La hora de la verdad: Obama avanza en dirección a posible intervención militar en Siria
La prensa internacional asegura que los militares norteamericanos ya habrían elaborado una posible lista de objetivos de ataque en terreno sirio. Michael Doran, analista de la Institución Brookings, dijo a la cadena por cable CNN que Estados Unidos tiene pocas opciones y que «ya estamos implicados nos guste o no».
El presidente de EE.UU., Barack Obama, habló este lunes por teléfono con el primer ministro de Australia, Kevin Rudd, con quien discutió «posibles respuestas» de la comunidad internacional a la continua violencia en Siria, dijo la Casa Blanca.
Ambos líderes «expresaron su gran preocupación por informes del presunto uso de armas químicas por parte del régimen sirio contra civiles cerca de Damasco el pasado 21 de agosto», dijo la Casa Blanca en un comunicado.
Tanto el presidente Obama como el primer ministro australiano «discutieron posibles respuestas de la comunidad internacional, y acordaron continuar sus estrechas consultas», puntualizó la Casa Blanca, sin dar detalles sobre las posibles medidas.
Horas antes, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, condenó el uso «indiscriminado a gran escala» de armas químicas contra civiles, tachándolo como una «obscenidad moral», aunque no precisó si Estados Unidos se decantará por una intervención militar.
Para algunos, Estados Unidos estaría al borde de una intervención militar en Siria con el apoyo de sus principales aliados europeos, de Turquía y de algunos países árabes. Según consignó el diario El País, los militares norteamericanos habrían elaborado una lista de posibles objetivos de ataque que se concentraría en instalaciones del Ejército sirio, infraestructura utilizada para la guerra y los medios necesarios para el uso de gases venenosos.
Asimismo, Obama conversó el domingo por teléfono con el presidente francés, Francois Hollande, para confirmar la resolución de ese país y poder pasar a la acción. Al respecto, Fabius ratificó que “lo único que se puede descartar en este momento en la posibilidad de no hacer nada”.
Según líderes de la oposición en Damasco, el uso de armas químicas contra civiles dejó alrededor de 1.300 muertos el pasado 21 de agosto.
Esas víctimas se suman a los más de 100.000 fallecidos en dos años largos de conflicto en Siria y han llevado a la Casa Blanca a analizar en los últimos días la posibilidad de una intervención militar con sus socios internacionales en esa compleja guerra.
Según los observadores, el Gobierno de Washington se acerca cada vez más a la «hora de la verdad» en torno a Siria, si bien una intervención militar goza de muy poco apoyo entre la opinión pública estadounidense.
Entre las posibles opciones para castigar al régimen de Bachar al-Asad figura una acción militar limitada, y continuar los esfuerzos diplomáticos junto con las presiones de la comunidad internacional.
Michael Doran, analista de la Institución Brookings, dijo hoy a la cadena por cable CNN que, en todo caso, Estados Unidos tiene pocas opciones y que «ya estamos implicados nos guste o no».
Según Doran, el Gobierno de Obama tiene que elaborar un plan a largo plazo para lograr la salida del poder de al-Asad «como parte de un cambio de régimen en Siria».