PAÍS
Discusión inmediata: la exigencia al Gobierno por indicación de Sala Cuna
“El 15 de junio se vence el plazo, vamos a conocer las indicaciones, y lo que le vamos a pedir al Presidente es que le ponga discusión inmediata a un proyecto que es tan relevante para todo Chile”, dijo la senadora RN y presidenta del Senado, Paulina Núñez.
Al interior de diversas bancadas parlamentarias y organizaciones de la sociedad civil que han empujado el proyecto de Sala Cuna Universal, existe una alta expectativa respecto al avance de la iniciativa una vez que el Gobierno ingrese las indicaciones comprometidas para el próximo 15 de junio. Esto último fue confirmado por el Presidente José Antonio Kast durante su primera Cuenta Pública.
Si bien el Mandatario no comprometió urgencia o discusión inmediata, las recientes cifras de desempleo femenino han reactivado la presión sobre el Ejecutivo para que el proyecto logre ver la luz durante este año. Según la Encuesta Nacional de Empleo para el trimestre febrero-abril de 2026, la tasa de desocupación de las mujeres se situó en un 10,5%.
Entre quienes promueven el proyecto hay consenso en que, a diferencia de periodos anteriores, existe respaldo transversal con más de una década de discusión legislativa, lo que ha permitido madurar el debate sobre consensos claros, como ampliar la cobertura a empresas de más de 20 trabajadoras, extender el beneficio a mujeres, hombres y trabajadores independientes, además de una implementación gradual.
Sin embargo, el principal nudo ha sido el modelo de financiamiento del Fondo de Sala Cuna, el cual se alimentaría principalmente por una cotización obligatoria del 0,3%, además de una compensación del 0,1% mediante la reducción del seguro de cesantía.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, señaló que la elaboración de las indicaciones está en su fase final, junto con la elaboración del informe financiero a cargo de la Dipres.
La autoridad afirmó que están trabajando sobre la base de las proyecciones de nacimiento del Censo 2024 y en función de eso establecer los parámetros de la cotización que permita la sostenibilidad del fondo en un mediano y largo plazo.
“Ese parámetro, idealmente, me gustaría que fuera menos del 0,3%. Y por eso estamos viendo distintas alternativas entre el 0,2 y 0,25%. También estamos viendo alternativas de compensación con el seguro de cesantía, para que el impuesto al trabajo sea mínimo y, por supuesto, el Estado también contribuyendo con recursos de forma gradual”, indicó el ministro Rau en entrevista en Diario Financiero.
En esa línea, el secretario de Estado advirtió que el proyecto consideraba una cotización del 0,3 % y una compensación del 0,1%, lo que –a su juicio– implica un impuesto al trabajo del 0,2%. “Nosotros queremos que ese impuesto al trabajo sea mínimo. Y estamos trabajando con Dipres para que eso sea posible, siempre pensando en la sostenibilidad del fondo”, agregó.
“No es un impuesto, ni un costo al trabajo”
Para la presidenta ejecutiva de ChileMujeres, Francisca Jünemann, el Gobierno tiene la oportunidad inédita de conseguir la aprobación del proyecto, ya que por primera vez –en los más de diez años de tramitación– existe la voluntad desde la oposición para aprobar la iniciativa. No obstante, advierte que es necesario dejar de mirar esta medida como un costo para las empresas.
“Es importante precisar que este proyecto de ley no es un impuesto, ni un costo al trabajo. Es un proyecto que busca cambiar el pago directo y elevado de sala cuna de la ley vigente asociado 100% a la contratación de mujeres por un pago indirecto, más bajo, y que no afecte, sino que apoye el empleo de las mujeres. El costo o impuesto al trabajo femenino es la ley vigente, no el proyecto de sala cuna”, dijo a El Mostrador.
En relación con el financiamiento, Jünemann afirmó que existe “un acuerdo transversal para que se deje de pagar un 0,1% al seguro de cesantía, con el fin de que las empleadoras y los empleadores lo paguen al fondo de sala cuna. Además de un 0,1% adicional por las empresas, que en promedio es $1.000 al mes por persona contratada. Y evaluar posteriormente si es necesario subir otro 0,1%”.
En esa línea, añadió que están a la espera del informe de la Dipres, para que luego del ingreso de las indicaciones, el próximo 15 de junio, la tramitación legislativa continúe mediante discusión inmediata. “Necesitamos la mayor celeridad para aprobar este proyecto de ley ante el desempleo femenino, el cual es un drama. El ministro del Trabajo precisó que se le dará suma urgencia o discusión inmediata, porque hay que dar una respuesta al desempleo ahora”, precisó.
