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Migraciones: Una nueva ley con enfoque de DDHH y no de discriminación

por 24 julio, 2018

Migraciones: Una nueva ley con enfoque de DDHH y no de discriminación
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Si algo he aprendido de historia, especialmente la del Siglo XX, es que cuando no se reconoce la igualdad entre los seres humanos, nuestra especie es capaz de cometer las más grandes atrocidades contra sí misma.

Para demostrar esto, sólo es necesario revisar un poco nuestra historia y encontramos múltiples ejemplos de esto: matanzas administrativas en África e India, exterminio de pueblos precolombinos, las cámaras de gas en la Alemania hitleriana, los aberrantes crímenes en Croacia durante la II Guerra Mundial y un largo etcétera, todos hechos que tienen como denominador común el nulo respeto por el ser humano.

En relación a lo anterior, considero que el gran triunfo que hemos tenido como seres humanos es el reconocimiento de que todos y cada uno de nosotros tenemos, por el sólo hecho de ser parte de la comunidad humana, derechos inalienables. Estos se encuentran consagrados en distintos Tratados Internacionales de Derechos Humanos, muchos de ellos ratificados por Chile.

Es por esta razón que creo necesario que la futura Ley sobre Migraciones y Extranjería que nos encontramos votando en particular durante tres semanas debe estar basado en un enfoque de derechos y debe reconocer el histórico aporte que ha significado la inmigración para nuestro país. Es en este sentido que el derecho la protección social, el derecho a la salud, el derecho a la educación, incluyendo la educación superior y otros, deben estar consagrados.

Lamentablemente esto ha sido criticado por parlamentarios oficialistas y autoridades del actual Gobierno. Al parecer nuestra concepción de igualdad entre los seres humanos es distinta, ya que quieren establecer distintas categorías entre los inmigrantes e incluso institucionalizar la discriminación en razón a su nacionalidad y nivel socioeconómico, algo que yo no estoy dispuesto a aceptar.

Respecto a parlamentarios oficialistas y autoridades del actual Gobierno nuestra concepción de igualdad entre los seres humanos es distinta, ya que quieren establecer distintas categorías entre los inmigrantes e incluso institucionalizar la discriminación en razón a su nacionalidad y nivel socioeconómico, algo que yo no estoy dispuesto a aceptar.

Como el Gobierno sabe que no tiene mayoría en la Comisión de Gobierno Interior y ante el conocimiento de que, como oposición nos propusimos cambiar radicalmente el tenor del proyecto de ley, en pos de darle un enfoque de derechos y no de sospecha y discriminación, han buscado con maniobras comunicacionales desacreditar nuestro trabajo parlamentario, procurando confundir a la ciudadanía. Es más, de forma intencionada se nos ha expuesto en los distintos medios como facilitadores del ingreso de ladrones, violadores y asesinos a nuestro país. Esto no puede estar más lejos de la verdad, pues el Estado siempre tiene la facultad de establecer prohibiciones de ingreso y determinar causales de expulsión del país.

El objetivo del gobierno y del oficialismo en general es claro: mostrar a la opinión pública, que como parlamentarios, nos encontramos totalmente desconectados del sentido común y de la realidad del Chile de hoy, al querer brindar derechos a los extranjeros que ni siquiera son garantizados satisfactoriamente a la población nacional, lo cual es muy peligroso debido a que puede propiciar una animadversión hacia los inmigrantes, especialmente los de escasos recursos.

Ante esto quisiera decir que si bien se ha incrementado sustancialmente el número de inmigrantes, en lo absoluto se debe responsabilizar a esta población de la incapacidad de nuestro Estado de satisfacer las necesidades de nuestro pueblo. Esta es una falacia que busca soterrar el hecho de que no hemos logrado construir una sociedad justa, ni tampoco hemos podido brindar una educación de calidad a nuestros niños, ni tampoco construir un sistema de salud digno para todos los habitantes de nuestro país, ya sean chilenos o extranjeros.

En el caso de nuestro sistema de salud, su deficiencia, se expresa lamentablemente, en que hace pocos días nos enteramos del fallecimiento de una niña en el Hospital Van Buren en la ciudad de Valparaíso, hecho lamentable que se suma a otra muerte ocurrida en Quilpué unas semanas antes, tragedias que también han tenido lugar en la Región de Coquimbo y al parecer nadie se escandaliza.

Creo firmemente en la igualdad entre los seres humanos y en que la inmigración actual, al igual que la de ayer, es un gran aporte a nuestro país. Por esta razón considero que todos los extranjeros deben ser tratados en igualdad de condiciones, independiente a su condición migratoria. Es esta convicción la que me motiva a votar a favor de las indicaciones que hemos presentado junto a los demás diputados de oposición, pues creo que es imperativo estar del lado de la justicia, incluso cuando ésta es impopular.

Por último, quiero decirle a la ciudadanía que tengo la convicción de que la nueva ley de migraciones estará basada en un enfoque de Derechos Humanos y no en la sospecha constante hacia el migrante como lo propone el Gobierno del Presidente Piñera.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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