Publicidad
La nueva oportunidad del centro y la izquierda Opinión Imagen referencial. Crédito foto: Agencia Uno

La nueva oportunidad del centro y la izquierda

Publicidad
Emilio Espinoza Arellano
Por : Emilio Espinoza Arellano Periodista. Magíster en Comunicación Estratégica. Consultor en Resiliencia Estratégica.
Ver Más

¿Cómo hace la oposición entonces? La centroizquierda juega en la cancha de la derecha de visita siempre con los temas que impone en su agenda, generando un framing casi indestructible, que se amplifica en los medios de comunicación con la  agenda setting. 


El Mostrador Fuente Preferida

La mayoría de la oposición se encuentra en debates internos para trazar su carta de navegación para los próximos años.

Es una instancia política que legitima la hoja de ruta con la militancia de a pie en el país. Lo importante es que la información de las conclusiones tenga un diseño de comunicación interna tan relevante como la externa.

Todos y todas deben empaparse de este camino y obrar lo propio. Es momento de reunir fuerzas puertas adentro para luego aunar criterios de unidad en el completo arco político del centro y la izquierda, sincerar acuerdos y desacuerdos y construir un sólido programa que sea atractivo a la ciudadanía. 

La táctica electoral que se avecina es relevante, pero si nos quedamos en números y cupos sin atender los temas de fondo será sembrar en el desierto además en un contexto hostil.

El relato político comunicacional debe dejar de convencer a los propios y salir a conversar sobre la idea de sociedad que se propone a la población de manera asertiva. 

No se trata solo de volver a atender a los trabajadores y dejar a las “minorías woke”, como proponen algunos, se trata de que todos se sientan representados. Es cosa de mirar los números de votantes en comunas populares que prefirieron a Kast. 

El trabajador de antaño ya no existe. Eso hay que sincerarlo. Muchos hoy solo prefieren acceso al consumo y rápida ascensión social. No está mal, pero se requiere una lectura de centro izquierda general que se traduzca en un programa atractivo.

El centro y la izquierda deben hacerse cargo de la derrota cultural con todos sus elementos. Un buen ejercicio fue el encuentro del progresismo en Barcelona realizado en abril de este año que definió tres caminos: combate a la desigualdad, Gobernanza digital (desinformación y noticias falsas) y multilateralismo y paz. 

Las oposiciones deben atender este nuevo fenómeno y sus demandas sin renunciar a sus convicciones.

Un error, a mi juicio, es la falta de coherencia en el tiempo y diseño, fatal en la comunicación política. Con desinformaciones más o menos, la ciudadanía no le creyó al Gobierno del presidente Gabriel Boric que la batería legislativa de Seguridad Pública era la más robusta en años de democracia cuando efectivamente lo fue.

Probablemente faltaron años de abrazar esta demanda y una propuesta propia y complementaria a lo coercitivo sobre cómo atender sus causas en educación, reinserción, trabajo y capacitación juvenil, entre otras. 

¿Cómo hace la oposición entonces? La centroizquierda juega en la cancha de la derecha de visita siempre con los temas que impone en su agenda, generando un framing casi indestructible, que se amplifica en los medios de comunicación con la  agenda setting

Recordemos que los diferentes poderes reales y fácticos se sintieron amenazados en el primer proceso constitucional y sostuvieron una sólida maquinaria comunicacional en medios y redes sociales, informando y desinformando.

Con todo, la estrategia no se acabó con la derrota del Apruebo y dedicó su fuerza -incluso- a denostar a la candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei inventando una supuesta enfermedad en plena campaña. 

Sin querer avalar estas formas la lectura fue correcta. Según la XI Encuesta Nacional de Televisión del 2024 (ENTV) del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), el 70% de la ciudadanía se informa por redes sociales, el 68% por la tv y un 36% por la radio, que además goza de mayor confiabilidad y un 31% por matinales de televisión abierta. 

Ahí fue precisamente por donde entraron. Claire Wardle, investigadora y académica británica sostiene que el problema de las noticias falsas va mucho más allá de simples errores informativos y constituye una amenaza para las democracias porque erosiona la capacidad de los ciudadanos para deliberar sobre una base común de hechos. Además argumenta que la desinformación deliberada busca confundir, polarizar y debilitar la confianza en instituciones, medios y procesos democráticos.

En este contexto, los diferentes procesos políticos de la oposición, como se estimó en Barcelona deben hacerse cargo de esta problemática junto con dar conducción y credibilidad con su mirada de la sociedad. Abordar legítimas y nuevas técnicas de la comunicación moderna es parte de ese trabajo y denunciar el mal uso de las comunicaciones también porque socava la democracia. 

Es menester aprovechar el impulso de los congresos y conferencias y darle vida también en cada frente de masas, como le llamaban en antaño. Todos y todas debieran asumir responsabilidades porque ni las directivas ni los parlamentarios y alcaldes podrán solos para lograr ser alternativa nuevamente.

Como se dice en la política contemporánea unos deben estar en la loma viendo los escenarios prospectivos y entregando herramientas para el objetivo concreto y otros sobre el llano en la inmediatez. Porque todos en el llano, en la rapidez de la cuña para prensa y del momento no sirve para el propósito final. 

Recordemos que Antonio Gramsci señalaba que el poder no se sostiene solo por coerción, sino “por la capacidad de una clase de construir consenso cultural y moral en la sociedad” y que Vladimir Ilich sostenía que ante la debilidad del movimiento es necesario replegarse, organizarse y “acumular fuerzas”. 

Es precisamente lo que debe buscar la oposición en este momento con las herramientas comunicacionales que entrega la modernidad.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.

Publicidad