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Independientes, pero no neutrales: comité político de Kast ignora advertencia de su propio sector PAÍS Foto: AgenciaUNO

Independientes, pero no neutrales: comité político de Kast ignora advertencia de su propio sector

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Andrés Cárdenas Guzmán
Por : Andrés Cárdenas Guzmán Periodista El Mostrador
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Como contrapeso, el gabinete del Presidente electo muestra mayor diversidad que el del primer Gobierno de Piñera. No son solo “gerentes”: conviven figuras del gran empresariado, exministros de la Concertación, además de perfiles académicos y técnicos en carteras sensibles como Trabajo o Ciencia.


Se acabó el suspenso. José Antonio Kast presentó su gabinete y, con ello, despejó la principal incógnita política de las últimas semanas: el corazón del poder no estará en los partidos. El comité político –la sala de máquinas de La Moneda– tendrá solo dos ministros con militancia: Claudio Alvarado (UDI) en Interior y José García Ruminot (RN) en la Segpres. Los otros cuatro cargos clave quedaron en manos de independientes, sin carnet partidario, pero con trayectorias, redes y vínculos que adelantan con claridad sus posiciones políticas y económicas.

Una apuesta que seduce al mundo empresarial, incomoda a la coalición que lo llevó al poder y deja abiertos flancos que Kast deberá gestionar desde el primer día en Palacio.

Y es que el propio Kast presentó una apuesta por gestión, control y bajo la lógica del “Gobierno de emergencia”. En Chile Vamos, en cambio, ya la habían advertido como un riesgo: durante el armado del gabinete transmitieron que un elenco con más independientes que militantes podía traducirse en fragilidad política y problemas de gobernabilidad.

Comité político: independientes, pero no neutros

En la Segegob aterriza Mara Sedini, periodista y directora de asuntos públicos de la Fundación para el Progreso, el think tank que lidera Axel Kaiser. No milita en ningún partido, pero su trayectoria comunicacional –directamente del programa “Sin Filtros”– está anclada sin matices en la derecha liberal-conservadora. Será la voz del Gobierno, pero también una nítida señal ideológica.

En Defensa, Kast optó por Fernando Barros, abogado y socio fundador de Barros & Errázuriz, con un currículum que habla por sí solo: expresidente del directorio de Oxiquim, director de Collico, consejero de Sofofa, exvicepresidente de Icare y asesor clave de Sebastián Piñera en operaciones empresariales de alto calibre, como la compra de Chilevisión, el Parque Tantauco o la venta de la participación de Bancard en LAN. Independiente, sí. Ajeno al gran empresariado, no. La clave: se hizo ampliamente conocido en 1998, cuando asumió la vocería y defensa de Augusto Pinochet durante su detención en Londres.

En Hacienda, el nombre más sensible: Jorge Quiroz. Economista de confianza de Kast y arquitecto del programa económico, llega a Teatinos 120 con un historial de asesorías a grupos empresariales involucrados en los casos más emblemáticos de colusión –pollos, farmacias– y estudios clave para el grupo Errázuriz en la ofensiva contra el acuerdo Codelco-SQM. En la derecha lo defienden como solvencia técnica. En la oposición lo miran como el símbolo del desembarco empresarial en el Estado.

El cuarto nombre independiente del comité político es el de Trinidad Steinert, ex Fiscal Regional de Tarapacá, quien renunció al Ministerio Público para asumir como ministra de Seguridad. Su nombramiento fue celebrado por su perfil técnico y su experiencia contra el crimen organizado, pero abrió un debate incómodo: los límites difusos entre persecución penal y Poder Ejecutivo, la autonomía institucional y las afinidades políticas previas. Es, al mismo tiempo, la apuesta más técnica y el flanco más delicado.

Se confirma el desembarco de grupos económicos

En total, el gabinete de Kast está compuesto por 16 independientes y 8 militantes, una proporción inédita para un primer Gobierno de derecha. Pero el rótulo de “independiente” engaña. Hay casos emblemáticos de relación directa con el gran empresariado, como Francisco Pérez Mackenna en Cancillería, histórico gerente general de Quiñenco y uno de los ejecutivos más influyentes del Grupo Luksic.

Su llegada a Relaciones Exteriores –defienden desde el futuro Gobierno– refuerza la lectura de un gabinete diseñado para dar certezas a los mercados y al capital, incluso a costa de abrir flancos por conflictos de intereses internacionales, debido a distintas controversias que mantiene conglomerado económico de los Luksic.

