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Joaquín Villarino: «Si el precio cae de US$3, es lógico que algunas operaciones paren»

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El precio del cobre bajando vertiginosamente y el costo de la energía subiendo a niveles históricos. Ambos hitos tienen dos aspectos en común. El primero es que los dos generan dolores de cabeza a la gran minería del cobre. El segundo es que, por más que las empresas del sector se preocupen, no está en sus manos controlarlos.

La energía es crítica: “Los amigos generadores no tienen ningún incentivo para introducir más competencia. Viven en el mejor de los mundos. Hoy en Chile se vende la energía a precios que triplican los que se pegan en Perú, que es un competidor directo de nosotros, o el doble que en México, que también es un actor relevante en la minería”, plantea Joaquín Villarino, presidente del Consejo Minero.

El representante gremial presentó ayer, en el marco del Foro Chileno-Alemán de Minería y Recursos Naturales Minerales organizado por Camchal, un completo diagnóstico sobre la situación de competitividad de la minería, la que hoy se ve amenazada por un posible bajón de precios del cobre, cuya cotización se está acercando peligrosamente a niveles bajo los US$3 por libra.

¿Soluciones? De largo plazo, la educación es un puntal, pues Villarino cree que en Chile se deben realizar cambios culturales que, por ejemplo, valoricen los títulos técnicos. De corto plazo, invertir en generadoras, tal como lo hizo recientemente Antofagasta Minerals, al adquirir participación en el proyecto Alto Maipo, aún cuando la generación eléctrica no es el negocio que saben hacer las grandes mineras.

¿Qué tan complejo es el panorama actual de la minería, considerando que el precio se está acercando a niveles inferiores a los US$3 por libra?, ¿cuáles son los mayores riesgos?

El problema de la gran minería no es la baja del precio, sobre el cual no puede actuar, sino que es el incremento de los costos, donde sí puede actuar. ¿Qué riesgos existen de paralización de proyectos? Parte importante de la cartera que se anunciaba hace un año y medio hoy está postergada, lo que no es igual a decir que no se va a ejecutar, y la postergación, en parte, tiene su justificación en incrementos de costos, lo que lleva a pensar que si el precio de largo plazo del cobre bajara de los US$3 por libra o US$2,7 la libra de cobre fino, no harían viable al menos un tercio del incremento de producción. Por lo tanto, ése es el gran riesgo.

¿Pero es sorpresiva la situación de precios? Los diagnósticos a comienzos de año hablaban de niveles estables y al alza.

Como la minería es de largo plazo, las decisiones de las compañías sobre inversión se toman pensando en el largo plazo, y se tiene en consideración estos precios de largo plazo. Y si las estimaciones de largo plazo señalan que el precio del cobre bajaría de US$3 por libra de aquí a 4 ó 5 años, es bastante lógico que la decisión sea paralizar hasta tener un mayor control de costos.

¿Hay un riesgo de que paralicen las operaciones mineras que están con costos superiores a los US$3 por libra, tal como ocurrió para la crisis de 2008?

La minería está acostumbrada a tener un mercado cíclico y, por lo tanto, en los períodos de bonanza ahorra para poder superar períodos en que los costos de producción pueden ser más bajos que el precio, lo cual es sostenible transitoriamente, no de manera permanente. Por lo tanto, habría que ver entonces si el precio se viene debajo de aquí a tres años, porque nosotros en el Consejo Minero pensamos que este año y el próximo el cobre no debería bajar de los US$ 3 por libra. Habría que ver si con precios más bajos que eso cuánto pueden aguantar aquellos yacimientos que tienen costos de producción más altos.

¿Qué tan compleja es la situación de los costos que no son manejables por la industria?, ¿es este tipo de costos los que más los complica hoy?

Creemos que en el último tiempo hemos venido viendo incrementos de costos que no están en manos de las mineras, como el tema energético, del cual nos hemos referido de manera insistente, y ese costo, que no estaba bajo control, o sobre el cual la minería no tenía mucha injerencia, hoy día ha obligado a las mientras a invertir en empresas de generación, cuestión que hemos venido señalando hace más o menos un año.

En 2008 varias operaciones debieron paralizar por la baja del precio. ¿Se aprendió la lección?

La situación de 2008 es bastante coyuntural, porque obedece a una crisis mundial para la cual no estaba preparada ningún sector en el mundo. La experiencia, por tanto, no sabemos si es una cuestión repetible, pero el control de costos se ha transformado hoy día en una obligación y dedicación especial de las gestoras y los encargados de las gestiones de las compañías mineras. No es algo que haya surgido este año. El foco de este año e incluso el año pasado es el control de costos, así lo han dicho los timoneles de prácticamente todas las grandes mineras que operan en el mundo.

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