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Dirigentes indígenas en pie de guerra por reducción de escaños reservados: exigen al menos 20 cupos en Convención Constitucional PAÍS Crédito: Aton

Dirigentes indígenas en pie de guerra por reducción de escaños reservados: exigen al menos 20 cupos en Convención Constitucional

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El debate en la Comisión Mixta prosigue hoy respecto del número de escaños que tendrán los representantes de los pueblos originarios en la Convención Constitucional. Pero hasta ahora no hay ninguna señal de que se produzca un acuerdo en torno al guarismo. La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Emilia Nuyado, es enfática en señalar que «los pueblos indígenas han manifestado que estos escaños deben ser supranumerarios y que deben tener como base el Censo 2017. No podemos rebajar de 25 a 18, menos a 15, debiera ser el mínimo de 20″. Además, las comunidades critican la exclusión sufrida en el Acuerdo por la Paz –donde se delineó hace más de un año la ruta constitucional, sin considerarlos. “Chile necesita construir una constitución amplia y pluralista, teniendo presente que fueron y fuimos los actores y gestores político-sociales los que gatillamos y exigimos desde las calles este cambio constitucional», advierten.


El debate por los escaños reservados para pueblos originarios que participarán en la redacción de la nueva Carta Fundamental continúa este sábado y el próximo lunes en la Comisión Mixta, bajo una tensión que hasta hoy no se ha resuelto y que lleva más de un año de discusión, luego del  “Acuerdo por la Paz Social y nueva Constitución”, firmado el histórico 15 de noviembre de 2019.

Se trata de una discusión compleja donde las posiciones del oficialismo versus la de la oposición se han enfrentado en las últimas semanas, entrampando una salida que debiera ser cuanto antes, pues el 11 de enero deben estar inscritos los candidatos. En este tira y afloja el gran tema de conflicto es el número de representantes de los 10 pueblos originarios.

La oposición que en principio propuso que fueran 25 escaños estuvo dispuesto a flexibilizar su posición y redujo el número a 18, pero bajo una modalidad híbrida: nueve serían elegidos dentro de los 155 convencionales y los otros nueve serían escaños supranumerarios. Sin embargo y, pese a quedar solo con un diferencia de tres escaños, la derecha no cedió.

Desde la comunidad mapuche se han mostrado insatisfechos con el escaso avance que ha tenido el proyecto. Y también han manifestado su disconformidad con las distintas propuestas que han surgido desde la oposición, pues consideran que va en detrimento de la representatividad de los pueblos originarios. También cuestionan que se les esté ahora exigiendo un padrón indígena en tiempos de pandemia que -a su juicio- resultará una burocracia sin sentido y que podría subsanarse con la autoidentificación en el momento de votar.

También apuntan sus dardos contra la poca flexibilidad que ha tenido la derecha en esta materia. La ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar, no ha cedido ni un centímetro en su propuesta de 15 escaños indígenas dentro de los 155 convencionales. Nulo margen de negociación ha existido en la oposición, pese a la propuesta del senador Pedro Araya, quien comenzó reduciendo los cupos de 25 a 20 cupos para luego bajar a 18, tal como fue la propuesta del diputado independiente René Saffirio.

«La situación es una vergüenza. No se puede denominar de otra manera. Ya se ha cumplido un año desde que comenzó a discutirse en el Parlamento el mecanismo de los escaños reservados, y no hay hasta ahora ninguna perspectiva de avance, y parece que estamos lejos de tener una solución. Es completamente una vergüenza y un signo de la relación que tiene el Estado con los pueblos indígenas», planteó a El Mostrador el abogado Salvador Millaleo.

«Resalta la inflexibilidad de la derecha, que propone un mecanismo que, en realidad, para los pueblos indígenas parece más que una propuesta, una excusa, porque plantea mecanismos que en el fondo lo único que hacen es entorpecer la participación indígena. Establecer, por ejemplo, un padrón, un registro especial, cuando no queda tiempo para hacerlo y sobre todo cuando estamos en una pandemia que no permitiría nunca a los pueblos indígenas poder inscribirse realmente en ese registro es un descaro», dijo Salvador Millaleo.