También se confirmó el desembarco de Fernando Rabat en Justicia. Sin militancia formal, pero con un nítido prontuario ideológico, el abogado carga con una trayectoria anclada en la derecha más dura del mundo jurídico. Fue parte del equipo que defendió a Augusto Pinochet en el caso Riggs, se formó con él y fue socio de Pablo Rodríguez Grez –fundador de Patria y Libertad— y hoy integra el mismo estudio que asumió históricamente la defensa del dictador.

A eso se suma que, en el ámbito personal, mantiene vínculos familiares con la familia Claro, uno de los grupos empresariales más influyentes del país, a través de su matrimonio con una sobrina de Ricardo Claro. Estos antecedentes explican el debate que se abrió en torno a su nominación, en particular por el perfil político y jurídico que proyecta en una cartera clave del futuro Gobierno.

Con todo, la futura oposición, evidentemente, mantiene sus reparos, pero el anuncio de este martes estuvo precedido por semanas de roces con los partidos que apoyaron a Kast en segunda vuelta, que advirtieron –en público y en privado– sobre un gabinete dominado por independientes y con escasa representación política.

La ausencia de Johannes Kaiser en la ceremonia fue leída como algo más que un detalle: el Partido Nacional Libertario quedó fuera del Ejecutivo entrante y amenaza con transformarse en una oposición interna por la derecha, con peso parlamentario suficiente para incomodar.

A eso se sumó el ruido por la nominación en el Ministerio de la Mujer, donde Judith Marín, del Partido Social Cristiano, enfrenta cuestionamientos desde la oposición y sectores feministas, anticipando un flanco político que no tardará en activarse.

No es el gabinete de “gerentes”

Pero en la interna no todo son críticas. A diferencia del primer Gobierno de Sebastián Piñera, caricaturizado como un gabinete de “gerentes”, el elenco de Kast muestra mayor diversidad de trayectorias. Hay ejecutivos de alto nivel –como Pérez Mackenna–, pero también exministros de la Concertación, como Jaime Campos (Partido Radical) en Agricultura y Ximena Rincón (Demócratas) en Energía, lo que rompe el cerco ideológico más duro.

Cabe considerar que la eventual disolución de los partidos de Campos y Rincón, así como de Evópoli –colectividad que cuenta con dos ministros, Catalina Parot en Bienes Nacionales y Francisco Undurraga en Culturas–, podría incrementar el número de “independientes” en el gabinete.

En la interna también destacan la conformación de carteras “desideologizadas”, con perfiles estrictamente técnicos y académicos, como Trabajo, con Tomás Rau, o Ciencia, con Ximena Lincolao. Eso convive, sin embargo, con un núcleo ideológico clásico de la derecha tradicional: Libertad y Desarrollo en Educación y Medio Ambiente (María Paz Arzola y Francisca Toledo) y el Partido Republicano en Desarrollo Social, con María Jesús Wulf.

Kast insistió en que este es un “gabinete para un Gobierno de emergencia”, sobrio, sin triunfalismo y enfocado en seguridad, orden y crecimiento. El relato es coherente. El diseño, también. Pero la foto final deja una conclusión clara: los partidos quedaron en segundo plano, el comité político se construyó con independencia formal y alineamiento real, y el peso del mundo empresarial atraviesa varias carteras clave.

Habrá un biministro

Pese a que durante la tarde la minera canadiense Los Andes Copper informó que su gerente general, Santiago Montt, dejaba el cargo tras ser “nombrado ministro de Minería del Gobierno entrante del Presidente José Antonio Kast”, finalmente el diseño del gabinete tomó otro rumbo. En el anuncio oficial, realizado en la noche de este martes, Kast confirmó que la cartera de Minería quedará en manos de Daniel Mas, quien asumirá como biministro de Economía y Minería.

Según consigna Radio Biobío, el episodio generó ruido político en el circulo de Kast, después que la empresa se adelantara al anuncio presidencial e incluso el propio Montt difundiera una declaración en la que afirmaba haber sido convocado para asumir como ministro, lo que finalmente no se concretó. La decisión de Kast implicó dar pie atrás a esa alternativa y concentrar ambas carteras en Mas, hasta ahora el único biministro confirmado del nuevo gabinete.

Cabe mencionar que la figura del biministro no es inédita: en el actual Gobierno de Gabriel Boric, Álvaro García ha ejercido como biministro de Economía y Energía.

Daniel Mas es ingeniero agrónomo de la Pontificia Universidad Católica y actual vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Según la Oficina del Presidente Electo (OPE), su trayectoria ha estado marcada por el desarrollo regional y la colaboración público-privada, con especial énfasis en la Región de Coquimbo, donde ha trabajado en los sectores de la construcción y la agricultura. Desde el equipo de Kast destacan su foco en la descentralización y la generación de empleo como ejes de su gestión futura.

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