La pesca artesanal también se sostiene con trabajo de mujeres
Señor Director:
Chile se sitúa entre los 12 países pesqueros más importantes del mundo, un sector donde la Ley 21.027 de 2017, reconoció a las actividades conexas como eslabón clave de su cadena de valor. Por ello, compromete el rigor público que la última cuenta pública presidencial y de las carteras de Economía, Obras Públicas y Mujer omitiera el avance de los compromisos con las mujeres de la pesca artesanal, cuya participación aumentó un 22% en los últimos cinco años.
Hoy, la modificación al reglamento de la Ley de Caletas es urgente, este paso administrativo es indispensable para que el cuerpo reglamentario se acoja finalmente al mandato de la Ley 21.698 de Caletas con enfoque de género de 2024. Esta normativa sitúa a Chile a la vanguardia internacional al exigir infraestructura digna, planes de igualdad, paridad organizacional y beneficios para trabajadoras con labores de cuidado, promoviendo su participación en la toma de decisiones en organizaciones pesqueras.
El desarrollo sostenible de este sector estratégico depende directamente de la ampliación de la fuerza laboral femenina. Postergar la adecuación reglamentaria desatiende un mandato legal explícito y perpetúa una brecha de género y cuidados que afecta directamente la subsistencia y el reconocimiento de las mujeres en las más de 500 caletas de nuestro país.
Anita Peña Saavedra
Investigadora posdoctoral
Instituto Milenio para la Investigación del Cuidado (MICARE)