Oposición recalca «mala conducción política» del Gobierno tras rechazo a Enrique Rajevic
«El problema es que no hubo negociación, no sólo con la oposición, sino que también en la Nueva Mayoría, eso refleja que aquí hubo un error básico en la negociación. No se puede improvisar nombres, ni imponer nombres, la elección de un Contralor exige grandes mayorías», señaló el presidenta de la UDI, Hernán Larraín.
Como una verdadera derrota para La Moneda, ha sido leído el rechazo al candidato para Contralor General de la República, por parte del Senado.
El senador de la UDI, Víctor Pérez, señaló que el rechazo a Rajevic «es el reflejo de la mala conducción política que tuvo este nombramiento».
Para el parlamentario gremialista los dos tercios que exige la Constitución, para la aprobación del Contralor General requiere desde el Gobierno «generar entendimiento y acuerdos amplios y el Gobierno no quiso hacer eso, quiso imponer un nombre que tuvo profundas dificultades (…) es una lección que saque el Gobierno que para los próximos nombres propuestos».
Por su parte la senadora de Amplitud, Lily Pérez, hizo hincapié en que el error fue del Gobierno «al no dialogar» y llegar a un candidato de consenso, además recordó las palabras del ministro del Interior, Jorge Burgos, quien con tono irónico -días antes de la votación- comprometió su cargo si se perdía esta votación. «Yo espero que el Gobierno aprenda, que ésta sea una lección para el gobierno», dijo la senadora.
El senador y presidente de la UDI, Hernán Larraín, quien se abstuvo de votar aseguró que el rechazo a Rajevic es resultado de «una mala negociación que hizo el gobierno».
Además respondió al emplazamiento del senador Pizarro, quien argumentó que la derrota también se debe a que Larraín no cumplió su compromiso de apoyar la carta de La Moneda. «No puede ser que un voto del presidente de la oposición sea el que le permitiera sacar adelante al gobierno su propuesta», dijo y afirmó que «acuerdo político no he tenido con nadie».
«El problema es que no hubo negociación, no sólo con la oposición, sino que también en la Nueva Mayoría,
eso refleja que aquí hubo un error básico en la negociación. No se puede improvisar nombres, ni imponer nombres,
la elección de un Contralor exige grandes mayorías», señaló.
«No es la primera vez que se rechaza un Contralor, eso no significa que el ministro se tenga que ir para la casa». Además Larraín destacó la diferencia con las negociaciones entorno al nombre del Fiscal Nacional, recalcó que ahí «no se ha impuesto un nombre, se están conversando alternativas, ahí ha habido un diálogo previo (…) si es pero que para el fiscal nacional si alcance, yo espero que haya un proceso de conversación».