manuel, por lo tanto no conozco en detalle lo que pasa con la corredora. Sólo te puede hablar de ella como cliente, pues tengo buena parte de mis platas metidas ahí. CB.Cl es una corredora que dada la falta de acceso a financiamiento opera con muchas restricciones. Pero a mi juicio la decisión de suspenderle las operaciones fue nefasta. En siete meses, esa corredora va a estar liquidada. Yo admiro la capacidad técnica de la superintendencia, pero aquí claramente hubo una decisión política. Y tomaron al más fácil de cuestionar.
¿Qué vas a hacer tú como cliente de la corredora?. Nada. Yo voy a dejar mis dineros ahí hasta que se resuelva este problema. No tengo ninguna intención de vender. Ahora, como cliente esto no me complica para nada. Si el día de mañana quiero liquidar mis inversiones, me voy a otra corredora y lo hago. Espero no tener que hacerlo en otra.
¿Cuál es el perfil de los clientes de la corredora? Aquellos que manejan sus propias inversiones. En Larraín Vial se enfocan al gallo con alto patrimonio, lo atienden bien tiene una buena oficina, acá se enfocan más al profesional emergente que tiene sus lucas, invierte en acciones sin hablar con nadie.
¿Crees que Manuel Cruzat se levanta después de esta? Él siempre está creando empresas nuevas. Siempre está pensando donde hacer cosas. Estoy seguro que se levantará. Pero le va a volver a pasar lo mismo. Es como si estuviera condenado.