Actuar «clasista, racista y discriminatorio»

Para la diputada mapuche y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, Emilia Nuyado (PS), la derecha ha tenido un actuar «clasista, racista y discriminatorio, ha dilatado todo este proceso, no ha querido aumentar los cupos, lo tiene minimizado en 15. No quieren que esto sea supra-numerario, sino que esté dentro de los 155 convencionales».

«Además se opuso durante todos estos días a que las personas tengan derecho a autoidentificarse. Hablaban de este registro tan pequeño que dispone la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), que además son los pueblos los que tienen que validar los apellidos en sus respectivos territorios y pueblos. Por lo tanto, la Conadi no tiene este estudio respecto a la cantidad de apellidos que pudieran primar y que pertenezcan a los pueblos indígenas dentro de un catastro», cuestionó la parlamentaria.

Nuyado denunció que «hay un consejo político de Chile Vamos. Hay representantes como el Enama (Corporación de profesionales Mapuche), que son militantes de derecha, y ellos mismos reclaman y dicen que el Gobierno no les ha preguntado absolutamente nada».

En ese sentido,  Nuyado apuntó a la ministra Rubilar y la calificó de «prepotente». Aseguró que «en el Enama dicen que la ministra Rubilar es una mujer que tiene doble estándar, que se ha reunido con ellos y ha impuesto que sean 15, que se haga el registro, que estos no sean supra-numerarios. Ellos tienen claro y han fijado su posición política respecto a la participación de escaños reservados de los pueblos indígenas».

Por último responsabilizó a Rubilar del tiempo que se está perdiendo debido a «la actitud clasista, racista y discriminatoria del Gobierno», teniendo en cuenta que la inscripción de candidatos es el 11 de abril.

«Hay miedo a la constituyente indígena»

Desde el mundo mapuche no solo apuntan sus dardos hacia la derecha. También critican la poca capacidad de la oposición para negociar e imponer la mayoría que ostenta en el Parlamento. Así lo planteó el analista político Diego Ancalao. «Uno puede ver en esto una falta de capacidad política impresionante de la oposición, una inoperancia que se basa en la incapacidad de generar acuerdos en base al poder de negociación que tienen ellos. Es decir, el Presidente Piñera tiene varios proyectos en carpeta que la oposición le ha aprobado, y aun así demuestra la incapacidad de capitalizar los votos que tiene en el Congreso para resolver el tema de los cupos reservados para indígenas», cuestionó.

«Al ver que no ejercen ese poder, a uno le queda la duda que en el fondo un discurso es para la cámara, y otro discurso es en la cocina y en esa sala de cuatro paredes donde se está negociando», sostuvo Ancalao.

Además acusó la falta de visión de futuro y el nulo interés del Gobierno en escuchar las demandas sociales de la gente y los pueblos originarios. «No hay voluntad política de resolver el tema y el debate de escaños es parte del reality show para la tribuna, porque lo que yo veo detrás de esto es que la casta política transversal tiene un pacto de no agresión y de mantener sus privilegios, porque si se permiten los escaños reservados, ya sea dentro de los 155 o fuera, estos 24, 25, 18, 15, los que sean, si son electos por un padrón distinto (…) van a cambiar la balanza de los dos tercios en el proceso constituyente».

«Los dos tercios, que es la regla del juego que permite que la mayoría sean de gobierno y oposición, perderían esa hegemonía si es que ingresan 15 ó 20 indígenas, y estos cambiarían el poder de decisión de la nueva norma de la Constitución que están hecha a la medida de estas dos hegemonías. Hay miedo a la constituyente indígena, y ese miedo es transversal. Por eso es que esta incapacidad política de negociación es para después lavarse las manos», advierte.

Respecto a la poca flexibilidad que ha tenido la derecha para negociar en la materia de los escaños reservados, Ancalao considera que esto se debe «a que gran parte de la derecha es financiada por grupos de poder económico que tienen intereses en los territorios indígenas. Ellos no van a permitir que los indígenas entren a definir los derechos territoriales, porque eso va a chocar con la hegemonía y  los intereses que ellos tienen en territorio mapuche».

«Mínimo 20 escaños reservados»

Los dirigentes mapuche tampoco se han visto satisfechos con las otras propuestas de la oposición sobre escaños reservados para pueblos indígenas. Ancalao planteó que «las propuestas que están presentando no van en relación a la necesidad de petición de los pueblos indígenas. Se muestra que son propuestas que van en base al poder de negociación del Gobierno. Son propuestas que no consisten en temas de fondo, solamente en cambiar el número de los constituyentes, por lo tanto para mí son negociaciones estancadas que van bajando cada vez más el número de representantes indígenas. Y si baja mucho, lo que se hace es quitarle el poder a los pueblos indígenas para que puedan tener esa capacidad para incidir en las decisiones de los temas de la nueva Constitución».

