Publicidad
Piñera cierra el Penal Cordillera y pone broche de oro a su agenda personal por los 40 años del golpe ‘Mamo’ Contreras, Krassnoff y Espinoza serán trasladados a Punta Peuco

Piñera cierra el Penal Cordillera y pone broche de oro a su agenda personal por los 40 años del golpe

Publicidad
Marcela Jiménez
Por : Marcela Jiménez Periodista de El Mostrador
Ver Más

En el entorno del mandatario consideran que con esta decisión “está haciendo algo muy inteligente para el sector, instalando un hito, un punto de inflexión”. Explican que de ahora en adelante se instala el antecedente que un gobierno de derecha, más allá de si es bueno o malo, de sus aciertos y errores, lo importante es que será “una derecha sin Pinochet”. [Actualizada]


Primero fue la condena irrestricta a las violaciones a los derechos humanos en dictadura y luego la crítica a los “cómplices pasivos” que hubo en el mundo civil en esos 17 años. Pero la agenda personal que desplegó el Presidente Sebastián Piñera durante septiembre, marcado por los 40 años del golpe militar, tuvo esta tarde el broche de oro con el anuncio del cierre del Penal Cordillera, donde 10 ex militares —encabezados por el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras— cumplen condenas por los crímenes de lesa humanidad.

Ya en la semana de conmemoración del 11 de septiembre se hacían balances azules en La Moneda, que consideraba que el mandatario había logrado ser uno de los actores centrales de la fecha que se tomó la agenda nacional, que había dado un golpe a la cátedra al correr la valla de la derecha y hacer la diferencia en el sector. Pero con el cierre del Penal Cordillera en el gobierno recalcan ahora que fue capaz de “demostrar con un hecho concreto, indiscutible, lo que ya había marcado con sus palabras”.

Es más, en el entorno del Piñera considera con esta decisión “está haciendo algo muy inteligente para la derecha, instalar un hito, un punto de inflexión”. Explican que de ahora en adelante se instala el antecedente que un gobierno de derecha, más allá si es bueno o malo, de sus aciertos y errores, lo importante es que será “una derecha sin Pinochet”.

Esta es la derecha de Piñera, sin lastres de la dictadura, de ninguna índole, la que en las últimas dos décadas se trató de potenciar con el rótulo del ala liberal.

Pero gratis no le va a salir el acierto en todo caso. En el oficialismo y en el gobierno advierten que habrá conflictos con esa otra derecha que quedó fuera de la performance presidencial de septiembre, esa de la UDI y sectores de RN, los mismos que las semanas previas a la conmemoración de los 40 años, reclamaron varias veces en La Moneda por el tenor de las declaraciones de Piñera en este tema.

“Es cierto que lo complicado es que lo hace en plena campaña presidencial y es indiscutido que con toda esta agenda, la gran perdedora es Evelyn Matthei”, reconocen históricos del piñerismo en el gobierno.

Hay quienes son más categóricos aún y sentencian que a la abanderada oficialista “la mató sin apelación”. Ello, porque más allá de declaraciones como las de hoy donde Matthei aseguró “hemos visto con shock cómo hacen asados en algunos penales, mientras en otros penales la gente no cabe”, han sido más sus desaciertos durante septiembre, reclamando incluso en público que la agenda de los 40 años fue una trampa.

Efecto dominó

Desde el fin de semana que se sabía que Piñera estaba evaluando la posibilidad de cerrar el penal, como efecto directo de la polémica entrevista que el 10 de septiembre otorgó el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, a tres canales de televisión. Esa entrevista generó profunda molestia en La Moneda por considerar que exacerbaba las divisiones y, de paso, dejó en evidencia los privilegios que gozan los condenados en el recinto Cordillera.

Piñera tomó la decisión en base a los dos informes que se realizaron sobre las condiciones de reclusión, infraestructura y privilegios que gozan los condenados en en el Penal Cordillera y en Punta Peuco, los cuales revisó durante su regreso a Chile anoche de la gira a Estados Unidos.

Ya se había dicho en días previos que la decisión la anunciaría Piñera una vez de regreso en Santiago, lo que hizo esta mañana. Durante todo el día en La Moneda se trabajó enfocados a los anuncios sobre lo que serán las partidas presupuestarias que mandará el Ejecutivo al Congreso en los próximos días y en la cadena nacional que a las 21:00 horas iba a dar el mandatario sobre el tema.

Sin embargo, durante la reunión con sus ministros del comité político en la tarde, el diseño cambio radicalmente, se bajó la cadena nacional y se optó por un anuncio directo y concreto en voz del propio Piñera.

Así, a las 18:00 horas frente a los micrófonos anunció la decisión de cerrar el Penal Cordillera, explicando que los 10 condenados —Contreras, Miguel Krassnoff, Marcelo Moren Brito y Pedro Espinoza entre otros— serán trasladados al Penal de Punta Peuco. Será Gendarmería —agregó— la que deberá definir las formas y tecnicismos de esos cambios.

Piñera dijo que la decisión la tomó en base a tres criterios: resguardar la igualdad de todos ante la ley, la seguridad de los internos y asegurar la eficiencia de Gendarmería.

“El gobierno ha tomado la decisión de cerrar el Centro Penitenciario Cordillera y trasladar a los internos que están en ese centro, y que son 10 personas, al Centro Penitenciario de Punta Peuco. De esta forma estamos satisfaciendo esos tres principios, que son principios que deben regir en todos los actos y en todas las acciones del gobierno”, afirmó el mandatario.

Los cambios de planes, en parte, pasaron por no dilatar más una decisión que era secreto a voces en el gobierno. Era muy difícil que Piñera no anunciara el cierre, porque se habría contradicho, echando por tierra todo lo ganado en estas semanas.

No había mucho espacio tampoco para postergar el tema. El clima público no podía ser más favorable con la lluvia de críticas por los privilegios de los ex militares en ese penal, a raíz del frustrado almuerzo de camaradería que se pensaba realizar a Krassnoff el miércoles.

Además, el debate del presupuesto 2014 copará la agenda los próximos días, opacando un anuncio que incluso desde los organismos de derechos humanos, rápidamente celebraron la decisión del cierre y reconocieron que nunca pensaron que sucedería esto en un gobierno de derecha.

Publicidad

Tendencias