¿Un parque cultural a la deriva?
Señor director:
La crisis del Parque Cultural de Valparaíso revela, una vez más, la precariedad estructural con que se maneja la política cultural en Chile. La renuncia de su directora, Gianina Figueroa, destapó una realidad alarmante: cuentas embargadas, sueldos impagos, ausencia de gobernanza y un modelo de gestión financieramente inviable.
Lo más preocupante es que esta situación no es aislada. El Ministerio de las Culturas, principal sostenedor del parque, mantiene una lógica presupuestaria que privilegia la asignación anual sin planificación de largo plazo ni estrategias de sostenibilidad. Mientras se inyectan recursos mediante glosas específicas, no existe una política real que garantice continuidad ni desarrollo institucional.
La cultura no puede depender del voluntarismo ni de administraciones que operan al filo del colapso. Es hora de establecer un sistema de financiamiento plurianual con estándares de gobernanza cultural claros, que permita a estos espacios operar con estabilidad, transparencia y proyección.
Viviana Delgado, diputada y presidenta de la Comisión de Cultura.
Sebastián Pino, Adm. Público y experto en gestión cultural.