Mercado pone presión a La Polar. Acción cae 9,9% y bono se transa sólo al 5%
Agitadas están las cosas por estos días en La Polar. Y es que ayer la acción tocó su piso histórico, terminando la jornada en $42 por título luego de caer 9,9% ayer, acumulando una baja de 33% en lo que va de 2014… Luego de descender 66% el año pasado. Algo que sin duda tiene preocupado al mercado, la empresa, acreedores y minoritarios.
Pero no sólo eso. La presión no viene únicamente por la renta variable. Los bonos de la empresa también van a la baja, especialmente la serie junior, situación que castiga principalmente a las AFP que representan el 30% de esta cartera de acreedores de la multitienda.
Esta serie surgió como tal a raíz de la reestructuración de la deuda de la compañía luego del convenio judicial que alcanzó con bancos y bonistas, reorganizándola en dos series: senior y junior.
La primera alcanza $136 mil millones y la segunda otros $18 mil millones, compromisos que fueron canjeados por las series F y G, respectivamente. La F (senior) comenzó a pagar intereses a partir del 31 de julio de 2013 y terminará rentando en promedio un 7,8% nominal para sus acreedores; pero la G no generará retornos hasta 2032, el cual no superará la UF +0%.
Es esta última la que está en la mira. En junio de 2013 la compañía ofreció recomprar parte de estos bonos al 10% de su valor par – en el mercado se transaban al 7%- , cifra que hoy ha bajado al 5% y ha llevado a que las AFP que optaron por no vender, vean castigada su calidad de acreedores. La TIR exigida se encuentra en torno a 18%.
¿LA PELEA CON LAS AFP?
Sólo Cuprum aceptó la oferta de La Polar y vendió el 14% que tenía, reportándole ganancias por US$3,5 millones, según conocedores de la operación. Mientras que Provida y Habitat mantuvieron su participación, y hoy el precio del bono ha caído, por lo que la deuda valdría la mitad de lo ofrecido por La Polar en ese momento. «Provida perdió US$3,5 millones y Habitat US$2,5 millones», indica la misma fuente.
La abogada de los minoritarios, Bárbara Salinas, afirma que sus representados han mostrado preocupación por las bajas, tanto de las acciones como de los bonos y culpa a las AFP de no querer dar más oxígeno a la compañía. «La ‘rigidez sin sentido ni criterio de realidad’ con la que han actuado en perjuicio de La Polar y sus minoritarios no puede ser el medio para compensar frente al mercado y a la opinión pública, sus propios errores que sólo afectan a sus cotizantes, terceros que confían en ellas la administración de sus futuras pensiones».
EFECTO INCERTIDUMBRE
Del mercado señalan que la caída de bonos y acciones se debe a la incertidumbre sobre el futuro de la compañía. El jefe de la mesa de dinero de Econsult, Rodolfo Friz, explica que las bajas se deben a los resultados que ha tenido la empresa. «Colombia en su minuto se veía como algo que valía en La Polar, pero las ventas han sido escasas. Se le está acabando el tiempo a la empresa», afirma. «El peor escenario es que quiebre, pero lo que tienen que hacer es buscar un tamaño de operación eficiente y empiece a mostrar buenos números. Quizás vender Colombia y enfocarse en Chile, mercado que ellos conocen bien», agregó Friz.
Desde la empresa -que está en proceso de búsqueda de un socio o comprador para Colombia- le bajan el tono a esta situación. Desestimó la teoría que ronda en el mercado de hacer el bono canjeable en acciones y si bien han mantenido reuniones con los acreedores, estas han tenido carácter formal. Además, comentan que los montos transados en acciones han sido bajos.