Contratos por hora, avance insuficiente
Señor director:
La propuesta de contrato por hora es parte del paquete de medidas diseñadas para mantener el empleo y reducir la informalidad. Permite regularizar trabajos menores a 30 horas semanales con prestaciones sociales y, al menos duplicando el valor hora respecto al contrato tradicional de 42 horas.
Esta medida resulta particularmente relevante para empresas que requieren profesionales calificados en jornadas reducidas. El gobierno ha observado datos del INE mostrando que la hora efectiva de trabajo en Chile no supera 32-33 horas semanales, evidenciando una realidad que justifica esta iniciativa de formalización laboral.
Sin embargo, es necesario ser muy críticos: esta reforma formaliza el subempleo, no lo resuelve. Hablamos de trabajadores que laboran menos horas de las deseadas por insuficiencia de mercado, no por elección propia. Con una tasa de subempleo superior al 22% en Chile, esta iniciativa corre el riesgo de enmascarar una precariedad laboral más profunda que merece seria atención.
La formalización del empleo es imprescindible, pero no debe oscurecer el desafío central: garantizar que el empleo sea no solo formal, sino digno y suficiente para las familias chilenas.
Guillermo Riquelme
Académico de postgrado
Universidad Autónoma de Chile