Comunidad de la Usach denuncia crisis institucional por supuesta colusión tras millonaria licitación de proyecto
La Universidad de Santiago finalizó de manera anticipada el contrato por $10 mil millones con la empresa española ISOLUX-CORSAN, además se querelló por fraude al Fisco y cohecho, y efectuó una denuncia por colusión contra dos ex funcionarios de la casa de estudios.
Desde hace unos días la comunidad de la Universidad de Santiago se ha visto sorprendida por publicaciones de prensa y un informe de la Contraloría General de la República que involucra a la Usach en situaciones que afectan seriamente a su imagen pública y la confianza interna en la toma de decisiones de las autoridades.
El proceso de licitación y «construcción del edificio docente y centros de administración EDOC-USACH», tienen en la mira a la universidad. La adjudicación del proyecto, en 2012, por 10 mil millones de pesos, fue entregada a la empresa española ISOLUX-CORSAN. Según un comunicado firmado por la Feusach, la Asociación de Funcionarios, la Asociación de Profesionales, la de Académicos y la Coordinación de Profesores por Horas de Clases, esta empresa «contaba con un amplio historial de malas prácticas, efectuó el pago de coimas para adjudicarse el proyecto, liberarse de multas, obtener adelantos de dinero y acceder a prórrogas en los plazos de entrega de la obra convenida con la Universidad. Todo esto en conocimiento de autoridades de confianza del Rector que han puesto en riesgo el patrimonio de nuestra institución».
En el mismo comunicado se señala que «actualmente la construcción del edificio presenta un 20% de grado de avance, pese a que a diciembre del año 2014 debía estar concluido», según informó Ciper Chile. La Universidad de Santiago finalizó de manera anticipada el contrato por $10 mil millones con la empresa, además se querelló por fraude al fisco y cohecho, y efectuó una denuncia por colusión contra dos ex funcionarios de la universidad.
Ante lo ocurrido, los firmantes aseguran que «las irregularidades que se han visto reflejan una grave crisis de la actual institucionalidad y la necesidad de contar con un estatuto orgánico que garantice la separación entre las funciones normativas y ejecutivas, así como los debidos controles democráticos en la toma de decisiones».
Agrega que «bajo la denominación de ‘cargos de confianza’ el Rector ha colocado profesionales externos en puestos estratégicos de la gestión administrativa, sin consideración a profesionales que poseen una larga trayectoria en la Universidad y que cuentan con las competencias y probidad necesaria para asumir tales funciones».
Por otra parte, denuncian el incumplimiento del exento 4185 del año 2010, que “crea una comisión superior de gestión estratégica de construcciones para el desarrollo arquitectónico y urbanístico del campus universitario de la Universidad de Santiago”, la que depende directamente de Rectoría, «la cual tenía como propósito velar por el cumplimiento del plan de infraestructura de la Universidad, así como supervisar, evaluar y controlar el uso de los recursos. Esto refleja que no hubo voluntad política para implementar y fiscalizar su funcionamiento. Cabe señalar que los miembros de esta comisión debían ser designados por el Rector con aprobación de la Junta Directiva».
Además cuestionan la designación del académico Hans Fox en el cargo de “Jefe del Departamento de Gestión de la Infraestructura”, ya que fue Presidente de la Junta Directiva mientras se aprobó el proyecto EDOC USACH «y corresponsable de la creación la Comisión antes mencionada que nunca entró en funcionamiento. Esta designación no da transparencia ni garantía en la gestión encomendada. En la misma línea, cuestionamos el papel del Prorrector en este proceso, quien participó en todas las instancias que dieron curso a las irregularidades denunciadas».
Además, llaman a la autoridad superior a investigar, pues «es evidente que los procedimientos de la Contraloría interna y de la Dirección Jurídica que participa en las investigaciones sumarias no son mecanismos que garanticen una investigación imparcial cuando la dependencia jerárquica de sus funcionarios es de las autoridades superiores responsables de la gestión institucional».