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La seguridad también se construye fuera de la cárcel

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Por: Ximena Ossandón


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Señor director:

De aquí a 2030, más de 30 mil personas saldrán de las cárceles chilenas. No se trata de una proyección lejana ni de un escenario hipotético. Esas personas volverán a nuestras comunidades, muchas veces a los mismos barrios de los que un día salieron rumbo a prisión. Frente a ello, la pregunta que no podemos seguir postergando es simple: ¿en qué condiciones volverán?

La seguridad pública no depende únicamente de perseguir el delito o aumentar las penas. También depende de lo que hagamos hoy con quienes recuperarán su libertad en los próximos meses y años. Si llegan sin herramientas para reinsertarse, sin oportunidades de trabajo y sin redes de apoyo, difícilmente el resultado será distinto al que ya conocemos.

Por eso la urgencia no está en 2030, sino ahora. Cada programa de capacitación, cada oportunidad de empleo y cada alianza entre el Estado, la sociedad civil y el sector privado puede marcar la diferencia entre una persona que vuelve a delinquir y otra que logra reconstruir su proyecto de vida. Ignorar este desafío no hará que desaparezca. Solo hará más difícil enfrentarlo cuando esas personas ya hayan regresado a nuestras comunidades.

Con motivo del Día de la Reinserción Social, este 18 de julio quisiera hacer un llamado tanto a mis colegas en el Congreso como a las autoridades de Gobierno para que juntos abordemos este desafío con la prioridad que merece. La reinserción no puede seguir siendo el tema que siempre dejamos para después. Que más de 30 mil personas regresen a nuestras comunidades con oportunidades reales o sin ellas dependerá, en buena medida, de las decisiones que adoptemos hoy.

Ximena Ossandón, diputada.

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