Seamos sensatos
Señor Director:
Las declaraciones del ex ministro Eyzaguirre al diario El Mercurio el día domingo dejan una importante reflexión a considerar. Y es que no hemos sabido ver la verdadera lección que nos deja la crisis política actual, que se antepone ante cualquier otra carencia: la falta de sensatez.
Por ejemplo, si fuésemos un país sensato no estaríamos discutiendo reformas de las cuales no tenemos las condiciones económicas estructurales para sostener, y que el gobierno plantea solo con fines electorales.
Evidentemente, si fuésemos un país sensato no tendríamos una coalición política y programática entre comunistas y demócrata cristianos. Y lo más importante, es que si realmente fuésemos un país sensato no tendríamos una Presidenta, que incluso teniendo la desaprobación más alta registrada en los últimos años, aún no decide dar la cara al país y tratar de enmendar el rumbo de un gobierno absolutamente desorientado.
Rodrigo Madariaga