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Ex asesor de seguridad de EE.UU. advierte que acción militar en Siria no puede ser sólo la  «represalia contra un ataque moralmente grave» Zbigniew Brzezinski cree que se requiere estrategia mucho más amplia

Ex asesor de seguridad de EE.UU. advierte que acción militar en Siria no puede ser sólo la «represalia contra un ataque moralmente grave»

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El investigador y actual consejero del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington, considera que una respuesta bélica al uso de armas químicas contra la población civil que se le atribuye al régimen de Bashar Al Assad, debiera ser parte de un plan “con objetivos estratégicos y no únicamente punitivos”. En una entrevista a la cadena alemana DW, afirmó que ello podría acarrear “consecuencias que quizás no sean tan deseables”.


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Mientras distintas versiones dan prácticamente por descontada una intervención militar de Estados Unidos en Siria, tras el ataque con armas químicas que la semana pasada causó centenares de muertos entre la población civil y que se atribuye a las fuerzas del régimen de Bashar Al Assad, ya surgen quienes advierten sobre los «efectos no deseados» de una acción de este tipo y la necesidad de que una intervención de esa envergadura sea parte de una estrategia mayor.

Uno de ellos es el ex asesor de la Casa Blanca Zbigniew Brzezinski, quien en una entrevista publicada por la cadena alemana Deutsche Welle (DW), considera que el repudiable hecho que concitó la condena internacional no basta por sí solo para justificar la acción bélica.

Brzezinski no es un aparecido. En plena guerra fría, entre 1977 y 1981 fue asesor de Seguridad del gobierno del presidente  Jimmy Carter y ha dedicado varias décadas a la invcestigación de temas relativos a la política exterior en su país.

«Mi punto de vista es que si esa acción ha de ser emprendida debería formar parte de una estrategia mucho más amplia. De otra forma puede ser una respuesta punitiva pero… ¿resolvería el problema? ¿Sería la estrategia adecuada para la solución del problema? ¿Y quién estaría a favor de esta estrategia y quién no? Éstas son las preguntas que creo que habrá que pensar seriamente antes de entrar en una acción militar que, aunque fuese quizás moralmente justificada debido a la naturaleza de los hechos, es decir, crímenes contra la humanidad, tendría otras consecuencias que quizás no sean tan deseables», dijo el también consejero del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington y profesor de relaciones internacionales en la Universidad John Hopkins.

También se mostró escéptico respecto a la posibilidad que la administración del presidente Barack Obama efectivamente cuente con un plan de mayor envergadura. «Si lo tienen, realmente lo mantienen muy bien en secreto», dijo.

Zbigniew Brzezinski

«El núcleo del problema es mucho más amplio que Siria y no puede ser considerado como un mero problema sirio. En segundo lugar, una acción de represalia contra un ataque moralmente grave, como el realizado con armas químicas, debería ser parte de un plan más amplio con objetivos estratégicos y no únicamente punitivos», dijo Zbigniew Brzezinski a la cadena alemana DW.

A su juicio, el caso de Siria no es aislado y forma parte de «un gran dilema dentro de la violencia de Oriente Medio. La solución para esto no puede estar únicamente basada en la fuerza militar, ni debería depender exclusivamente de los poderes occidentales».

Asimismo, se mostró impresionado por «el entusiasmo con el que Gran Bretaña y Francia parecen apoyar la acción militar, aunque estoy consciente de que ambos fueron potencias colonialistas en la región» y consideró que se trata de un asunto regional que difícilmente va a resolverse por la vía del uso de la fuerza desde occidente.

«Dada la realidad contemporánea de lo que yo llamo en mis escritos Global Political Awakening (despertar político global), una política de fuerza basada primariamente en Occidente y, en algunos casos, en poderes coloniales no parece ser una vía muy prometedora hacia una solución del problema regional», explicó.

Otros actores

Zbigniew Brzezinski considera que, de producirse la intervención militar, debieran convertirse en actores centrales algunos países que tenga un compromiso con la necesidad de mantener la estabilidad en la región. «Pienso que por lo menos Turquía debería estar abierta y directamente involucrada si eso al final sucede. Y creo que se requerirían algunas expresiones de aprobación y el apoyo de otros países que son de alguna forma mucho más dependientes económicamente de la estabilidad de Oriente Medio. En otras palabras, tengo en mente algunas de las potencias asiáticas que tanto dependen de que la energía fluya permanentemente desde un Oriente Medio que todavía no está totalmente en llamas».

En este escenario, considera también que Rusia podría cumplir un rol relevante si se une a la comunidad internacional «a la hora de definir algunos estándares comunes, no sólo para la solución del problema sirio, sino también para una estabilidad más amplia con Irán, que considere su programa nuclear y la forma en que éste podría ser legitimado. Y por supuesto, también aportar apoyo activo para la solución del problema entre Israel y Palestina, que es el que causa algunas de estas tensiones existentes».

Todo lo anterior, insistió, son «aspectos han de ser abordados en un contexto más amplio y, según mi punto de vista, no quedarse limitados a una respuesta militar solitaria por parte de un pequeño numero de países occidentales, algunos de ellos incluso con un pasado histórico poco constructivo».

Consultado sobre la decisión de la Casa Blanca de abordar el tema de manera independiente a las Naciones Unidas, Brzezinski dijo que seguramente está consciente que por esa vía «podría encontrar el veto de Rusia y quizás también de China. Por eso creo que es necesario entablar discusiones serias también con países que, de una forma u otra, pueden verse afectados por las consecuencias de una escalada rápida de la violencia en la región».

Finalmente, afirmó que «el núcleo del problema es mucho más amplio que Siria y no puede ser considerado como un mero problema sirio. En segundo lugar, una acción de represalia contra un ataque moralmente grave, como el realizado con armas químicas, debería ser parte de un plan más amplio con objetivos estratégicos y no únicamente punitivos».

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