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Boric hace autocrítica de su gobierno: “No fuimos creíbles” en seguridad PAÍS Agencia Uno

Boric hace autocrítica de su gobierno: “No fuimos creíbles” en seguridad

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En la presentación de “La Resaca”, de Eugenio Tironi, el expresidente reconoció errores en los retiros previsionales, las acusaciones constitucionales y su primer gabinete. Sobre seguridad admitió: “No fuimos creíbles”.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Gabriel Boric revisó críticamente su paso por La Moneda y admitió que su sector no ponderó adecuadamente el cambio de escenario político. Reconoció como “un gran error” los retiros previsionales, cuestionó el uso de acusaciones constitucionales y afirmó que habría conformado un primer gabinete “más equilibrado”. También defendió el proceso constituyente y políticas de su administración.
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Errores en la lectura del escenario político, una insuficiente credibilidad de la izquierda en materia de seguridad, decisiones equivocadas cuando era oposición y un primer gabinete que habría conformado de otra manera. Gabriel Boric aprovechó la presentación del libro “La Resaca”, del sociólogo Eugenio Tironi, para revisar críticamente varios aspectos de su administración y del ciclo político que llevó a su sector hasta La Moneda.

La actividad contó con la presencia de exintegrantes de su gabinete, entre ellos Mario Marcel, Nicolás Grau, Diego Pardow, Carlos Montes y Maisa Rojas, y dio espacio para que el exmandatario concordara con algunas de las tesis de Tironi, pero también discutiera otras interpretaciones sobre sus cuatro años de gobierno.

Uno de los puntos de autocrítica estuvo en la lectura que hizo el progresismo del país que recibió en 2022. Boric reconoció que existían señales de un cambio de escenario que no fueron dimensionadas correctamente, entre ellas el desgaste de la Convención Constitucional, la preocupación por la seguridad y las consecuencias sociales y económicas acumuladas tras el estallido social y la pandemia.

“Advertían del cambio de escenario… esos signos —puedo evaluarlo a raíz de las lecturas y de la reflexión del Gobierno— no fueron leídos con la ponderación adecuada”, afirmó.

La seguridad fue una de las materias donde profundizó esa revisión. Aunque reivindicó políticas impulsadas durante su mandato, reconoció que el problema para el progresismo también fue político y de credibilidad.

“No fuimos creíbles. Y ese es un tema que el progresismo y la izquierda tienen que tomar como bandera; la seguridad es un derecho principal para el ejercicio de los otros derechos y, además, la utilización de la fuerza por parte del Estado no solamente es legítima, sino que es necesaria”, sostuvo.

Boric defendió, de todas formas, el trabajo desarrollado durante su administración bajo el liderazgo de la entonces ministra del Interior Carolina Tohá y apuntó a la continuidad de parte de esas políticas bajo el Gobierno de José Antonio Kast. Citó para ello declaraciones del actual ministro de Seguridad, Martín Arrau, respecto del plan elaborado durante la administración anterior.

La autocrítica también retrocedió hasta sus años como oposición al segundo gobierno de Sebastián Piñera. El exmandatario reconoció que hubo “un mal uso de las acusaciones constitucionales por nuestra parte como oposición” y mencionó los libelos contra los entonces ministros Raúl Figueroa y Jaime Mañalich.

A ello sumó los retiros de fondos previsionales. “Fueron un gran error. Y es de las cosas que en política me parece que estuvieron mal”, afirmó. Boric reconoció el contexto social y económico que impulsó esas iniciativas, pero sostuvo que la respuesta debió considerar también sus efectos de largo plazo.

La revisión alcanzó además la conformación de su primer equipo ministerial. “Con la perspectiva de la experiencia, si tuviera que diseñar de nuevo el primer gabinete, lo haría de una manera más equilibrada”, aseguró, aclarando que no se refería simplemente a una distribución diferente entre partidos.

Según Boric, habría incorporado desde el comienzo mayor experiencia en la administración estatal y perspectivas distintas que permitieran interpretar de mejor manera las transformaciones políticas y culturales que atravesaba el país. “La responsabilidad es mía”, enfatizó.

Sin embargo, rechazó la tesis de que la posterior llegada de Carolina Tohá al gabinete haya sido por sí sola la que permitió reencauzar a su administración. “Decir que solamente con el ingreso de Carolina Tohá el gobierno se salva y que ahí está el centro de conducción del gobierno, eso no es cierto”, señaló, aunque calificó como “invaluable” el encuentro político con la exministra y su generación.

Boric también reivindicó el proceso constituyente pese al rechazo de las dos propuestas constitucionales. “Desde ningún punto de vista lo tildaría como un fracaso”, afirmó. Sí admitió un error de su administración frente al funcionamiento de la primera Convención: “Debimos haber tenido una posición propia como gobierno frente a la deriva de la Convención Constitucional”.

El expresidente dedicó asimismo parte de su intervención al rol que debería asumir actualmente la oposición frente al Gobierno de Kast. Afirmó que “las oposiciones no tienen que ser condescendientes, no tienen que buscar acuerdos porque sí” y puso como ejemplo la megarreforma que el Ejecutivo se dispone a promulgar, respecto de la cual sostuvo que no existían espacios para acuerdos.

Hacia el final, Boric cuestionó a la derecha por su postura durante la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado. Recordó el documento “Compromiso: Por la Democracia, siempre”, firmado en 2023 junto a los expresidentes Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, y criticó que la derecha no adhiriera a él.

“Esto no lo quiso firmar la derecha y eso creo que es un retroceso”, sostuvo. Luego proyectó esa crítica hacia la actual administración: “Sospecho que este gobierno no firmaría todas estas características y ahí tenemos un problema”.

Tras la actividad, el exministro Carlos Montes valoró la reflexión y sostuvo que la izquierda atraviesa una crisis que exige revisar su relación con la sociedad y reconstruir las ideas capaces de articular nuevamente al sector. “Reflexionar es fundamental para la izquierda, repensar las cosas es fundamental para la izquierda”, señaló.

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