Mercado prevé un crecimiento del PIB de 4,1% en primeros tres años de Bachelet
Continuando con la tendencia de los últimos meses, la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central (EEE) nuevamente reveló un ajuste a la baja en las estimaciones de los agentes del mercado respecto al crecimiento de la economía chilena, tanto para este año como para el siguiente ejercicio.
Según el sondeo realizado por el ente rector, los economistas anticiparon que la actividad doméstica anotaría un alza de 3,7% en 2014, 0,1 punto porcentual menos respecto a la encuesta anterior. Mientras que respecto a 2015, la mediana de los expertos apuesta por un crecimiento del PIB de 4%, lo que significa 0,3% menos a lo proyectado en febrero.
Sin embargo, la novedad de la encuesta es que por primera vez los consultados anticiparon el crecimiento de la actividad para 2016, proyección que se ubicó en 4,5%.
Con estos antecedentes, de acuerdo a las expectativas del mercado, la economía chilena promediaría un crecimiento de 4,1% en los primeros tres años del nuevo gobierno de Michelle Bachelet, cifra que no sólo se ubicaría por debajo de lo esperado por la propia coalición para su período (de acuerdo al programa cerca de 5%), sino que sería 1,7 puntos porcentuales menos respecto al mismo período del ex Presidente Sebastián Piñera, cuando la economía creció 5,8% entre 2010 y 2012 (ver gráfico).
Asimismo, la cifra también estaría por debajo del mismo período durante la primera administración de Bachelet, ya que al aislar la contracción de 2009, el PIB avanzó 4,5% promedio entre 2006 y 2008.
EL EFECTO MACRO
El menor crecimiento que anotaría la actividad local durante estos años, tendría un impacto directo en los ingresos del Fisco a juicio de los expertos, y además tendría implicancias negativas sobre algunas de las metas de la administración recién entrante, como la creación de entre 600 y 650 mil empleos durante el período presidencial.
A esto se sumarían menores ingresos por el precio del cobre, que ayer cayó por debajo de los US$3 la libra en el mercado de Nueva York (ver recuadro).
En este sentido, la economista de Libertad y Desarrollo, Cecilia Cifuentes, advierte que considerando que por cada punto de crecimiento se genera en torno a US$600 millones adicionales en recaudación, «como aquí estamos hablando de casi dos puntos de diferencia, son entre US$1.000 y US$1.200 millones menos anuales sólo por este menor crecimiento», refiriéndose a lo que recaudaría Bachelet en sus primeros tres años, versus igual período de Piñera.
A su juicio, esto es algo muy significativo y que, por ejemplo, fue notorio en la moderación del crecimiento de 2013 respecto a los tres anteriores, ya que en ese año la recaudación tributaria no minera cayó.
Respecto al impacto sobre la creación de empleos, Cifuentes sostiene que «el programa está hecho con un crecimiento en torno al de tendencia y por lo tanto todas las metas que dependan del crecimiento económico se verán afectadas en su cumplimiento, como el empleo, que sería más moderado de lo que se espera».
Comparte la visión Hermann González, economista de BBVA Research, quien destaca que «naturalmente estamos hablando de un escenario relevante en términos de menores ingresos fiscales, más aún si uno suma el efecto que está teniendo el menor precio del cobre, por lo que la situación fiscal efectivamente se ve menos holgada, e incluso estrecha en comparación con los primeros 3 años de Piñera».
Al respecto, explica que «la creación de empleo está muy aparejada con el crecimiento económico, por lo que si no vemos un alza importante del PIB, la creación de empleos se complica».
Por su parte, Ángel Cabrera, economista y socio de Forecast Consultores, apunta que «en la medida en que el crecimiento del PIB se vaya dando por debajo de las cifras usadas en el presupuesto, los ingresos van a ser menores y por tanto el déficit efectivo sería mayor al que esta implícito en el programa. La alternativa es gastar menos en programas comprometidos, o recaudar más, lo que implicaría subir adicionalmente los impuestos tal como está anunciado».
Sin embargo, agrega que la expansión puede ser incluso menor «si las reformas económicas que se implementen, afectan negativamente el crecimiento potencial de la economía».
LA TENDENCIA DE LAS EXPECTATIVAS
Con todo, los expertos ven poco espacio para que las expectativas del mercado registren un repunte respecto a la evolución de la economía durante el actual ejercicio.
Peor aún, entre los agentes privados reconocen que las proyecciones podrían incluso seguir cayendo, considerando por ejemplo la próxima entrega de las Cuentas Nacionales del BC el 18 de marzo, donde la inversión revelaría una importante caída en el cuarto trimestre de 2013.
En esta línea, la EEE dio cuenta que los economistas esperan un Imacec de 2,6% para febrero, e igual nivel para el primer trimestre de este año.
Al respecto, Cifuentes reconoce que las expectativas podrían seguir bajando, considerando que «las señales entregadas no son positivas, y en definitiva dependerá de cuán rápido se implemente el programa, en qué forma se hacen las reformas constitucionales, y si la reforma tributaria incluirá atenuantes para contener los efectos negativos que tiene», diagnóstico similar al de Cabrera, quien afirma que las actuales expectativas «están afectadas por las reformas económicas y políticas que están en el programa del nuevo gobierno», por lo que la reacción futura del mercado dependerá de la profundidad de estas medidas.
En tanto, Antonio Moncado, economista de BCI Estudios, considera que lo que puede hacer el gobierno para mejorar las expectativas «es bastante acotado, ya que el presupuesto fiscal para este año está determinado, y no hay mucho espacio para un estímulo a través de expandir el gasto. Así que durante este año las herramientas para generar mejores expectativas estarían más bien contenidas y resueltas».
RECORTE DE LA TPM
En cuanto a las otras variables que considera el sondeo del BC, los economistas pronosticaron que en la reunión de política monetaria de este mes el instituto emisor nuevamente reducirá la tasa de interés en 25 puntos base, dejándola en 4%, nivel que se mantendría hasta final de año.
En tanto, estiman que la inflación será de 0,5% y 0,2% en marzo y abril respectivamente, con lo que a diciembre se ubicaría justo en la meta de 3%.
Por último, los agentes privados apuntan que el tipo de cambio estará en $460 en los próximos 2 meses, a pesar de que ayer nuevamente volviera a subir, llegando a $574.