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J. Costadoat S.J. y Cambalache

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Por: Carlos P. Vio, académico UC


 

Señor Director:

Este asunto se ha vuelto en Cambalache o el mundo el revés.

Toda la argumentación ha adquirido tal elaboración conceptual que es bueno ponerla nuevamente en el origen y en simple.

A un profesor (Costadoat S.J) se le encarga enseñar un contenido específico en un curso de pregrado, y lo hace parcialmente o no lo hace. Todas las instituciones de educación, ante esta situación, cambian al profesor. El fin que se resguarda es que los estudiantes reciban lo que el programa del curso les promete. Existen otros cursos electivos y de postgrado donde el profesor puede expresar su pensamiento, donde se junta con alumnos que quieren escucharlo.

Todos los profesores de la UC somos evaluados por los alumnos de manera confidencial y los profesores recibimos esos comentarios. Los alumnos hacen valer su derecho a calificar si han recibido lo que les promete el programa en su contenido y horario. Los profesores, con humildad, revisamos las evaluaciones de nuestros alumnos y tomamos las medidas que correspondan.

Pero este asunto deriva en algo que es como Cambalache cuando personas ajenas a la UC quieren imponernos un profesor de pregrado, eso sí que constituye una grave violación a la autonomía académica y a la libertad de cátedra. Los rectores Peña y Montes S.J., el Provincial de los jesuitas, y otros debieran reflexionar lo que significaría para sus propias instituciones educacionales que los medios y personas externas a sus proyectos educativos les impusieran profesores de pregrado.

Carlos P. Vio
Académico UC

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