Efemérides: recordamos a un insigne delantero francés y un partido de tenis que acercó el oro olímpico a Chile
18 DE AGOSTO DE 1933: Nació en Marruecos, a la sazón del protectorado francés, Just Fontaine, uno de los mejores delanteros en la historia del fútbol galo y poseedor del récord de anotaciones en una copa del mundo con 13 goles conseguidos en Suecia 1958. Inició su carrera en el US Casablanca marroquí, donde se cansó de hacer goles, los que permitieron su llegada a Francia, donde defendió las últimas dos camisetas en su carrera: el Niza y el Stade de Reims. Con esos equipos disputó 200 encuentros y anotó 165 goles, lo que habla de su alta efectividad goleadora. Se coronó campeón en cuatro ocasiones: 1956 (Niza) y 1958, 1960 y 1962 (Stade Reims). Con la selección francesa disputó dos grandes citas: El mundial de Suecia, donde se colgó la medalla de bronce y aportó con los mencionados 13 goles, y la Eurocopa de 1960, en la que resultó cuarto anotando siete goles en cuatro juegos. En total, jugó 21 veces con la camiseta de la selección, señalando 30 goles. A los 27 años debió abandonar la práctica del fútbol por una lesión. Alcanzó a desarrollar una incipiente carrera como entrenador dirigiendo incluso a la selección de Francia en 1967.
18 DE AGOSTO DE 2004: Por el torneo de tenis de los Juegos Olímpicos de Atenas, la dupla chilena compuesta por Fernando González y Nicolás Massú dio un importante paso en su lucha por llevarse la medalla de oro, luego de imponerse a los hermanos Bob y Mike Bryan (de Estados Unidos, y máximos favoritos al oro) por 7-5 y 6-4 en 83 minutos de acción. González (89° en dobles) y Massú (68° en la especialidad) derrotaron a los Bryan (3°s del mundo en dobles) en un extenuante partido en el que acusaron los primeros indicios de cansancio tras los agotadores partidos de singles disputados. En el primer set los chilenos se repusieron de un 3-1 en contra para quebrar en el séptimo y undécimo juego y quedarse con la primera manga. En el segundo set bastaron los 23 aces de los chilenos y un exclusivo quiebre para asegurar el partido y acercarse al sueño dorado, negado desde 108 años a los chilenos.