Asimismo, desde Comunidad Mujer –otra de las organizaciones con incidencia activa en el debate– afirmaron que las preocupaciones sobre financiamiento y certeza jurídica para los empleadores tienen respuestas técnicas ya incorporadas en el proyecto de ley. “Existen mecanismos de gradualidad, corresponsabilidad y regímenes transitorios que permiten implementarla de manera sostenible. Lo que determinará las próximas semanas no será la falta de alternativas, sino la voluntad de aprobar el proyecto durante este año”, declararon en una carta a El Mercurio.
“Hacemos un llamado a construir, de cara a la indicación comprometida para el 15 de junio, una propuesta que llegue a todas las mujeres y hombres, y a todas las empresas, sin renunciar al principio de universalidad que permite desanclar el acceso a sala cuna de la contratación de mujeres. Frente a una crisis de empleo y a brechas de género que se amplían, esa urgencia no admite más demoras”, señalaron.
La cancha del Congreso
Cabe recordar que luego de años de discusión y letargo legislativo –desde el ingreso del proyecto durante el segundo mandato del expresidente Sebastián Piñera–, no fue sino hasta mayo de 2024 que el Gobierno de Gabriel Boric decidió intervenir mediante indicaciones sustitutivas que cambiaron la matriz del proyecto original. Las modificaciones incorporaron gradualidad en la implementación, el aumento de las obligaciones para los empleadores y la eliminación de la posibilidad de cuidados informales como alternativa al beneficio.
Posteriormente, en noviembre de 2025, fue ingresado un nuevo paquete de indicaciones. que apuntó a la igualdad del beneficio para trabajadores hombres y mujeres, y la creación de un Fondo de Sala Cuna.
Sin embargo, a menos de un mes del cambio de mando de marzo de este año, el Senado dejó el proyecto fuera de tabla, para continuar con su tramitación bajo la administración de José Antonio Kast.
La iniciativa retornó a la agenda durante la discusión de la megarreforma económica en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde la oposición logró aprobar una indicación que incorporó la Sala Cuna Universal al texto de la Ley Miscelánea. No obstante, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció reserva de constitucionalidad y la intención del Gobierno de recurrir al Tribunal Constitucional, argumentando que la indicación altera la iniciativa exclusiva del Ejecutivo en materia de gasto fiscal.
Ante la presión política, La Moneda aceleró la formulación de indicaciones, buscando retomar la conducción del proceso legislativo, impulsado incluso por las propias bancadas oficialistas.
Exigencia de discusión inmediata
Esta semana, parlamentarias de Renovación Nacional se reunieron con el ministro Tomás Rau, para abordar los próximos pasos en la tramitación del proyecto de Sala Cuna Universal, iniciativa que consideran fundamental para fortalecer la participación laboral de las mujeres y garantizar el desarrollo para la primera infancia.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, subrayó que, si bien “existen desafíos en materia de implementación y financiamiento, también hay acuerdos amplios respecto de la necesidad de terminar con una discriminación que por años ha afectado a las mujeres en el mundo laboral”. Por lo mismo, indicó que “es vital que tenga un informe financiero que garantice su implementación y, si eso debe ser parte de un acuerdo en la discusión del proyecto de Reconstrucción, así será”.
Consultada por el El Mostrador, la senadora de RN agregó que han estado trabajando junto al ministro del Trabajo –que hoy día tiene la instrucción del Presidente de presentar las indicaciones– para que estas “recojan lo que hemos ido trabajando con la sociedad civil, lo que hemos trabajado en el Senado de manera transversal, porque este es un tema que no puede esperar”.
“El 15 de junio se vence el plazo, vamos a conocer las indicaciones, y lo que le vamos a pedir al Presidente es que vencido ese plazo le ponga discusión inmediata a un proyecto que es tan relevante para todo Chile”, dijo la parlamentaria.
Por otro lado, desde la bancada del Frente Amplio hicieron un llamado al Gobierno a mantener el contenido del proyecto que ya cuenta con apoyo político transversal y acuerdos técnicos. Asimismo, advirtieron respecto a que “la tramitación de la Sala Cuna no sea solo un subsidio a la oferta privada sin garantías de calidad o de cobertura territorial”, y plantearon la importancia de incluir en la conversación a representantes de la educación parvularia, como Junji, Integra y VTF.
“Que avance Sala Cuna para Chile, que las grandes empresas aporten, y que las instituciones cuenten con reconocimiento oficial para que no tengamos que repetir ninguna desgracia por las guarderías informales. Para eso se necesita escuchar a quienes saben, a quienes han trabajado con la infancia. Convoquen a una mesa de trabajo amplia que dé certezas, estamos disponibles para ello”, dijo la diputada y jefa de bancada, Gael Yeomans, con posterioridad a la Cuenta Pública del 1 de junio.
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