Publicidad

Sala cuna universal: ajustes para una reforma necesaria

Publicidad
Por: Alionka Miranda y María de la Luz González


El Mostrador Fuente Preferida

Señor director: 

El proyecto de Sala Cuna Universal inicia su tramitación en la Comisión de Hacienda del Senado, un paso relevante para terminar con una discriminación histórica en el acceso al beneficio y en la contratación de mujeres. Su diseño requiere ajustes que amplíen la cobertura con calidad y eficiencia, partiendo por la equidad del financiamiento.

Chile ya cuenta con una red de salas cuna con aportes del Estado, administradas por JUNJI, Integra y establecimientos VTF (jardines municipales u otros sostenedores financiados vía transferencia de JUNJI). Ese sistema arrastra desigualdades: el monto promedio por niño o niña en un jardín VTF es 40% menor que en uno JUNJI de administración directa. El nuevo mecanismo sumaría una fuente adicional de inequidad.

Para evitarlo, la iniciativa debería incorporar a las salas cuna que ya reciben aportes regulares del Estado, entregando el mismo monto a VTF, JUNJI e Integra. También es razonable desde la eficiencia: usar la capacidad instalada de los jardines públicos maximiza la cobertura, reduce el costo fiscal y amplía las opciones de las familias.

Avanzar hacia la sala cuna universal es una deuda pendiente, y hacerlo bien implica asegurar el acceso y las trayectorias educativas, fortalecer la red existente y cerrar las brechas de financiamiento entre tipos de sostenedores. Con esos ajustes, la ley puede ser el primer paso de una política que entregue las mismas oportunidades a todos los niños y niñas.

Alionka Miranda, coordinadora de la Red Educación Inicial 2030
María de la Luz González, directora ejecutiva de Fundación Educacional Oportunidad y representante de la Mesa de Incidencia de la Red

Publicidad