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PSU de los corredores en la recta final. Cerca del 40% reprobó en el primer intento

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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La toma del examen para acreditar los conocimientos de los intermediarios de valores –también conocida como "la PSU de los corredores de bolsa"– está en su recta final antes del vencimiento del plazo último a fin de mes.

Según lo establecido en noviembre del año pasado por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), quienes no hubiesen aprobado el examen necesario para trabajar en una empresa intermediadora de valores a septiembre de este año, tendrían un plazo excepcional de tres meses adicionales para volver a intentarlo. Este plazo vence ahora en diciembre.

Tomando en cuenta que al cierre de septiembre las bolsas de valores informaron que 2.443 personas habían aprobado el examen, son aproximadamente unas 1.550 personas las que en estos últimos meses del año han tenido que volver a prepararse para rendir nuevamente esta prueba.

El dato no es menor, considerando que la acreditación de conocimientos está contemplada en la norma de carácter general N°295 de la SVS. Por lo tanto, se trata de un requisito ineludible para los ejecutivos que desempeñan funciones tanto para una corredora de bolsa como para un agente de valores.

¿DESPIDOS?
Las aproximadamente 1.550 personas que no aprobaron el examen, correspondientes al 40% del universo de quienes debían rendir la prueba, no podrán seguir trabajando en labores de intermediación de valores a partir del 1 de enero de 2014 en caso de que vuelvan a reprobar en estos últimos tres meses del año.

De allí la preocupación de algunos gerentes de área, que a estas alturas ni siquiera están seguros de lo que deberán hacer con la fracción de ejecutivos que reprobó.

No obstante, fuentes ligadas a las bolsas de valores -quienes participan como responsables de la certificación y posterior registro en una lista única nacional de los acreditados-aseguran que la solución más probable para la gente que ya está contratada será su reasignación de funciones dentro de la empresa, ya que no haber aprobado este examen no constituye una causal de despido.

Para las nuevas contrataciones, el caso podría ser distinto, debido a que esta acreditación es ahora el nuevo mínimo exigido por la SVS.

LA FUERZA DE VENTA
Según fuentes de la industria, la mayor tasa de reprobación se ha dado en la fuerza de venta de las intermediarias, donde las preguntas técnicas o muy específicas sobre instrumentos financieros terminaron siendo decisivas para la reprobación. En estos casos, varios ejecutivos han quedado al debe en preguntas sobre instrumentos financieros que van más allá de los que tienen que vender a sus clientes.

Por otro lado, para los ejecutivos que desempeñan otras funciones más operativas y que hasta septiembre habían quedado fuera, las preguntas sobre marco regulatorio y legislativo fueron las más difíciles.

PROCESO CONTINUO
El Instituto de Estudios Bancarios (IEB) Guillermo Subercaseaux, institución de educación superior que a fines de 2011 ganó la licitación para impartir la prueba de acreditación de conocimientos mínimos, ha estado ofreciendo fechas -todas las semanas- para reperir el examen a quienes no lo hayan aprobado.

Con un intervalo de 30 días hábiles, quienes no hayan aprobado una vez pueden volver a rendir la prueba del IEB. La entidad tiene abiertas constantemente sus fechas para los ejecutivos que quieran incorporarse a trabajar en las intermediadoras de valores. Debido a las exigencias de la norma de la SVS, éste será ahora el nuevo estándar.

Al cierre de septiembre las bolsas publicaron los resultados de la primera y segunda etapa de acreditación, que incluía los datos de gerentes y directivos y de todo el resto de los ejecutivos que trabajan en la intermediación de valores.

De las 2.443 personas que aprobaron este examen, el 79,6% correspondió a directivos, ejecutivos y funcionarios de las corredoras de bolsa. Un 18,9% eran funcionarios de bancos y asesores de inversiones que también desempeñan funciones de intermediación de valores y que, por lo tanto, estaban sujetos a la acreditación. El 1,5% restante fueron agentes de valores.

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