Publicidad

El Embajador y La Araucana

Publicidad


El Mostrador Fuente Preferida

Señor director: 

Las recientes declaraciones del señor Embajador respecto a la arbitraria postura comercial de Estados Unidos con Chile me hacen necesario recordar los monólogos de ese gran humorista español Miguel Gila (“aló,…¿es el enemigo?…¿ustedes podrían parar la guerra un momento?…”).

En efecto, el relato de nuestros lejanos inicios como nación nos describe como: “Chile, fértil provinciay señalada. En la región Antártica famosa. De remotas naciones respetada por fuerte, principal y poderosa; la gente que produce es tan granada, tan soberbia, gallarda y belicosa, que no ha sido por rey jamás regida ni a extranjero dominio sometida” (La Araucana, Alonso de Ercilla y Zúñiga – 1569-1589)”, que similarmente se expresa en “La Historia General del Reino de Chile. Flandes Indiano” (Diego de Rosales – 1674) y representan posturas que continuaron en los siglos siguientes, hasta que esta generación pudo resolver pacíficamente nuestras situaciones pendientes a través del Tratado de Paz y Amistad de 1984 con Argentina, que puso fin al diferendo del Canal Beagle, de la sentencia de la Corte de la Haya por la Delimitación Marítima con Perú de 2014 y del fallo de 2018 de dicha Corte que le dio la razón a Chile en la Demanda Marítima Boliviana, representando una oportunidad para, después de muchos siglos, compartir los dividendos de la paz.

En este nuevo contexto de colaboración, es relevante recordar el gran aporte para nuestra naciente independencia del primer cónsul general de Estados Unidos en Chile señor Joel Roberts Poinsett, quien entre 1812 y 1814 dio inicios a una larga relación de entendimiento y respeto que siempre hemos esperado mantener de nuestro amigo y socio comercial.

Eduardo Santos Muñoz

Ingeniero Civil

Publicidad