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Foto: AgenciaUNO
El día en que diputados PS quitaron el piso a Vodanovic: guerra por el TC desordena a la oposición
Mientras Paulina Vodanovic negociaba con el Gobierno bajar la invariabilidad tributaria a cambio de no ir al Tribunal Constitucional, su propia bancada de diputados acordó en un almuerzo aparte adelantarse y anunciar la judicialización, sin avisarle.
El apacible almuerzo de este lunes en el comedor de los senadores socialistas terminó de modo intempestivo. Antes del postre, y tras un acalorado debate, la senadora Daniela Cicardini abandonó el comedor visiblemente molesta tras una tensa confrontación.
Una versión afirma que el enfrentamiento político fue con su par y líder del PS, Paulina Vodanovic. Uno de los comensales asegura que fue con su par Juan Luis Castro. En la mesa del PS, aseguran no tener dudas: la pelea de la legisladora por Atacama fue con ambos.
Según explican desde el sector de Grandes Alamedas, al que pertenecen Ciccardini y Castro, el quiebre se produjo luego de que Cicardini fuera “fustigada” y acusada de boicotear “un acuerdo” que Vodanovic y Castro buscaban cerrar con el Gobierno “a toda costa”. Mientras que la postura de la senadora por Atacama y tiktoker era rechazar la reforma del Ministerio de Hacienda, como había acordado el Comité Central, y recurrir al Tribunal Constitucional esta semana.
En el Tercerismo, el sector de la presidenta del PS, cercanos a Vodanovic tienen una versión matizada. Aseguran “que existe un consenso transversal dentro del Partido Socialista (incluyendo a senadores, diputados y liberales) para recurrir a esta instancia, pero aclaran que la disputa real no es sobre si acudir, sino sobre el momento oportuno para hacerlo. Aseguran que se debe presentar el requerimiento “al final de la tramitación”.
Su argumento es que recurrir ahora contra el proyecto propuesto no tiene sentido, ya que el texto puede cambiar mediante indicaciones durante el proceso legislativo; por lo tanto, prefieren esperar a tener el artículado “debidamente tramitado”.
El senador Juan Luis Castro, el legislador mejor evaluado por la ciudadanía en las encuestas, declinó precisar el motivo por el cual se retiró Cicardini del almuerzo.
No obstante, desde el entorno más cercano al doctor Castro explican que “no hay posición antagónica”, sugiriendo que el PS no busca el fracaso de la reforma por un simple afán de bloquear al Ejecutivo.
Según las fuentes, estos elementos del “núcleo” son la invariabilidad y los temas de la Justicia Ambiental (RCA). Para el PS, estos puntos no son negociables bajo los términos actuales y constituyen las bases de su futura ofensiva legal en el TC.
El quiebre en el PS que sorprendió a la oposición y al Gobierno
La disputa dejó en evidencia el malestar por el manejo de las negociaciones de “pelota cerrada” lideradas por el eje Vodanovic-Castro.
Según cuatro diputados, el eje de las diferencias radica en que la dupla de senadores habrían intentado frenar la ofensiva jurídica en el TC a cambio de negociar la “invariabilidad” del proyecto a 17 años, desatando una rebelión que ha dejado a la mesa directiva “sin piso” político.
El punto central de la discordia radica en la estrategia frente a la reforma. Mientras Cicardini defendía la postura del Comité Central del PS —consistente en rechazar la reforma y recurrir al Tribunal Constitucional (TC)—, la senadora Zodanovic buscaba evitar el trámite constitucional. Vodanovic expresó que eso era “completamente falso”, ya que siempre ha estado por rechazar.
La legisladora ha planteado que desde el inicio de las conversaciones no existe una “negociación” ni un “acuerdo” con el Gobierno, ya que considera que el proyecto es malo y que el objetivo en la mesa política es buscar “mitigaciones para reducir los efectos perniciosos” del proyecto.
La senadora por Maule, explican en su entorno, considera que la tramitación de los diputados ya pasó y que ahora el proceso reside exclusivamente en el Senado. De hecho, en una de las conversaciones en las que participó la líder socialista criticó la urgencia de los diputados por figurar en el tema del TC, y cuestionó cierto infantilismo señalando que “no son capaces de esperar unas horas” antes de sacar declaraciones por un afán de figuración política.
Según pudo reconstruir El Mostrador, la bancada de diputados del PS acordó por unanimidad, en un almuerzo aparte, no esperar lo que Vodanovic conversaba en el Senado y anunciar de inmediato que recurrirían al TC.
La decisión, coinciden distintos relatos, no fue solo una diferencia de estrategia: fue diseñada para quitarle el piso a la presidenta del partido. El objetivo era que el Gobierno entendiera que Vodanovic ya no tenía el control de diputados ni de senadores, y que si La Moneda quería negociar algo, tendría que hacerlo con el partido, no con ella.
