Publicidad
Gobierno activa plan “rompeolas” para frenar más de mil indicaciones opositoras en Ley Miscelánea PAÍS Foto: AgenciaUNO

Gobierno activa plan “rompeolas” para frenar más de mil indicaciones opositoras en Ley Miscelánea

Publicidad

La Moneda ingresó una indicación sustitutiva completa al proyecto que, de ser aprobada gracias a la mayoría oficialista en la comisión, podría dejar fuera de votación gran parte del “tsunami” de enmiendas impulsado por diputados opositores. La Comisión de Hacienda sesiona esta tarde. [EN DESARROLLO]


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El diseño fue acompañado por límites de tiempo en las intervenciones y advertencias del ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien insistió en mantener el cronograma pese a las críticas opositoras. El escenario coincide además con la advertencia del abogado Mauricio Daza, quien anticipó una “verdadera masacre de indicaciones”, señalando que muchas propuestas podrían ser declaradas inadmisibles por involucrar materias tributarias de iniciativa exclusiva presidencial o quedar fuera del debate producto de la estrategia reglamentaria impulsada por el oficialismo.
Desarrollado por El Mostrador

La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados sigue sesionando la tarde de este martes —pasadas ya las 16:00 horas— en medio de una tramitación convertida en una verdadera prueba de resistencia política y reglamentaria. Con más de 1.370 indicaciones oficialmente procesadas y estimaciones que ya hablan de hasta 1.500 enmiendas, el gobierno de José Antonio Kast activó una jugada legislativa que podría dejar fuera de combate a un millar de propuestas impulsadas principalmente por la oposición.

La maniobra se desplegó justo cuando la comisión iniciaba la discusión en particular del denominado Plan de Reconstrucción, proyecto que La Moneda quiere despachar antes del 21 de mayo bajo presión de urgencia suma. Para eso, el Ejecutivo ingresó una indicación sustitutiva completa al texto, movimiento que en apariencia parecía técnico, casi cosmético, pero que en la práctica podría cambiar completamente el tablero.

¿La razón? Si la mayoría oficialista aprueba ese nuevo texto base —algo altamente probable en una comisión controlada por la derecha— gran parte de las indicaciones opositoras que modifican artículos ya contenidos en el proyecto simplemente caerían sin votarse una por una.

En otras palabras: el “tsunami” legislativo podría terminar neutralizado antes de entrar realmente al debate de fondo.

“Masacre de indicaciones”

La estrategia fue leída rápidamente por parlamentarios y abogados legislativos como una operación para acelerar la tramitación y evitar jornadas eternas revisando cientos de propuestas. El propio presidente de la comisión, Agustín Romero (Republicanos), ya redujo las intervenciones a dos minutos por indicación y transparentó que el objetivo es avanzar “de la manera más expedita posible”.

Mientras funcionarios de la Cámara trabajaron hasta las tres de la madrugada intentando ordenar el comparado de indicaciones, en paralelo La Moneda endurecía el tono político. El ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), dejó claro que el Ejecutivo no piensa mover el calendario y emplazó a los diputados opositores a defender personalmente sus propuestas “día y noche” si es necesario.

El escenario ocurre justo después de la advertencia lanzada por el abogado y exasesor legislativo Mauricio Daza, quien —en un nuevo capítulo de Al Pan Pan con Mirna Schindler— anticipó una “verdadera masacre de indicaciones”. Según explicó, buena parte de las enmiendas opositoras podrían ser declaradas inadmisibles por tocar materias tributarias, ámbito donde la Constitución reserva iniciativa exclusiva al Presidente de la República.

“Muy probablemente el presidente de la comisión declara una gran cantidad de estas indicaciones como inadmisibles y no sean ni siquiera materia de discusión”, sostuvo Daza en entrevista con Al Pan Pan en El Mostrador. El abogado además apuntó directamente al control oficialista de la Comisión de Hacienda y de la mesa de la Cámara, advirtiendo que muchas propuestas podrían morir sin posibilidad real de reabrirse más adelante.

Y la matemática política favorece al Ejecutivo. La derecha tiene mayoría en la instancia y podría usar la indicación sustitutiva como una especie de “cortafuegos” legislativo para evitar votar artículo por artículo, mecanismo que la oposición buscaba precisamente para ralentizar la discusión y abrir espacios de negociación.

El problema para los opositores es que incluso las indicaciones que sobrevivan al filtro podrían enfrentar otra barrera: la inadmisibilidad por apartarse de las ideas matrices del proyecto o invadir atribuciones exclusivas del Ejecutivo. Ahí quedarían atrapadas muchas de las propuestas tributarias, sociales y económicas levantadas en masa durante las últimas horas.

Hasta ahora, el podio de parlamentarios con más indicaciones lo lideraban Jorge Brito (FA), Jaime Araya (ind.-PPD) y Zandra Parisi (PDG), varios de cuyos cambios podrían terminar cayendo en bloque si prospera el diseño impulsado por La Moneda.

Pese a eso, desde la oposición insisten en resistir la votación “en paquete”. El diputado Carlos Bianchi (ind.-PPD) pidió evitar que la comisión “declare todo inadmisible de una sola vez”, mientras Daniel Manouchehri (PS) acusó al gobierno de intentar llevar adelante una discusión “atarantada”.

En el oficialismo, en cambio, la lectura es completamente distinta. El jefe de bancada RN, Diego Schalper, acusó a la oposición de cometer un “fraude al reglamento” y de abusar del funcionamiento del Congreso con la avalancha de indicaciones.

Por ahora, la comisión sigue sesionando y el ambiente ya anticipa una discusión larga, áspera y altamente reglamentaria, donde más que el contenido de las propuestas, la pelea parece estar concentrándose en algo más básico: cuáles indicaciones alcanzarán siquiera a sobrevivir.

Publicidad