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UDI-RN: la semana que vivimos en peligro Tras complejo escenario postprimarias

UDI-RN: la semana que vivimos en peligro

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Claudia Rivas Arenas
Por : Claudia Rivas Arenas Periodista de El Mostrador @crivasa
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Es parte del paisaje que la relación entre los partidos de la Alianza nunca ha sido fácil, algo que tiene que ver más con relaciones personales que con diferencias de fondo, como se encargaron de dejarlo claro ambos aspirantes a La Moneda en los escasos debates en que se enfrentaron. Pero ahora que ya hay un ganador viene la peor parte. Renovación tiene que lamerse las heridas rápidamente, levantarse y salir a la calle a contar las bondades de Pablo Longuiera. Y eso está costando mucho, no tanto por el abanderado, sino por su entorno.


Aunque la postura oficial de Renovación Nacional es que tras la disculpa de Joaquín Lavín, por el mal trato que se le dio a Andrés Allamand la noche del domingo, se dio vuelta la página, lo cierto es que, salvo poco honrosas excepciones, el desaire caló muy hondo. Demasiado como para que el vocero de Pablo Longueira lo borrara con una performance a la que fue obligado por las circunstancias. Ese comportamiento es el que ha provocado un cúmulo de dudas razonables entre las cúpulas de la casona de Antonio Varas. Les resulta difícil entender que no se hayan respetado los protocolos y rituales que se acostumbran, hacia el perdedor, tras un proceso eleccionario. Por lo que sospechan derechamente del comportamiento amigable del abanderado presidencial hacia RN. Adicionalmente, existe la convicción de que el polémico desliz fue filtrado para generar la “idea comunicacional” de que el representante de Renovación “es un mal perdedor”, lo que no contribuye para nada a generar confianzas mutuas.

Con este escenario es con el que está lidiando la directiva de RN en este período previo a la inserción en el comando de Pablo Longueira, para iniciar el trabajo conjunto. Pero también con la “ansiedad” de algunos parlamentarios de la tienda que aspiran a ocupar cargos de relevancia en esa instancia. Según cometan en la colectividad “estamos complicados internamente con las tentaciones de estar en la primera fila del comando de Longueira, de algunos parlamentarios”. Este tema no es menor debido a que la prisa puede jugarle malas pasadas a RN, que tiene —según admiten— que organizarse con calma para decidir los pasos a seguir. Esto apunta tanto al trabajo por la candidatura presidencial como en materia parlamentaria. Hasta el momento sólo hay vagos bosquejos de lo que el partido quiere. No se ha conversado formalmente el tema y, además, para hoy está fijada una reunión entre algunos dirigentes con Evópoli, que también juega un rol en los comicios legislativos de noviembre, tras su respaldo a Allmand. Por lo pronto, está el hecho de que aún no se cierra el cupo senatorial que disputará Luciano Cruz-Coke. Pero hay un principio, advierten en Antonio Varas 454: “Así como nosotros fuimos los que cedimos cupos parlamentarios en la presidencial pasada, ahora la UDI es la que debería hacer ese esfuerzo”.

Pero aún “no hay nada claro”, admiten en la tienda, en la que están intentando postergar cualquier nueva cita con el abanderado, hasta diseñar una estrategia que les permita salir bien parados de una derrota para la que no parecen haber estado preparados. De hecho, en RN confiesan que se pensó seriamente en posponer la reunión programada para hoy entre los secretarios generales del pacto, Mario Desbordes (RN) y José Antonio Kast (UDI), con el fin de trabajar en la plantilla de los candidatos a consejeros regionales, dicen en Renovación y mantenían su postura hasta antes de concretar la cita, pese a que la pauta enviada por sus aliados agrega también la plantilla parlamentaria, lo que fue asumido ya como una suerte de coerción innecesaria. Tras la cita, Desbordes aseguró que no se le impondrá “ningún tipo de condiciones” a la UDI en esta materia. Más tarde, en conversación con El Mostrador, aseveró que en el encuentro sólo se miró “someramente” la plantilla parlamentaria, “pero no se negoció nada, porque eso lo van a hacer los presidentes de ambos partidos”.

Estas posiciones contradictorias no contribuyen a generar confianzas mutuas. Algunos en RN incluso sienten una fuerte presión para acelerar los procesos internos de su partido que aún está “pasando por un duelo”, sin darle tiempo a adoptar definiciones. Es debido a esto que en tienda de Carlos Larraín Peña preocupa la ansiedad de algunos de sus parlamentarios por integrase lo antes posible al comando presidencial oficialista y ya “están intentando asumir la negociación parlamentaria”, dardos que apuntan a un par de senadores y otro tanto de diputados.

De allí que tras la cita entre los senadores de RN y el abanderado, un alto dirigente plantee que “nos queda la duda eterna de si Longuiera cree realmente que puede ganar y si es así nos necesita o si su buena disposición y apertura es para ablandarnos y sólo se está preparando para pasarnos la aplanadora”. Por lo pronto, en RN confiesan que las disculpas de Lavín los dejan tranquilos, sólo porque “son una señal concreta de que el que está mandando en el comando es Longueira”. Signo de que la molestia con Lavín no se ha diluido. Sobre todo, porque los más desconfiados están convencidos de que la actuación del jefe de campaña, ese fatídico domingo para RN, fue un acto de venganza debido al discurso con el que Allamand reconoció su derrota. Esa noche, recuerda un dirigente, “le hizo varias repasadas a Longueira y aclaró que la votación demostraba que el centro social no existe. Eso seguro le molestó a Lavín, porque esa es su creación”.