En esa maniobra, la diputada Daniella Cicardini habría operado en conjunto con el senador Alfonso De Urresti.
A las cuatro de la tarde saldría la declaración pública de la bancada de diputados anunciando el recurso al TC. Mientras tanto, Vodanovic seguía en su otro almuerzo —el de los senadores— asegurando que la vía del TC era prematura y que había que esperar la reunión de este jueves con abogados constitucionalistas.
El quiebre en vivo
La noticia del comunicado de los diputados le llegó a Vodanovic en pleno almuerzo de senadores. Ahí acusó a Cicardini de actuar en contra de la mesa del partido. Cicardini respondió, según la reconstrucción de los hechos, que tenía un acuerdo propio con el Gobierno que no había compartido con nadie. Cicardini salió del almuerzo indignada.
Ahí no terminó. Apenas se conoció el comunicado de los diputados, el senador Juan Luis Castro —jefe del comité de Socialismo Democrático— salió a anunciar que los senadores del PS también recurrirían al TC. La razón, según las mismas fuentes: si no se sumaba, quedaba con el mismo problema de piso que Vodanovic.
Castro lo explicó públicamente: “Somos taxativos en decir que aquí no hay tal atmósfera o ambiente de acuerdo (…) Nosotros creemos que esta sigue siendo una reforma regresiva y prácticamente una contrarreforma respecto a los ingresos tributarios del país (…) también lo decimos con claridad, al Tribunal Constitucional por los aspectos que son hoy día de lesión grave al criterio de invariabilidad”.
Mesa del PS intentó coordinar anuncio de diputados
Con el comunicado de los diputados ya en preparación, la mesa del Partido Socialista habría intentado contener el anuncio.
Por lo menos, el secretario general del PS, Arturo Barrios llamó al subjefe de bancada, Nelson Venegas —quien reemplaza a Raúl Leiva durante su ausencia del país—, para hablar durante más de 20 minutos.
Según confirmó Venegas, efectivamente Barrios lo contactó para pedir una mayor coordinación con el resto de la oposición y con la directiva del partido, advirtiendo que una acción no consensuada podría generar complicaciones políticas.
Venegas respondió que la bancada había adoptado la decisión en ejercicio de su autonomía, aunque comprometió esfuerzos para mantener la mayor unidad posible con las fuerzas opositoras y que también “buscaba la unidad”.
El resto de la oposición mira con espanto
El adelantamiento del PS —tanto de senadores como de diputados— desordenó la estrategia conjunta que la oposición pensaba anunciar recién este jueves, cuando la mesa de partidos se reúna con abogados constitucionalistas.
Desde el Frente Amplio, la molestia fue evidente sin decirlo del todo.
La senadora Beatriz Sánchez (FA) pidió no “ponerse ansiosos” y recordó que un requerimiento al TC necesita 13 firmas de senadores, lo que obliga a una acción coordinada: “yo llamaría a no ser ansiosos o ansiosas en este tema, creo que hay que tomarlo con calma, son temas técnicos además”.
El senador Diego Ibáñez (FA) fue en la misma línea, con una advertencia implícita al PS: “aquí no podemos hacer las cosas a la rápida, tenemos que aprender de los errores del Gobierno (…) hacemos un llamado a no colocarse ansiosos con los anuncios por la prensa”.
El diputado Raúl Soto (PPD) fue el único en nombrar el problema sin nombrarlo: habló de “este fraccionamiento, esta división o desorden que se ha dado en un partido específico, en una bancada en específico”, y llamó a “poner paños fríos a las diferencias entre distintos liderazgos que puedan estar surgiendo al interior de la oposición”.
El PL se sube al carro, con matices
El senador Vlado Mirosevic (PL) respaldó la ofensiva constitucional: “si no somos capaces con la mayoría en el Senado de frenar esta locura, tendrá que ser el Tribunal Constitucional quien lo haga”.
La frase llama la atención porque el mismo Partido Liberal, en paralelo, le entregó al Gobierno un set de propuestas —entre ellas, bajar el límite de inversión en el extranjero de los fondos de pensiones— para “enriquecer” la misma reforma que Mirosevic califica de “locura” y que busca llevar al TC.
El Gobierno, cómodo con el caos ajeno
Desde La Moneda, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz no ocultó su tranquilidad ante el desorden opositor: “estamos bastante tranquilos respecto de la constitucionalidad de ambas normas. Eso se tendrá que ver en la sede que corresponde”.
El Gobierno mantiene su única concesión sobre la mesa: bajar el plazo de invariabilidad de 25 a 20 años. El resto del “corazón” de la reforma —rebaja del impuesto corporativo y reintegración— no se toca.
Más allá del TC, lo que quedó expuesto este lunes es que la oposición llega al jueves —cuando debía mostrar una estrategia común frente al TC— con la imagen de ser incapaz de coordinar ni su propio comunicado de prensa.