PAÍS
Citando a Violeta Parra, Bachelet defiende candidatura ante la ONU: hizo llamado al diálogo
La exmandataria apeló a la “urgente necesidad de esperanza” y al multilateralismo ante la Asamblea General, en una intervención marcada por referencias a su historia personal y al escenario global en crisis.
La expresidenta Michelle Bachelet enfrentó su primera gran prueba internacional en la carrera por liderar la Organización de las Naciones Unidas, con una intervención ante los 193 Estados miembros marcada por un llamado al diálogo, la cooperación y la esperanza.
“Permítanme compartir con ustedes mi mensaje clave: la urgente necesidad de esperanza. Nuestro mundo, y la vasta arquitectura del derecho internacional que lo sustenta, están bajo una tensión como nunca antes”, afirmó al inicio de su presentación.
En los llamados “diálogos interactivos”, la exmandataria delineó su visión para el organismo en un escenario global marcado por conflictos, desigualdad y debilitamiento institucional. “Hay que actuar en un entorno de gran incertidumbre, competencia estratégica, conflictos armados que se propagan, graves violaciones al derecho internacional y a los derechos humanos (…) la confianza en las instituciones se ha visto muy debilitada”, advirtió.
En ese contexto, puso el acento en el rol de Naciones Unidas como espacio central para recomponer confianzas. “Las Naciones Unidas siguen siendo el único lugar donde cada nación puede hablar con las otras, una casa donde todas las voces comparten el mismo techo. El diálogo universal es lo que hay que proteger”, sostuvo, agregando que su objetivo es “recuperar la necesidad urgente del diálogo”.
Bachelet también subrayó la necesidad de fortalecer el sistema multilateral con resultados concretos. “Unas Naciones Unidas modernas, centradas en resultados reales, sostenibles y verificables, como eficacia en la gestión, coherencia y un liderazgo de confianza”, planteó.
En materia de gobernanza global, enfatizó que cualquier reforma debe respetar los pilares fundamentales del organismo. “Toda reforma debe mantener el equilibrio entre los tres pilares (…) no puede haber paz sin desarrollo ni derechos humanos. Si se me elige como secretaria general lucharé y haré todo lo posible porque los tres pilares reciban apoyo”, afirmó.
Durante su exposición, la exmandataria también incorporó su experiencia personal, recordando el golpe de Estado en Chile. “El día del Golpe de Estado de 1973 en mi país, mi padre sufrió las consecuencias cuando quienes estaban en el poder traicionaron el Estado de Derecho”, relató, destacando el rol de la comunidad internacional en la recuperación democrática.
“Cuando necesitábamos desesperadamente la esperanza, el mundo la ofreció (…) hoy traigo la experiencia de mi país a esta organización para liderar con esperanza una vez más”, agregó.
En el plano político, defendió su trayectoria y motivaciones. “Yo creo que lo que necesita el mundo es alguien que no luche por la poltrona, sino por los principios, por los valores y por un mundo mejor para todos y todas. Eso es lo que siempre he hecho yo”, sostuvo.
Asimismo, enfatizó que su candidatura responde a una convicción personal. “El único motivo de presentarme candidata (…) es porque pienso que si soy secretaria general, tengo que valer la pena para los pueblos del mundo”, afirmó.
En materia climática, hizo un llamado a la equidad global. “Rechazar la injusticia de exigir a naciones endeudadas un cambio climático que ellas no causaron. El cambio climático es un tema de supervivencia y así debe tratarse”, señaló.
También abordó la representación dentro del organismo, apuntando a una mayor diversidad en los cargos. “Los cargos de alto mando (…) deben ser personas que representen al mundo (…) ver a la ONU como representante de la diversidad de países”, sostuvo.
En el cierre, reforzó el tono simbólico de su intervención citando a referentes globales y culturales. “No aceptemos la desesperanza, todo lo contrario. Hay que optar por la esperanza… todos tenemos que tener el valor de cooperar para que el mundo vuelva a prosperar, vivir en paz y garantizar la dignidad humana de todos”, afirmó, evocando a Violeta Parra y Nelson Mandela.
La intervención de Bachelet se produce en un escenario complejo, donde su candidatura avanza con respaldo internacional, pero sin el apoyo del gobierno chileno, en medio de un debate político que sigue abierto sobre su proyección global.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.