Publicidad
Alvarado sale a apagar incendio de Quiroz mientras La Moneda busca blindar megarreforma PAÍS Foto: AgenciaUNO

Alvarado sale a apagar incendio de Quiroz mientras La Moneda busca blindar megarreforma

Publicidad

La fallida indicación tributaria de Jorge Quiroz obligó a La Moneda a desplegar a Claudio Alvarado para reconstruir el diálogo con el PPD de cara a la votación en el Senado, mientras Hacienda negocia con el PDG los votos que necesitará el Gobierno en el tercer trámite de la Cámara de Diputados.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
A horas de la votación en particular de la Ley Miscelánea en el Senado, el Gobierno intensificó las negociaciones para blindar su principal proyecto económico. Mientras Claudio Alvarado buscó recomponer las confianzas con el PPD tras el impasse provocado por la fallida rebaja del impuesto corporativo impulsada por Hacienda, Jorge Quiroz concentró sus gestiones en asegurar los votos del PDG para el tercer trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde el Ejecutivo aún necesita consolidar apoyos.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

A horas de que el Senado vote en particular la Ley Miscelánea, también conocida como megarreforma o, según el Gobierno, Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social, el Ejecutivo desplegó una ofensiva política de última hora para asegurar los apoyos necesarios y evitar que el principal proyecto económico de la administración de José Antonio Kast llegue debilitado a su siguiente etapa legislativa.

El protagonismo volvió a recaer en el biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado (UDI), quien asumió las gestiones para recomponer el diálogo con el PPD tras el quiebre provocado por la fallida indicación del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que buscaba rebajar el impuesto de Primera Categoría desde 23% a 22%.

Durante esta jornada, Alvarado sostuvo reuniones en el Congreso con el senador Pedro Araya (PPD), junto al ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, en medio de una ronda de contactos destinada a convencer a los senadores del PPD de retomar el entendimiento alcanzado sobre la invariabilidad tributaria, acuerdo que quedó en entredicho luego de que Hacienda ingresara —y posteriormente retirara— la cuestionada indicación.

En declaraciones a la prensa, el biministro descartó que Quiroz hubiera actuado de mala fe y atribuyó el episodio a una diferencia de interpretación sobre las conversaciones previas con los parlamentarios.

“Hubo un malentendido en la forma en que se entendieron las conversaciones. Quiero dejar bien claro que el ministro Quiroz jamás actuó de mala fe. Él entendió que esa indicación era parte de la conversación y no había sido así. Como no fue así, se reconoce y se retira la indicación, dejando todo tal como estaba”, afirmó.

Consultado por el papel que ha asumido en las negociaciones, Alvarado reivindicó su experiencia parlamentaria como una herramienta para conducir conversaciones complejas.

“Cuando uno ha estado 16 años en el Parlamento entiende muy bien cuáles son los códigos que se manejan en las cámaras legislativas. Eso ayuda, pero al final del día manda la calidad de la propuesta y la forma en que uno logra aunar voluntades. Para eso hay que dedicar mucho tiempo, tener paciencia y empatizar con lo que quieren los demás”, sostuvo.

El biministro también defendió uno de los puntos que sigue generando reparos en la reforma: la exención de contribuciones para la primera vivienda de adultos mayores. Según explicó, el eventual impacto sobre el Fondo Común Municipal será compensado tanto por los mecanismos ya contemplados en la ley como por los recursos que generará la prima de 1,5% asociada al régimen de invariabilidad tributaria.

“El Fondo Común Municipal tiene compensación en la ley y, adicionalmente, la recaudación que generará la prima del 1,5% permitirá distribuir recursos a través de un nuevo fondo. Eso compensa con creces al Fondo Común Municipal”, aseguró.

Respecto de las críticas que apuntan a que Quiroz perdió credibilidad como interlocutor político, Alvarado evitó profundizar el conflicto y llamó a relativizar las tensiones propias de la negociación.

