Hugo Chávez falleció a los 58 años víctima del cáncer
La historia del coronel golpista que se transformó en figura gravitante de la política mundial
Idolatrado por unos como un defensor de la democracia con sensibilidad social y vilipendiado por otros que lo veían como un mero dictador populista preocupado por sí mismo, el gobernante era la figura más relevante de la historia reciente de Venezuela y el origen de una guerra de odios y pasiones sin precedente en ese país. [Actualizada]
A la edad de 58 años dejó de existir este martes en el Hospital de Caracas el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, casi tres meses después de someterse en La Habana a una compleja intervención quirúrgica, la cuarta en un año y medio, tras el resurgimiento del invasivo cáncer que padecía.
Su deceso, además, se produce 15 días después de regresar a Venezuela desde Cuba, noticia que él mismo habría comunicado a través de um mensaje en Twitter, aunque sin que fuera visto. La última imagen que se conoce del fallecido mandatario es una foto donde aparece sonriente, aún en La Habana, leyendo el diario Granma junto a sus hijas.
La noticia la entregó el vicepresidente Nicolás Maduro. «A las 16.25 hora local (20.55 GMT) de hoy (ayer) 5 de marzo ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez Frías», dijo visiblemente afectado en cadena de radio y televisión.
Anteanoche el gobierno de Caracas, a través del ministro de Comunicaciones, Ernesto Villegas, había dado a conocer un parte médico que señalaba que Chávez se encontraba «muy delicado» y que presentaba «un empeoramiento de la función respiratoria». También afirmó que estaba siendo sometido a un tratamiento de quimioterapia de «alto impacto».
Su muerte se produce en medio de la tensión entre el oficialismo y la oposición, que desde principios de año reclamaba al gobierno la necesidad de sincerar el estado de salud del gobernante, y ponía en duda que pudiera concurrir, el pasado 10 de enero para asumir personalmente, como exigía la Constitución, su nuevo período al frente del país luego de imponerse por una amplia mayoría en las elecciones del año pasado frente al candidato opositor Henrique Capriles.
Pero ello no fue necesario, ya que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) permitió que Chávez asumiera en ausencia su cuarto mandato, el cual debía extenderse hasta 2019.
La preocupación opositora se incrementó los últimos días de diciembre ante las versiones que daban cuenta de la gravedad del cuadro que enfrentaba Hugo Chávez. Eso llevó a Villegas, el pasado 4 de enero, a sincerar las cosas y a informar que el gobernante enfrentaba una insuficiencia respiratoria como consecuencia de una “severa infección pulmonar”, misma que habría superado a fin de mes.
Sólo pocos minutos antes de producirse su fallecimiento, el propio Maduro había aseverado que fueron «sus enemigos» quienes lo infectaron y gatillaron el cáncer que sufría.
En el marco de una reunión con su gabinete en el palacio presidencial de Miraflores, el vicepresidente había señalado que «hay una situación de complicación en medio de la batalla que da el presidente por su salud» y que el presidente estaba en el momento más difícil desde que fuera operado por primera vez en la región pélvica.
Según la legislación venezolana, tras la muerte de un presidente de la República corresponde a las autoridades llamar a una nueva elección.
Marcado por los golpes
Idolatrado por unos como un defensor de la democracia con sensibilidad social y vilipendiado por otros que lo ven como un mero dictador populista preocupado por sí mismo, Chávez era la figura más relevante de la historia reciente de Venezuela y el origen de una guerra de odios y pasiones sin precedente en ese país.
Pasó 14 años en el poder tratando de proyectar la imagen de hombre que supera las dificultades y considerando cada uno de sus reveses como victorias.
Dos momentos marcaron su vida: el fallido intento de golpe de Estado de 1992 contra el entonces presidente, Carlos Andrés Pérez, que le llevó a prisión para después ser indultado, y el también fracasado golpe de Estado en su contra en 2002 que durante casi 48 horas le sacó del poder hasta regresar triunfal a Miraflores.
El 30 de junio de 2011 apareció solemne en los televisores del país para decir a la nación que tenía cáncer. Él mismo sumó la nueva encrucijada a los dos episodios anteriores.
Al alero de Bolívar
Extrovertido, impúdico, carismático, Chávez hizo del ejercicio del poder un espectáculo televisivo en el que se presentó como defensor de los pobres, azote de los ricos, continuador del libertador Simón Bolívar y antagonista del «Imperio», como llamaba a Estados Unidos.
Desde 1998, todo lo que sucedía en esta nación sudamericana tenía algún vínculo preposicional con Chávez. A favor o en contra, ningún venezolano podía explicar el día a día de su país sin mencionarle.
Amigo de los líderes más controvertidos, como el iraní Mahmud Ahmadineyad o el fallecido dictador libio Muamar Gadafi, Chávez conjugó el tradicional caudillismo latinoamericano con una prédica en defensa de las luchas sociales que un día bautizó con el pegadizo nombre de Socialismo del Siglo XXI.
Béisbol, ejército y política
Segundo de los siete descendientes varones de un matrimonio de maestros rurales del estado occidental y rural de Barinas, Hugo Rafael Chávez Frías nació el 28 de julio de 1954 en Sabaneta.
El único antecedente político en su familia fue su bisabuelo Pedro Pérez Delgado, apodado «Maisanta», un caudillo popular de aquellos que eran alzados rápidamente al grado de general y que peleó contra la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935).
Chávez dijo en repetidas ocasiones que tuvo una infancia feliz pese a las carencias de la familia, que vivía en una casa de adobe, techo de hoja de palma seca y suelo de tierra.
Buscando jugar al béisbol en las Grandes Ligas de Estados Unidos, Chávez se alistó en 1971 en la Academia Militar, pero no por vocación sino porque su entrenador, a quien él admiraba, creía que podía ayudarle en su carrera hacia el estrellato deportivo.
Sin embargo, se graduó en la academia en 1975 como subteniente y el pomposo título de «Licenciado en Ciencias y Artes Militares, Rama Ingeniería, Mención Terrestre», con el que volvió a su tierra, donde se casó con Nancy Colmenares, con la que tuvo tres hijos.
Chávez contrajo matrimonio en segundas nupcias con la locutora Marisabel Rodríguez, con la que tiene una hija y de la que después se separó.
Su carrera militar fue una sucesión de destinos. Aseguraba que se afianzó como «un rebelde» como consecuencia de la represión militar del levantamiento popular de 1989, conocido como «El Caracazo», contra la política económica liberal de Pérez y que acabó en una matanza.
El 4 de febrero de 1992 rubricó su fracaso golpista con un «por ahora», que se convirtió en el símbolo de su irrupción en la vida política venezolana.
Salió de la cárcel el 26 de marzo de 1994 gracias a un sobreseimiento presidencial a cambio de su baja en la Fuerza Armada y se lanzó a la carrera política.