Publicidad
La amenaza a los glaciares del otro lado de la cordillera Juego Limpio El Mostrador

La amenaza a los glaciares del otro lado de la cordillera

Publicidad
Héctor Cossio López
Por : Héctor Cossio López Editor General de El Mostrador
Ver Más

La reforma a la Ley de Glaciares en Argentina abre zonas protegidas a la minería, mientras expertos advierten riesgos sobre cuencas compartidas. “Puede generar una aplicación desigual”, alertan, en un contexto donde la ciencia ya registra pérdida de masa glaciar.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Los glaciares del sur de Chile, claves como reservas de agua y memoria climática, enfrentan nuevas presiones tras la reforma impulsada por Javier Milei, que permite redefinir áreas periglaciares y habilitar proyectos extractivos. La medida generó una acción judicial masiva impulsada por organizaciones ambientales. Expertos advierten impactos sobre biodiversidad y cuencas compartidas. En paralelo, una plataforma científica liderada por David Farías Barahona evidencia pérdida de masa glaciar y aumento de eventos extremos, reforzando la necesidad de información para anticipar efectos.
Desarrollado por El Mostrador

¿Qué son los los glaciares que tenemos al sur de Chile? Ciertamente no son solo masas de hielo. Son memoria climática, reservas de agua y sistemas vivos que respiran al ritmo de la temperatura global.

En la Patagonia y Tierra del Fuego –donde el hielo avanza o retrocede en silencio– se concentra una de las mayores superficies glaciares del hemisferio sur fuera de la Antártica. Pero ese equilibrio, ya tensionado por el cambio climático, enfrenta ahora una nueva amenaza: decisiones políticas que podrían redefinir su protección y que vienen del otro lado de la cordillera.

  • La reciente aprobación en Argentina de una reforma a la Ley de Glaciares –impulsada por el Gobierno de Javier Milei– abre la puerta a actividades extractivas en zonas antes resguardadas. La norma entrega a las provincias la facultad de redefinir áreas periglaciares, habilitando potencialmente proyectos de litio, cobre y oro en territorios sensibles.
  • Tras la aprobación de esa reforma, organizaciones ambientales, provincias y cientos de miles de ciudadanos impulsaron una acción judicial colectivapara frenarla, acusando que pone en riesgo el agua y los ecosistemas del país. La iniciativa –liderada por entidades como la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Greenpeace y la Asociación de Abogados Ambientalistas– ya suma entre 600 mil y casi 800 mil adhesiones, convirtiéndose en una de las demandas ambientales más grandes de la historia argentina.

Es que el riesgo no es abstracto. Se trata de ecosistemas que alimentan cuencas hídricas compartidas con Chile, donde cualquier alteración puede cruzar fronteras. Desde el mundo académico, las alertas son concretas.

El abogado ambiental y académico de la Universidad de Santiago, Jorge Aranda, advierte que delegar estas decisiones a nivel provincial podría generar una aplicación desigual de la norma, además de sumar otro factor crítico: el impacto sobre la biodiversidad. Gran parte de las especies depende directa o indirectamente del agua proveniente de glaciares, lo que amplifica los efectos de cualquier intervención.

En paralelo a esta incertidumbre, la ciencia intenta adelantarse.

Un equipo internacional de investigadores, liderado por el geógrafo David Farías Barahona, desarrolló por primera vez una plataforma que integra datos sobre los glaciares de la Patagonia y Tierra del Fuego.

El sistema –denominado QFuego-Patagonia– permite visualizar, descargar y analizar datos en un solo entorno. Y estos datos ya muestran señales claras:

  • Pérdida de masa glaciar, expansión de lagos proglaciares y mayor frecuencia de eventos como inundaciones o deslizamientos están marcando el presente de estos ecosistemas.

La nueva base de datos incorpora la información glaciológica más amplia disponible para la zona:

  • Incluye inventarios de glaciares, cambios en frentes glaciares, variaciones de altura, velocidades del hielo, balance de masa y registros de lagos glaciares.
  • A ello se suman reconstrucciones históricas de la extensión de los glaciares y de la antigua capa de hielo de la región durante los últimos 35 mil años, lo que permite estudiar la evolución glaciar en el largo plazo.

Pero su valor va más allá de lo técnico. En un contexto donde las decisiones políticas pueden redefinir el destino de estos territorios, contar con información integrada se torna clave para anticipar impactos.

Frente al riesgo que conlleva la decisión política trasandina, la ciencia propone una señal de alerta: donde el hielo todavía parece eterno, su futuro depende cada vez menos de su propia inercia.

La edición completa del newsletter en el siguiente link.

Inscríbete en el Newsletter Juego Limpio de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informarte sobre los avances en materia de energía renovable en Chile y el mundo.

Publicidad