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¿Será la educación emocional solución para “sanar la sociedad”? Opinión

¿Será la educación emocional solución para “sanar la sociedad”?

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René Barba
Por : René Barba Director Ejecutivo de la Fundación Libertad en Movimiento
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Para entender si se puede hablar de solución debemos tener claro cuál es la problemática, toda problemática nace entre lo que es y lo que debe ser o cómo planean los investigadores el estado actual y el estado potencial, sabemos que el estado potencial es que la educación fomente personas íntegras que sean un aporte para la sociedad, pero lo que vemos actualmente es una sociedad en crisis.

Pese a asumir que vivimos en esta sociedad postmoderna o postindustrializada que muchos llaman la sociedad del conocimiento seguimos enfrentados a una problemática que ha existido desde que el hombre es hombre y tiene que ver con el bienestar humano. Seguimos experimentando crisis constante en el día a día y el capital humano cada vez se ve más desvalorado.

En la actualidad se ha entendido gracias a los avances en la psicología y neurociencia aspectos relevantes del funcionamiento de las emociones y sus alcances en el aprendizaje y la productividad, razón por la cual se han estudiado desde ámbitos educativos, empresariales, sociales ets.

Para entender bien esto debemos considerar  a un par de autores que comienzan a divulgar estas ideas , digo divulgar por que el estudio siempre estuvo pero no fue masivo ni orientado al bienestar social,  uno de estos autores es Howard Gardner con las inteligencias múltiples en donde hace énfasis en las habilidades intra e interpesonales y otro grande del tema es  Daniel Goleman con la Inteligencia emocional, siendo este último un libro que cambia la mirada del mundo entero referente al papel de las emociones en el éxito personal, laboral social, tanto así que la UNESCO ya desde el 2002 pone en marcha iniciativas para incorporar este concepto revolucionario en las escuelas, buscando desarrollar  habilidades que se desprenden de este concepto a partir de constantes programas de desarrollo social y emocional.

¿Esto generó un gran problema, que ha sido una constante en los últimos 30 años en educación, sabemos el porqué de las cosas, la teoría para el éxito educativo está, las tecnologías nos acompañan, pero nos falta el cómo? Pues había que sincronizar las buenas ideas con un cambio de paradigma que permitiera contextualizar metodologías en la sala de clases, partiendo por la conversación entre disciplinas, el profesor debe ser una persona que entienda de cómo funciona la mente, el cerebro y todos los procesos involucrados en el aprendizaje, los conocimientos disciplinares son importantes (el profesor de historia debe saber de historia) pero hoy por hoy los conocimientos pedagógicos asumen un protagonismo mayor pues co evolucionan con la humanidad y los mismos niños que formamos.

Por otra parte, el desarrollo de habilidades para la gestión emocional nos permite un bienestar presente y futuro pues son acciones proyectivas a la vida adulta, tanto laboral y familiar, nos permite buen desarrollo social y la mejora en aspectos tan prácticos como problemas de conducta, neurodesarrollo, sobre diagnósticos médicos como el TEA o déficit atencional e incluso temas referentes a la obesidad o depresión.

Siempre he sido un convencido que para lograr la anhelada calidad educativa nos debemos centrar en la felicidad del niño, pero esto no es un eslogan o una frase cliché, tiene su base en la psicología del bienestar y se fundamenta en aspectos validados científicamente,  es sabido que un cerebro estresado presenta una disminución anatómico funcional, es decir se atrofian ciertas estructuras que tienen que ver con la memoria y que casualmente son parte del cerebro emocional, por esta razón recordamos lo que es emocionalmente importante y desechamos lo traumatico. El niño está hecho para sentir placer al aprender no limitemos esa enorme capacidad.

El rol del profesor es fundamental, para esto se necesita un cambio cultural hacia el profesor para validarlo profesionalmente. No basta con copiar modelos, debemos diagnósticas y generar nuestros modelos para que sean funcionales. Para enseñar gestión emocional en el aula debemos tener maestros regulados emocionalmente (esto no se cumple, basta con revisar el concepto del síndrome de Burnout o de la cabeza quemada que afecta a los docentes en nuestro país, recomiendo leer a Chang).

El colegio como sistema y el Trabajo sinérgico con toda la comunidad educativa, se debe centrar en el bienestar emocional adentro y fuera del aula, por ende la escuela para padres y el seguimiento en casa es fundamental, el compromiso y la voluntad por lograr el cambio pasa en primera instancia por asumir el desafío desde la familia.

-Generar un cambio global, no sacamos nada con generar el cambio desde el proyecto educativo y cultura de toda la comunidad educativa sino se alinean  las políticas educativas en temas tan relevantes como:

  • Cambiar el curriculum centrándose en habilidades no en contenidos, el contenidos es un medio no el fin, el fin son las configuraciones mentales que se logran desde la emocionalidad del niño, pues on ellas las que trascienden y logran entender cualquier contenido próximo.
  • Un curriculum menos extenso y que presente una continuidad, y que sea acorde a los tiempos neurobiológicos del niño (Por que un niño debe aprender a leer en primero, si en esa edad las redes neuronales tributan a la imaginación y el juego). Un currículo que no priorice asignaturas más o menos importantes ( si desarrollo habilidades musicales su cerebro estará más susceptible al desarrollo de habilidades matemáticas futuras)

 

  • Lograr una estructura organización que permita un clima laboral- educativo  que fomente la sana convivencia, para esto el liderazgo es fundamental. (recomiendo leer el líder resonante de Goleman), la cultura, comunicación y clima organizacional deben alinearse a la emocionalidad que se pretende lograr en los alumnos.
  • Cambio de metodologías didácticas, para que los docentes adquieran o desarrollen herramientas metodológicas  para el logro de esta nueva visión se debe permitir los espacios y tiempos para el cambio, se debe invertir en el desarrollo de capital humano avanzado en torno a estas temáticas. La innovación es fundamental.
  • La libertad de elegir, muy en boca a lo que pasa hoy en dia con el sistema de admisión, vamos a tener un 2019 con un gran porcentaje de alumnos con problemas de autorregulación emocional por que no estarán con sus amigo o hermanos en el mismo colegio y tendrán que pasar parte del primer semestre acostumbrándose.

 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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