Los tres conscriptos fueron capturados en suelo chileno el pasado 25 de enero.
Bolivia reitera que soldados son rehenes y Piñera demanda a Morales actuar «con respeto a la verdad»
«Estos tres soldados bolivianos son rehenes políticos de una actitud de soberbia» de Chile, afirmó hoy la Misión de Bolivia ante la ONU. El presidente chileno manifestó «indignación».
Bolivia reiteró que considera «rehenes políticos» a los tres soldados detenidos en Chile desde enero pasado y recordó al gobierno de Piñera que la larga disputa fronteriza por una salida al mar es un asunto «regional».
«Estos tres soldados bolivianos son rehenes políticos de una actitud de soberbia» de Chile, afirmó la Misión de Bolivia ante la ONU en un comunicado que responde a la nota emitida antes por la legación diplomática chilena.
Las autoridades bolivianas denunciaron que a sus soldados se les negó una atención consular «libre e irrestricta», lo que calificaron como una «violación» de las normas de derecho internacional que, a su juicio, puso en «grave indefensión jurídica» a sus militares.
«Constituye un acto de mala vecindad, un gesto inamistoso y una acción desproporcionada», añadió la Misión boliviana, que vinculó de nuevo lo ocurrido a una «represalia» de Chile por la reivindicación de su país a una salida al mar.
Asimismo, reiteró que seguirán exigiendo a las autoridades chilenas que cumplan con sus responsabilidades internacionales y garanticen la «integridad personal» de los tres soldados y ordenen su libertad «inmediata e irrestricta».
Indignación
Esta misma semana la Misión chilena había afirmado en un comunicado que el diálogo sobre condiciones de acceso al mar por parte de Bolivia constituye «un tema de carácter estrictamente bilateral», y que así lo avalaba la última Asamblea General de la OEA de 2012.
Bolivia, por su parte, negó que lo ocurrido solo pueda resolverse ante la justicia local, ya que la ONU y la OEA «exigen» que este tipo de controversias se resuelvan por medios pacíficos para no poner en peligro la paz y la seguridad internacional.
Chile desmintió que los tres soldados sean «rehenes políticos», como había asegurado durante la semana el presidente de Bolivia, Evo Morales, y dijo que su situación se ajusta «con pleno respeto a las normas del debido proceso y el derecho internacional».
Morales sostuvo en rueda de prensa en la sede de la ONU que los tres militares «son rehenes políticos» y denunció lo que consideraba «actitud vengativa» de parte de Santiago por la reivindicación de su país de una salida al mar.
La misión de Chile consideró que el presidente Morales interpreta de «manera errónea» la situación y aseguró que los tres conscriptos bolivianos fueron detenidos «por ingresar ilegalmente a territorio nacional portando armamento de guerra».
Los tres soldados bolivianos fueron capturados en suelo chileno el pasado 25 de enero, cuando según el Gobierno de Bolivia ingresaron inadvertidamente durante una operación contra el contrabando.
Morales achacó las detenciones a la demanda que Bolivia ha dicho que planteará (aún no lo ha hecho) ante la Corte Internacional de Justicia para recuperar una salida al mar tras ser derrotada por Chile en la Guerra del Pacífico (1879-1884).
Mientras, a su regreso de vacaciones Sebastián Piñera emplazó a su par boliviano “a actuar con mayor respeto por la verdad, con mayor respeto por el derecho internacional”.
Precisamente las declaraciones bolivianas ante la ONU habrían sido uno de los principales temas abordados en el comité político de la semana, en donde el Presidente manifestó su inquietud por las declaraciones de Morales y otras autoridades bolivianas, en que atribuyen al gobierno la decisión de mantener en prisión a los soldados.
El mandatario expresó su descontento por la ofensiva del gobierno de Morales.
“Quisiera rechazar y en forma muy categórica, y con una cierta indignación, las infundadas e irresponsables insinuaciones o acusaciones que han hecho autoridades del gobierno boliviano respecto de un eventual involucramiento o complicidad de Carabineros”, dijo Piñera, destacando que Chile ha respetado los convenios internacionales, que la justicia actuó correctamente y que existe una “falta de cooperación” de la defensa de los soldados.