La brecha que dejó el FMI
Señor director:
La principal conclusión del último informe del Fondo Monetario Internacional no fue el supuesto respaldo al programa económico del ministro Jorge Quiroz, sino una pregunta que sigue sin respuesta.
El FMI estima que Chile requerirá un esfuerzo fiscal adicional equivalente a entre dos y tres puntos del PIB —del orden de US$8.000 a US$12.000 millones— para estabilizar la deuda pública. La cuestión de fondo es evidente: ¿de dónde provendrá ese ajuste?
¿De recortes permanentes del gasto, de mayores ingresos estructurales o de un crecimiento capaz de generar, por sí solo, esa recaudación? El propio Fondo advierte que ese crecimiento no puede tratarse como un ingreso ya asegurado, sino como un escenario sujeto a incertidumbre.
El Consejo Fiscal Autónomo, la Dirección de Presupuestos y el Banco Central han formulado advertencias consistentes con ese diagnóstico. La discusión, sin embargo, prefirió celebrar un supuesto respaldo político antes que abordar la brecha fiscal identificada por las propias instituciones.
Las proyecciones económicas no sustituyen las decisiones de política pública. Mientras no exista una respuesta concreta sobre cómo cerrar una brecha del orden de US$8.000 a US$12.000 millones, el verdadero desafío no será interpretar el informe del FMI, sino explicar cómo se financiará la consolidación fiscal comprometida.
Jessica Cuadros Ibáñez
Economista