Larraín en la mira de Larraín

En todo caso, superado ese impasse con las respectivas disculpas públicas de Lavín, algo que RN recibió con “enorme satisfacción” y dada “aparente” buena disposición del abanderado se podría encontrar una fórmula de trabajo que deje cómodo al partido perdedor. Por lo pronto, en la casona de Antonio Varas descartar que Allamand se integre a la estructura de la campaña del abanderado oficialista. Más bien, adelantan, la idea es que “va a colaborar con Longueira directamente, cada vez que lo necesite lo apoyará, pero no se va a integrar al comando. Eso lo habló directamente con Longueira”, remacha una alta fuente del partido.

Lo que da una idea de lo difícil que está siendo el escenario para RN. A lo que se suma la mala relación con el gobierno, particularmente con el Presidente Sebastián Piñera y los ministros Cristián Larroulet y Felipe Larraín. Por lo pronto, las declaraciones del timonel Carlos Larraín el jueves, tras reunirse con el jefe de gabinete, dan cuenta con nitidez que el custodio de la billetera fiscal está en la mira del duro dirigente. Y según se comenta con ironía en la colectividad de Larraín “esto no ha terminado con esas declaraciones”. Lo peor es que antes de los dichos del líder de Renovación, el martes recién pasado, los diputados de la tienda notificaron al titular de la Segpres que no serán más un buzón de los proyectos del gobierno y como prueba de ello exigieron al Ejecutivo un proyecto de salario mínimo de 210 mil pesos, asegurando que de no llegar a esa cifra, no contarán con los votos de la bancada. Decisión que se adoptó en el marco de un acuerdo unánime.

Por otra parte, mientras RN se ordena para comenzar la negociación definitiva de la plantilla parlamentaria, no contribuye para nada al buen ambiente en la coalición oficialista, el que se filtre “desde la UDI” que se está negociando una candidatura parlamentaria con Ignacia Golborne, lamenta un dirigente.

Las facturas

Adicionalmente está el escenario de las cuentas internas a quienes no trabajaron por Allamand y que no han pasado desapercibidos ni en el partido ni en el comando ni para el propio candidato. En la comisión política del lunes, el secretario general del partido hizo la correspondiente crítica en duros términos. En el partido existe pesar porque quienes los representan en el gobierno no se la haya jugado por Andrés Allamand como sí lo hicieron los adherentes de Longueira. Incluso se duda del supuesto ataque de franqueza de la vocera Cecilia Pérez, cuando afirmó que su candidato era el ex titular de Defensa y que le costó una reprimenda y el hecho de que esté siendo considerada para integrar el comando constituye una reafirmación para sus críticos. Pero también existen quejas sobre la actuación del ministro Rodrigo Hinzpeter, quien el día de la primaria —se comenta en RN— “llamó a votar por la Alianza y no por Andrés”, lo que se atribuye a que “hace mucho tiempo que él no tiene nada que ver con el partido” y con el titular de Agricultura, Luis Mayol, “ni contamos, porque nunca ha participado”, se lamenta un representante de Renovación.

En este contexto es que sale a colación la intervención electoral del gobierno. En RN están convencidos mayoritariamente de que La Moneda se la jugó por Longueira. Y no habrá pruebas ni datos que los hagan cambiar de opinión. De allí que en esta nueva etapa preocupe cómo se prepara la administración Piñera para enfrentar la campaña. Aunque en este tema hay matices, hay a quienes les preocupa que la actuación del Ejecutivo los deje sin “altura moral” para criticar si después otro gobierno le sigue los pasos al actual en materia eleccionaria. De allí que a muy pocos sorprendieran los dichos del secretario general de RN, este jueves en Radio Cooperativa, donde señaló que “si un ministro quiere hacer campaña, que renuncie”. A partir de estas declaraciones un antiguo militante de la tienda agrega molesto que cosas como las que ha hecho el gobierno en este proceso electoral “pasan en países como Venezuela, que tanto criticamos”.

Por eso que el tema de la directora UDI del Injuv que debió renunciar debido a que se le acusa de intervención electoral con recursos públicos es tan importante para RN. En la tienda han seguido el tema, porque la denuncia la hizo un militante de la colectividad, Tomás Fuentes, y porque Joaquín lavín podría tener algunas responsabilidad en los hechos, que ocurrieron bajo su mando. Tan preocupante es el caso que la bancada de diputados almorzó el miércoles en Valparaíso con Fuentes, para que entregara todos los antecedentes. Tras la conversación se acordó que es necesario facilitar la investigación y se citará a la Comisión de Juventud de la Cámara, para la próxima semana, a varios de los involucrados en las denuncias, a funcionarios del Injuv y al ministro Bruno Baranda. Este último está en una incómoda situación, dicen quienes lo defienden en RN, porque estaría asumiendo la responsabilidad de algo que pasó mientras Lavín encabezaba el ministerio de Desarrollo Social. Pero hay otro sector que no está dispuesto a quemarse en la hoguera por el actual titular de esa cartera. ¿La razón? Muy simple, un sector lo tiene entre los representantes del partido en el gobierno que no se la jugaron por Allamand, incluso lo acusan de “operar para la UDI” desde su cargo.

En este cada vez más complicado escenario interno es que se está tratando de organizar una cena de homenaje al derrotado candidato. Mientras que la bancada de diputados ya concertó una cena para este lunes 8 de julio, en la casa del jefe de la bancada, Pedro Browne.

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