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No al aborto, ¿sí a la libertad?

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Por: María José Tagle, periodista


Señor director:

El debate sobre el aborto está en boca de todos. Por miedo a que esta ley se apruebe, y con toda razón, son miles de personas las que se han movilizado organizando protestas contra esta medida. Y en gran medida, son varios los colegios católicos los que invitan a sus alumnos a ser parte de estas protestas. Me parece perfecto que defiendan la vida, pero ¿no es un poco irónico que esta misma vida que ellos defienden, la discriminen unos años después?

Para todos los padres que tienen que elegir colegios para el próximo año, este es un mes de mucho estrés. No es solamente elegir un colegio, sino que este colegio los elija también y los deje ser parte de su educación. Y justamente son los niños que ellos tanto defendieron aquellos a quienes, muchas veces, les cierran las puertas después.

Me refiero, por ejemplo, a madres solteras, que se animaron a ir adelante con su embarazo (en un país tremendamente juzgador) y que, años después, son rechazadas por gran parte de los colegios católicos, por no ser una “ familia bien constituida” y no contar con un certificado religioso de matrimonio.

Sí, a los mismos niños a quienes un día tanto defendieron, les cierran las puertas unos años después. Ellos defienden a quien está por nacer, pero luego las madres se las tienen que arreglar como puedan.
Es algo que da para pensar.

María José Tagle
Periodista

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