No romantizar la falta de especialistas médicos
Señor director:
Con fecha 29 de enero conocí por su medio la triste noticia de un menor de edad que debido a un accidente vehicular debía ser intervenido por un especialista neurocirujano o neurocirujana en el Hospital de Talca, y la noticia tuvo mayor revuelo porque ese día domingo no había en el Hospital tal especialista y se debió acudir a una funcionaria que se encontraba ejerciendo su derecho a postnatal en la ciudad de Curicó, es decir, debió trasladarse desde más de 65 kilómetros evidenciando su vocación y generosidad.
No obstante, este gesto heroico y hermoso de la doctora no puede ser pan de cada día, no vamos a tener todos los días una doctora Todorov que haga tales sacrificios, y esto en un país serio no se puede tolerar, porque más allá de la generosidad de la especialista se esconde algo terrorífico, y esa realidad es que si una persona pobre tiene un grave accidente un día domingo en la región del Maule y amerita la intervención de un especialista, resulta que esa persona puede vivir o morir dependiendo del azar, de la buena voluntad, de que la familia del enfermo conozca a un médico, de que no haya un taco en la carretera, de que la doctora esté cerca del hospital y no de vacaciones o en su descanso, etc.
La noticia rápidamente se difundió en medios locales y redes sociales realzando la muy buena voluntad de la doctora, pero en esta ocasión quiero ser el “amargado de la fiesta”, porque no podemos romantizar que se deban hacer este tipo de actuaciones para salvar la vida un niño por falta de especialistas en el Hospital más importante de la región del Maule.
De todas formas reconozco la enorme labor que todos los días hacen miles de funcionarias y funcionarios en el Hospital de Talca, con lo que pueden y con lo que tienen, lástima que cada cierto tiempo solo se muestren noticias lamentables desde allí.
Muchas gracias.
Sergio Casanova Machado
Vecino de la Región del Maule y usuario del Hospital de Talca.