Opinión
La tregua como “trumpantojo”
El trumpantojo es una técnica artística que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. La palabra deriva de “trampa ante el ojo” o del francés “trompe l’oeil” (engañar al ojo).
La Real Academia Española lo define como “trampa o ilusión con que se engaña a alguien haciéndole ver lo que no es”. Hoy, el presidente de Estados Unidos y sus principales lugartenientes, han inventado con esta tregua de dos semanas un trampantojo (podríamos decir, parafraseando: un “trumpantojo), intentando hacernos ver lo que no es.
Primero, que creamos que Estados Unidos ya ha ganado la guerra contra Irán, cuando realmente no ha conseguido ninguno de sus objetivos, y ha debido aceptar un alto el fuego que le resulta muy conveniente ante la sangría presupuestaria y la creciente oposición interna que está sufriendo incluso entre sus partidarios. Además del progresivo rechazo internacional, especialmente de sus aliados.
Segundo, hacernos creer que ha destruido el régimen de los Ayatollas, que han demostrado una preparación para resistir no imaginada, y ha conseguido que se radicalicen aún más en su tiranía y en el aplastamiento a su pueblo, que no tiene la culpa de nada.
Tercero, que ha liquidado la capacidad militar y nuclear de Irán, cuando es evidente que el país ha sido capaz de aguantar y de pasar a la ofensiva durante 40 días, con una exitosa estrategia destinada a fatigar a EEUU y restarle apoyos en la región. Y que no hay evidencia de que la capacidad nuclear de Irán haya sido liquidada.
Cuarto, que con la reapertura temporal del Estrecho de Ormuz producto de la tregua, se ha ganado algo, cuando ya producto de esta guerra se ha perdido una situación previa, afectando a todo el planeta. La Guardia Revolucionaria de Irán mantiene el control del paso, y además ha decidido empezar a cobrar un peaje a las embarcaciones, aun cuando esto contraviene el derecho internacional, de dos millones de dólares, además, pagaderos en yuanes. Y solamente pueden pasar diariamente unos 15 barcos, cuando antes pasaban en promedio 135.
Quinto, dar a entender que controla a Netanyahu en su ofensiva contra palestinos e iraníes y todos quienes se opongan a sus designios, cuando ha quedado demostrado que no obedece los dictados de Trump, y de hecho se ha descolgado de este acuerdo temporal de alto el fuego.
Finalmente, lo que resulta más delirante, es su pretensión de que es posible para EEUU destruir no solo al régimen iraní, sino supuestamente a toda la civilización persa, una de las más antiguas del mundo, perteneciente a los pueblos indoeuropeos. No solo es una pretensión irrealizable, sino un atentado contra la cultura universal. El pueblo persa en la antigüedad hizo grandes aportes que llegan hasta nuestros días, por ejemplo a la ingeniería, la medicina y las matemáticas y el álgebra. En esto último, seguramente Trump ignora que los “algoritmos” derivan su nombre de los estudios del matemático persa Al-Juarism.
Que hoy esa nación esté dominada por un régimen opresor que la comunidad internacional repudia, no justificaría una acción como esta. Por lo demás, al parecer esta ha sido una gota que está rebasando el vaso de la tolerancia interna en EEUU, incluso entre la liga MAGA, a las perniciosas decisiones atrabiliarias del presidente.
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