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El otro Chile

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Por: Juventud Socialista de Chile, Comunal Concepción


 

Señor Director:

El desastre natural que han provocado las fuertes lluvias durante la pasada semana en el norte de nuestro país, afectando especialmente a Atacama, no sólo reflejan el acelerado desarrollo del cambio climático que cada año se hace más visible con precipitaciones súbitas y violentas en zonas donde no era común que hechos de esa envergadura ocurrieran, sino que también es la fiel expresión de la existencia de dos Chiles.

Un Chile moderno, de los avances en infraestructuras concentrados mayoritariamente en Santiago y grandes urbes, y otro rudimentario, donde la falta de conectividad y acceso a las localidades constituye una problemática que ya es un corolario, especialmente en zonas aisladas. Un Chile metropolitano, concentrador del poder, expresión de un sistema unitario, en exceso verticalista, y otro Chile del aislamiento, donde el ejercer soberanía es un esfuerzo pesado para miles de chilenos, que vivencian la desprotección existente en derechos sociales, bajos salarios y escasa conectividad, sumado esto a la creciente intervención medioambiental de transnacionales extractivistas (pedominantemente mineras) producto de un sistema económico primario-exportador avasallador que no respeta el sentir de las comunidades locales.

El desastre natural que experimentó esta semana Atacama es la más gráfica visibilización del Chile del 1% más rico que concentra más de un tercio del PIB; el 0,1% que recoge el 13%; y el 0,01 que se lleva el 6% de la riqueza nacional; cuando en su posición contraria, existe un millón de familias (20% más pobre) que, en conjunto, sólo obtienen el 3% del ingreso nacional.

Chile es un país de extremos, visibilizados en la angustia de nuestros compatriotas de Tierra Amarilla y Diego de Almagro durante un alud, o la devastación de Chañaral, que torna a ratos infinitos los 810 km entre Santiago y Copiapó.

Ello es sólo la visibilización de la creciente desprotección en que viven millones de chilenos. Es deber de la política hacerse cargo de esta realidad, a través de un nueva Constitución que no sólo descentralice el poder en Chile , sino que dé herramientas a las regiones en materia fiscal, administrativa y política para hacer frente a situaciones de emergencia que, producto del cambio climático (para el cual no estamos preparados) y una institucionalidad que no da el ancho, abren la posibilidad para que catástrofes de esta envergadura se repitan en el tiempo.

Juventud Socialista de Chile
Comunal Concepción

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