Ley de Conciliación: a seis meses de entrar en vigencia
Señor Director:
Esta semana entra en vigencia la Ley que sanciona el acoso laboral, también conocida como Ley Karin, uno de varios cuerpos normativos que están modificando el Código del Trabajo durante 2024. El primero de ellos en entrar en vigencia este año ya va a cumplir 6 meses: hablamos de la Ley de Conciliación de la Vida Personal, Familiar y Laboral.
Esta ley tiene como objetivo garantizar nuevos derechos a las personas trabajadoras dependientes que cumplan labores de cuidados no remunerados. Particularmente, el derecho al teletrabajo -en una estructura acordada con el empleador- o con la opción preferencial de hacer uso de su feriado legal durante el periodo de vacaciones escolares.
Esta ley busca que se genere una búsqueda proactiva de promover la corresponsabilidad social de los cuidados, entre todos los diferentes actores que participan en la vida en sociedad, y que deje de recaer como única responsabilidad en padres y -casi en la mayoría de los casos- madres. Quizás porque esta norma entró en vigencia de forma inmediata una vez que se promulgó, no ha tenido la visibilidad de otras normativas como la Ley de 40 horas y Ley Karin, que han debido esperar la construcción de sus respectivos reglamentos antes de entrar en vigencia.
Y por esta misma razón, no ha tenido el seguimiento a su implementación ni la discusión pública que merece. Pero si consideramos los datos oficiales que indican que en nuestro país hay cerca de 800.000 personas cuidadoras, el impacto de su correcta aplicación podría ser increíble para el mercado laboral.
De acuerdo a datos del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, a la fecha se han presentado cerca de 164 constancias de empleadores y 187 constancias de trabajadores de haber ejecutado modificaciones a sus contratos en el marco de la ley de conciliación. Se han reportado 33 denuncias, la gran mayoría de ellas porque empleador no ofrece o por dar respuesta fuera de plazo.
Sin duda, números muy escuetos de una normativa que tiene un tremendo potencial de aplicación. La falta de información ha provocado que trabajadores y trabajadoras sientan temor de solicitar teletrabajo ante la posibilidad de ser despedidos. Y la realidad es que la ley exige a las propias empresas ofrecer esta modalidad a los trabajadores que acrediten su calidad de cuidador no remunerado. Es imperativo aumentar exponencialmente la difusión de esta norma y sus aplicaciones, ya que el impacto de tener una sociedad corresponsable genera beneficios a toda la sociedad.
Álvaro Aguilar,
Director Ejecutivo Fundación Ronda.