Para el dirigente mapuche, los cupos indígenas tienen que ser mayor a 20, «porque los pueblos indígenas son 2 millones, entonces tiene que ser sobre 20 para que sea una representación de acuerdo a la densidad poblacional».

Lo mismo plantea la diputada Nuyado, quien señaló a El Mostrador que «los pueblos indígenas han manifestado que estos escaños deben ser supranumerarios y que, por lo tanto, deben tener como base el Censo 2017. No podemos rebajar de 25 a 18, menos a 15, debiera ser el mínimo de 20».

«Todo lo que se quiera rebajar es desconocer el derecho que tienen los pueblos indígenas a participar en esta convención constitucional», acotó.

Por su parte, Salvador Millaleo consideró que «la mejor propuesta es aquella que más se acerca al mayor número propuesto, y hay que asumir en esta negociación, el número ideal no se va a lograr».

«Sin embargo -aclara- es crucial que también los parlamentarios entiendan que todos tienen que hacerlo con acuerdo, dialogando, consultando a los sectores indígenas. Espero que estos parlamentarios estén conversando con actores indígenas para preguntarles su opinión».

Piden mayor participación

En medio de esta fuerte discusión, la dirigencia paritaria del “txawun político mapuche constituyente” emplazó al Gobierno y parlamentarios de Chile Vamos a zanjar los escaños reservados para asegurar la participación de pueblos indígenas en el órgano constituyente.

Ingrid Conejeros y Gustavo Quilaqueo, profesores y dirigentes de este colectivo, expresaron que «hace ya un año se viene abordando esta demanda de escaños reservados y aún no han sido capaces de atender  esta participación real y efectiva. Por ello, se deberán hacer cargo de las consecuencias que puedan seguir germinando, ante el negacionismo, racismo y discriminación, al dejar fuera a pueblos originarios del diálogo político para abordar en parte, el conflicto del Estado con las demandas históricas sin respuestas en estos fracasados 30 años».

«Terminemos con el paternalismo histórico en el que nos mantienen, somos sujetos políticos y titulares de derechos fundamentales que el Estado de Chile debe respetar y promover. Este momento es de alta importancia, abrirse hacia la plurinacionalidad, hacia la construcción amplia y diversa de una sociedad nueva, con mínimas garantías de participación, de reconocimiento a un pueblo excluido sistemáticamente de las decisiones que le asisten como nación», agregaron.

Quilaqueo comentó que «hay un nulo esfuerzo del Gobierno y parlamentarios de derecha para proporcionar escaños reservados. Las organizaciones mapuche propusieron 24 escaños supra-numerarios con autoidentificación, vemos la dificultad de crear a última hora un padrón especial, resulta complejo y burocrático, por lo que terminará frenando la participación»,

En tanto, Conejeros sostuvo que «el famoso Acuerdo por la Paz nos excluyó totalmente, negando nuestra existencia. Hoy una vez más se sigue repitiendo en la convención. Chile necesita construir una constitución amplia y pluralista, teniendo presente que fueron y fuimos los actores y gestores político-sociales los que gatillamos y exigimos desde las calles este cambio constitucional».

Javiera Arce: «El tema tiene muy mala salida»

La participación de los pueblos originarios también fue analizado por la politóloga Javiera Arce en el programa La Semana Política de El Mostrador. La analista planteó que el tema «tiene muy mala salida», porque podría dejar a otros distritos con menor proporcionalidad, lo que incluso podría provocar que, en algunos casos, se vuelva al binominal en algunos distritos.

«El tema de los escaños reservados tiene muy mala salida. Lo que se está proponiendo ahora en esta Comisión Mixta es sacar desde adentro de los 155 escaños los escaños reservados, lo que dejaría a distritos con menor proporcionalidad. En algunos de hecho podríamos volver al binominal, y eso es altamente complejo, porque beneficiaría a las fuerzas políticas más grandes en desmedro incluso no solo de las más pequeñas, sino que también de los independientes», cuestionó.

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