“Al fragor de una conversación se pueden terminar diciendo diferentes cosas. Pero en política las cosas son dinámicas y esas percepciones de a poco se van modificando”, señaló.

Alvarado toma el timón político

El traspié provocado por la fallida rebaja del impuesto corporativo terminó reforzando el papel de Alvarado como principal articulador político del Ejecutivo en la recta final de la tramitación. Mientras Quiroz continúa encabezando las conversaciones técnicas, el ministro del Interior quedó a cargo de reconstruir las confianzas con los sectores donde el Gobierno sufrió el mayor desgaste.

Desde la oposición, el presidente del PPD, Raúl Soto, sostuvo que el episodio dejó debilitado al titular de Hacienda y obligó a La Moneda a recurrir a Alvarado para contener la crisis.

“Ha generado una crisis de gobernanza al interior del Gobierno, porque el propio ministro del Interior tuvo que llegar a ordenar la casa para salvar los muebles de un error que había cometido el ministro de Hacienda. Acá tiene que intervenir el presidente Kast”, afirmó.

En el oficialismo, en cambio, rechazaron que exista una disputa entre ambos ministros. Según consigna Radio Biobío, la diputada UDI Constanza Hube defendió la participación de Alvarado en las conversaciones con la oposición y sostuvo que “el Gobierno actúa en equipo”. En la misma línea, el presidente de Republicanos, Arturo Squella, afirmó que Hacienda e Interior cumplen funciones distintas pero complementarias durante la negociación legislativa.

PPD mantiene distancia y el Gobierno mira al PDG

Aunque el Ejecutivo ya tendría asegurados los 26 votos necesarios para aprobar la iniciativa en el Senado, la insistencia por recuperar al PPD responde a una preocupación de mediano plazo. Si la oposición impugna ante el Tribunal Constitucional la norma de invariabilidad tributaria —argumentando que debió tramitarse como reforma constitucional y aprobarse con un quórum de cuatro séptimos—, contar con respaldos opositores fortalecería la posición del Gobierno.

Sin embargo, en el PPD el ambiente sigue siendo adverso. El senador Ricardo Celis advirtió que “probablemente vamos a tener que votar en contra” y aseguró que “no hay ninguna posibilidad de continuar conversando”, enfatizando que el problema central es la pérdida de confianza tras el episodio con Hacienda.

Mientras Alvarado intentaba recomponer el diálogo con el PPD, Quiroz concentró sus esfuerzos en otra negociación decisiva: asegurar los votos del Partido de la Gente para evitar que el proyecto enfrente mayores dificultades en la Cámara de Diputados durante el tercer trámite.

El ministro recibió este lunes al fundador del PDG, Franco Parisi, reunión de la que, según trascendió, habría conseguido el respaldo de cuatro diputados: Javier Olivares, Alex Nahuelquín, Patricio Briones y Zandra Parisi. Ese respaldo permitiría al oficialismo alcanzar cerca de 79 votos en la Cámara, apenas uno por encima del quórum requerido para ratificar las modificaciones del Senado.

No obstante, dentro del propio PDG relativizan que esos apoyos estén cerrados. El diputado Juan Marcelo Valenzuela sostuvo que esperan que el Gobierno “cumpla la palabra empeñada”, mientras la diputada Pamela Jiles advirtió que, en su impresión, la bancada podría votar en contra del proyecto durante el tercer trámite.

En paralelo, Zandra Parisi sostuvo una reunión con el ministro José García Ruminot para plantear, por encargo de Franco Parisi, una rebaja de $200 por litro en el precio de los combustibles. A cambio, comprometió el respaldo de toda la bancada del PDG a la megarreforma. Con ese tablero aún abierto, el Gobierno llega a la votación del Senado intentando cerrar las últimas grietas de una negociación que terminó convirtiéndose, más que en un debate tributario, en una prueba de conducción política para La Moneda.

Publicidad